Clima, calentamiento ambiental y gerencia pública


Estudios científicos revelan que, en el 2008-2010, la Tierra ha continuado sacudida por los efectos de los flujos solares

Por Guillermo Tinoco M. (*)
Foto NASA vía Google

Ni el “Niño” ni la “Niña”. Estos son tan solo, dos de  los  “efectos” del  proceso heliofísico, que se manifiesta en ciclos  de frecuencias más o menos predecible en nuestro planeta. En la cátedra que coordinamos desde hace más de 15 años en los postgrados de Maestría y Doctorados,  tanto en la Universidad de Oriente (UDO) y la Universidad de Los Andes (ULA), así como en otras universidades del exterior como profesor invitado; hemos enseñado Heliofísica, a partir del hecho que somos, todos y todas las cosas también lo son en lo físico, materia solar. 

Contradiciendo lo que hasta ahora se tenía por cierto, una nueva investigación de la NOAA y la NASA, estudio dirigido por científicos del Observatorio de Gran Altitud del Centro Nacional estadounidense para la Investigación Atmosférica (NCAR) y la Universidad de Michigan, desvela que el número de manchas solares proporciona una medida incompleta de los cambios en la influencia del Sol sobre la Tierra durante el transcurso de los 11 años del ciclo solar.

La Tierra ha estado  bombardeada entre 2008 y  2010  con altísimos  niveles de energía solar, mientras el Sol estaba en una fase inusual de quietud y las manchas solares habían virtualmente desaparecido. Desde hace siglos, los científicos han “contado”   las manchas solares, que son áreas de campos magnéticos concentrados, que se ven como manchas oscuras en la superficie del Sol, para determinar y observar el ciclo solar de aproximadamente 11-13 años. Estamos en el actual conteo 24, es decir, hay un registro de los últimos 300 años. En el máximo solar, el número de manchas se eleva. Durante este período se desatan erupciones solares intensas a diario y la Tierra es azotada por tormentas geomagnéticas, las cuales dañan satélites y provocan perturbaciones en las redes de comunicaciones. Y los ciclos estacionales terrestres sufren graves perturbaciones, como las que hemos estado sufriendo en los últimos meses.
DESCARGAS DE ENERGÍA SOLAR
En vez de guiarse por las manchas solares, los nuevos estudios se han  concentrado en el  proceso por el cual el Sol descarga esas monstruosas e inimaginables cantidades de energía. Se analizan los  flujos de alta velocidad dentro del viento solar que transportan campos magnéticos turbulentos por el espacio interplanetario. Cuando estos flujos alcanzan la Tierra, intensifican la energía del cinturón de radiación exterior del planeta. Esto puede crear serias dificultades para los satélites meteorológicos, los de navegación y los de comunicaciones, que vuelan a grandes altitudes, dentro de la zona de ese cinturón, al tiempo que es una amenaza para los astronautas.

Los científicos creían que estos flujos desaparecían en gran medida cuando el ciclo solar se acercaba al mínimo. La nueva investigación hizo comparaciones de  las mediciones dentro del intervalo de mínima actividad solar actual, tomadas en 2008, 2009, 2010, con mediciones del anterior mínimo solar en 1996, encontrando que en el 2008-2010, la Tierra ha continuado  sacudida por los efectos de los flujos solares. El  mínimo solar actual tiene menos manchas solares que cualquier otro en los últimos 100   años, pero  el efecto del Sol en el cinturón de radiación exterior de la Tierra superó el año 2010 en más del triple al de 1996. Las observaciones de la actividad solar del 2009 muestran que finalmente los vientos han aminorado, casi dos años después de que las manchas solares alcanzaran los niveles del mínimo del anterior ciclo. 
Predecir el ciclo solar es indispensable  para acordar  las oportunas medidas de protección ante futuros fenómenos violentos de meteorología espacial y por tanto terrestre. Este conocimiento posibilita hacer predicciones aproximadas estocásticamente del cambio climático global. La conclusión  preliminar sintetizada en este tan  amplio y complejo  tema  en  tan corto espacio, es que se pueden predecir los ciclos  solares, se pueden prevenir sus efectos se pueden pre establecer las defensas  de sus efectos.
Cuando hay tragedias, desgracias como las que vivimos, hay un altísimo grado de irresponsabilidad y ausencia de eficacia y efectividad gerencial publica. En estos tiempos bolivarianos, es bueno recordar que el Libertador daba al General  Sucre, en el Perú, 1825, recomendaciones para su avance en la Sierras Altas, teniendo en cuenta, los ciclos estacionales climáticos. Sucre las tuvo en cuenta y esto ayudó entre otros múltiples aspectos estratégicos,  a la derrota  absoluta y para siempre del ejército realista imperial  Virrey y todo su Estado Mayor incluido, como prisioneros, en Ayacucho. 

Recientemente estuvimos allí  y es admirable la visión y  hazaña de esos hombres que “gerenciaron” a su manera y recursos, entre otras variables,  al clima y los ciclos solares. Historia dixit. La actividad solar, la heliofísica así lo demuestra, seguirá activada por los próximos 10 años aproximadamente. Aún estamos a tiempo de evitar la  ideologización en  todos los espectros cromáticos de nuestro escenario político nacional y regional,   tratar con fundamentos científicos, la acción gerencial pública  para reducir los  también predecibles  efectos mediante la defensa posible.
(*)Docente Postgrado en Planificación Estratégica Universidad de los Andes (ULA), estado Mérida. Investigador Científico de FundaGeominas y de la Escuela de Ciencias de la Tierra, Universidad de Oriente (UDO), estado Bolívar. Correo electrónico: gtinocom@gmail.com

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