Priorizan 7 áreas de estudio en la Amazonía venezolana


La Amazonía cubre una superficie de 7,8 millones de km2 que es compartida por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Suriname, Venezuela y Guyana Francesa.Imagen tomada del atlas.
Un equipo de científicos de Provita y del Ivic, en conjunto con el movimiento Articulación Amazónica, iniciará estudios de campo que permitirán cuantificar el área de bosque que muestra mayor deforestación

Un total de siete sectores en la Amazonía venezolana fueron identificados como prioritarios, para iniciar estudios de campo que permitan cuantificar el área de bosque que muestra mayor deforestación. Así lo dio a conocer Tina Oliveira Miranda, doctora en Ciencias Biológicas, durante el lanzamiento en Venezuela del atlas “Amazonía bajo presión”.

Este mapa, que incluye datos y análisis sobre carreteras, petróleo y gas, minería, hidroeléctricas, incendios y deforestación, fue elaborado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg), una coalición de 11 organizaciones civiles y académicas, entre las que destacan, por Venezuela, la ONG Provita y el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic). Explicó la bióloga que, junto a Sergio Zambrano y Rosa de Oliveira, se colaboró en el levantamiento y análisis de la información contenida en el atlas que recoge la visión integrada de toda la Amazonía, con una base de datos que tienen las mismas características, parámetros y rigurosidad científica para el resto de los países.
Cabe detallar que este complejo ecosistema amazónico de 7,8 millones de km2, donde viven 33 millones de habitantes -incluyendo 385 pueblos indígenas- es compartido por Bolivia (6,2%), Brasil (64,3%), Colombia (6,2%), Ecuador (1,5%), Guyana (2,8%), Perú (10,1%), Suriname (2,1%), Venezuela (5,8%) y Guyana Francesa (1,1%).
Tina Oliveira Miranda, Sergio Zambrano y Rosa de Oliveira, científicos venezolanos que participaron en la elaboración del atlas.

DESDE RÍO NEGRO HASTA EL DELTA
La científica señaló que en el caso de Venezuela, se observaron dos grandes áreas donde están ocurriendo las mayores transformaciones: una vinculada hacia el este del país que iría desde Ciudad Bolívar hasta Santa Elena de Uairén, en la frontera con Brasil; y otra que se ubica en todo el arco que acompaña al norte del río Orinoco desde el estado Amazonas. Mencionó que a lo largo de ese recorrido del río Orinoco es donde están las principales áreas deforestadas, bien sea por la construcción de carreteras o por actividades de minería de oro, petróleo o agropecuaria.

Tina Oliveira
“En nuestro caso, tenemos pocas vías principales en la Guayana venezolana, pero existen una serie de picas que son aprovechadas y utilizadas por gente que hace minería ilegal que, junto con la extracción ilegal de madera, son las presiones más importantes, y cuyo impacto es muy difícil de medir, porque a nivel de sensores remotos no es sencillo, éstos trabajan con los claros que van apareciendo luego de ser deforestados los grandes árboles, y la mayoría de la minería ilegal ocurre en el sotobosque”.
Refirió lo difícil que resulta tener acceso a la información oficial sobre las áreas de extracción minera, “sabemos que hay planes, pero éstos cambian con mucha frecuencia, de manera que mantener actualizada esa información no es sencillo”.
Es por ello que este equipo de científicos, en conjunto con el movimiento Articulación Amazónica -donde se encuentran distintas ONG venezolanas que trabajan en la región-, emprenderá el trabajo de campo “para poder cuantificar e identificar cuáles son estas áreas”.
Agregó que en principio fueron definidas siete lugares que evidenciaron mayor transformación de bosques a no bosques y mostrando mayor deforestación:
1. Frontera colombo-venezolana, desde Puerto Ayacucho hasta el sur, en San Carlos de Río Negro. Incluye confluencia con el río Ventuari y el río Orinoco, alrededor del Parque Nacional Yapacana, así como la confluencia del río Pasimoni con el Casiquiare.
2. Cuenca del río Caura.
3. Eje río Paragua – río Caroní, alrededor del cerro Guaiquinima.
4. Sector Parima-Ocamo.
5. Frontera brasilera-venezolana, al sur del Parque Nacional Canaima y al oeste, hacia las nacientes del río Caroní.
6. Eje Upata - Sierra de Lema (Cuenca alta río Cuyuní).
7. Sector de Delta Amacuro, noreste de Tucupita (capital del estado Delta Amacuro y Delta del río Orinoco).


BARBAS EN REMOJO

Franklin Rojas-Suárez, presidente de la ONG Provita, resaltó la importancia de la profusión de datos que presenta el atlas, “totalmente demostrables, geo referenciados, tomados por imágenes satelitales y que podrían orientar políticas de conservación”.
Dijo que es un primer paso para el análisis y la generación de otros productos a partir de la información contenida en el atlas. “Además, está disponible online lo que refuerza la democratización de la información”. Precisó que “Venezuela debería aprender con este atlas lo que está pasando en otros países y ver como ponemos nuestras barbas en remojo”.

En deuda
La científica Tina Oliveira Miranda subrayó el hecho de que casi todos los países de la Amazonía tienen delimitado sus territorios indígenas, mientras que Venezuela no. De hecho, dijo que la información contenida en el atlas “solo presenta los asentamientos indígenas tradicionales que se sacaron de un mapa que data de hace más de 20 años”. Aunque Oliveira reconoció que se están empezando a hacer cosas, como la información que ofrece el portal del Instituto Nacional Geográfico que ubica algunos territorios indígenas con su delimitación y su titularidad, “se requiere que haya un esfuerzo mayor en esa dirección”.

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