Especial minería: Salud y mercurio en Guayana: ¿Avances o retrocesos?

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La falta de aplicación de medidas de seguridad y control, aceptadas mundialmente, ha ocasionado daños al ambiente y a la población que habita o labora en o cerca de los focos de contaminación

Por Dr. Salvador Penna Videau (*) 

Desde hace más de dos décadas el estado Bolívar ha merecido especial atención en diversas áreas del conocimiento y del desempeño humano. A finales de los años ochenta, la actividad indiscriminada de los garimpeiros brasileños fue el detonante para que la mirada de varios países se desviara hacia la Guayana venezolana, una de las regiones más prístinas del planeta, que desde entonces ha estado bajo alto riesgo por la contaminación mercurial. Por otra parte, la falta de aplicación de medidas de seguridad y control aceptadas mundialmente, ha ocasionado daños al ambiente y a la población que habita o labora en o cerca de los focos de contaminación. En ese entonces, aparte del peligro y el desastre ecológico ocasionado por la minería del oro, se tomó consciencia acerca de los riesgos en salud derivados del uso del mercurio (Hg) en los métodos de concentración y recuperación del metal precioso.

La minería del oro provoca contaminación mercurial por tres vías: por la quema de la amalgama que produce emisiones de vapores de mercurio a la atmósfera; por disposición directa en suelos y por vertido directo a los cuerpos de agua del mercurio amalgamado en las colas de minería. Sin embargo, existen niveles elevados de mercurio en embalses generados por la construcción de represas con fines hidroeléctricos, que ocasionan un incremento de la biodisponibilidad del metal, relacionada con calidad y cantidad de la vegetación y el humus. El mercurio en el ambiente es capturado e incorporado a la vegetación y es retenido en los suelos. La degradación microbiana de las fracciones orgánicas lábiles favorecen las condiciones de reducción y la metilación del 10 al 30% del mercurio, haciendo fácil su incorporación a los sistemas biológicos, por ejemplo de peces y mamíferos.
Este tipo de fuente antropogénica del mercurio también está presente en Guayana, ya que al ser un polo de desarrollo hidroeléctrico, se han construido numerosas represas. Se ha estimado que más de 5 toneladas de Hg se han desechado en el cauce del río Caroní en las colas de minería. Por otra parte, programas de monitoreo realizados en el estado empleando peces como mejor marcador de contaminación mercurial ambiental y de exposición a Metil-Hg como indicador de riesgo en salud, revelaron en especies carnívoras concentraciones de Hg de hasta 8 ppm. Es importante señalar que, a pesar de las toneladas de Hg vertidas por la actividad minera en los ríos a 35 km del sector intensamente afectado esta actividad, los peces mostraron niveles de Hg menores que en el lago de Guri, sugiriendo que la biodisponibilidad está afectada fuertemente por las inundaciones

El bioclima tropical húmedo de Guayana ofrece características especiales de pH, temperatura, conductividad, presencia de materia orgánica, óxidos de hierro, actividad microbiana y tamaño de sedimentos-arcilla que permiten la transformación de las diferentes especies químicas del mercurio que se encuentran en las formas más solubles y tóxicas, concentrándose en la cadena alimenticia y provocando así impacto sobre el ambiente y la salud humana.

En cuanto a los niveles de contaminación de la población expuesta laboralmente a Hg se han llegado a detectar unas de las cifras más altas en el 15% de los mineros de El Callao con rangos que oscilan entre 1211 y 3260 mg Hg/g creatinina. En una población indígena, cuyos pobladores se habían desempeñado como mineros, se encontraron niveles de mercurio elevados relacionados estadísticamente con sintomatología del sistema nervioso y una asociación significativa con la edad y el antecedente laboral.
Conscientes del problema ocasionado por la minería en la Guayana venezolana, diversas instituciones regionales, nacionales e internacionales han tratado de generar soluciones a través del diagnóstico e implementación de medidas correctivas y mitigantes del daño provocado por la minería en las cuencas de los ríos Cuyuní y Caroní. A pesar de que la actividad de investigación acerca del problema, evaluado en sus dimensiones humana, ambiental y socio-cultural, fue intensa al inicio de los noventa llama la atención que, desde 2006 no existen publicaciones recientes en la literatura científica mundial que den cuenta de los avances o retrocesos que en el estudio de los efectos y consecuencias de la contaminación por Hg han ocurrido en Guayana.
No obstante, ha habido cierta sensibilización de la colectividad guayanesa hacia el problema de la contaminación por mercurio, reflejada por el hecho de que se ha lo ha relacionado con la prevalencia de enfermedades, como el autismo, en la población infantil. En otras minorías vulnerables, como la indígena, aún en su medio ambiente profanado por la minería, no existen datos actuales del estado de afectación por la exposición al Hg.
Sin embargo, es posible que esto sólo sea la punta del témpano de una serie de problemas que están asociados con la exposición crónica en personas susceptibles, aún a concentraciones bajas de Hg y que afectan no sólo el sistema nervioso, sino también el reproductor y, peor aún, la información genética contenida en los cromosomas de todas las células, poniendo en riesgo la salud, su calidad de vida y por qué no, hasta el futuro de nuestra descendencia en términos de la perpetuación como especie.

(*) Médico Cirujano, MSc en Reproducción Humana, Máster en Toxicología y Doctor en Ciencias Médicas. Se desempeña como profesor e investigador en la Universidad de Oriente (UDO Bolívar), Escuela de Ciencias de la Salud, Departamento de Ciencias Fisiológicas y en el Grupo de Investigaciones en Reproducción Humana.

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