Día Mundial de las Aves Migratorias este 11 y 12 de mayo



Guayana tiene motivos para celebrar. Un estudio de la Uneg resalta la importancia del Bajo Orinoco como sitio de alimentación y descanso de aves migratorias tanto australes como boreales; mientras que la emblemática plaza de las Ciencias del Sur, en Puerto Ordaz, es el dormidero de casi 500 000 golondrinas que se desplazan desde el sur del continente americano



¡No se quede en casa este sábado y domingo! Busque unos binoculares y salga a celebrar el Día Mundial de las Aves Migratorias. Desde el año 2006, el segundo fin de semana de mayo es la fecha escogida para animar a la comunidad internacional, en especial aquella por donde se desplazan las amigas aladas, a trabajar más en conjunto por su conservación.

Explica el PNUMA que estas aves viajan enormes distancias a lo largo de sus rutas migratorias, a veces incluso decenas de miles de kilómetros, por lo que destacan la importancia de establecer conexión entre los sitios que actúan como áreas de parada para las aves, necesarias para el descanso, la alimentación, la reproducción y la invernada.

Por eso, en esta ocasión, el eslogan del Día Mundial de las Aves Migratorias promueve la creación de redes y la conexión global entre los gobiernos, las organizaciones ecologistas, los científicos y las personas dedicadas a la conservación de las aves migratorias. “Es necesaria una acción conjunta en forma de cooperación internacional, ya que los esfuerzos de conservación en un país pueden ser insuficientes si no se toman medidas más globales”.

Además, el PNUMA advierte que “muchos sitios, de los que las aves dependen, están amenazados por las actividades humanas, lo que plantea un grave riesgo para las especies de aves migratorias”. Entre estas actividades, el PNUMA menciona:  la destrucción de hábitats y la deforestación, así como también las influencias humanas indirectas tales como el cambio climático, la fragmentación del hábitat y la degradación de los suelos que afectan a las rutas migratorias y a sus especies.

“Un gran número de sitios importantes ya se han dañado o perdido por completo. La conservación de estos sitios importantes es crucial para la protección de las aves migratorias”.

 
El evento de las golondrinas migratorias (Progne tapera fusca) es considerado el de mayor concentración de una especie en toda Suramérica.

GUAYANA DE FIESTA

Un estudio, realizado por investigadores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg), señala que Venezuela ocupa el segundo lugar, después de Colombia, como país anfitrión de la mayor cantidad de especies migratorias que llegan a Suramérica. Los registros indican que 135 especies de aves que se reproducen en Norteamérica, llegan a Venezuela durante el invierno boreal (entre agosto y noviembre), mientras que 16 especies de aves que se reproducen en Suramérica, arriban durante el invierno austral (entre abril y junio).

Y Guayana tiene el privilegio de ser refugio para algunas de ellas. El estudio de la Uneg resalta la importancia del Bajo Orinoco como sitio de alimentación y descanso de aves migratorias tanto australes como boreales.  Las observaciones de los científicos revelan que el inicio de las migraciones boreales coincide con la bajada de aguas del corredor ribereño del bajo Orinoco “y con ello la disponibilidad de hábitat (playas de arena y de arena fangosa) apropiados sobre todo para los playeros”.Explican que existen pocos registros sobre esta fase, tan solo se conoce el 2% del total de registros de aves para esta fase. “Es durante el periodo de aguas bajas del Orinoco, época de retorno de los migratorios del norte, cuando se registra la mayor diversidad y abundancia de migratorios boreales, (15% del total de registro de aves), particularmente la familia Scolopacidae (Calidris minutilla, Actitis macularia, Tringa solitaria. T. flavipes y T. melanoleuca) e Hirundidae (Hirundo rustica)”. Ante estos datos, los investigadores sugieren que durante la temporada de aguas bajas, el Bajo Orinoco “podría funcionar como una ruta alternativa de retorno de las migratorias boreales (playeros) a la temporada de aguas altas del río Amazonas”.

En cuanto a las migraciones australes, la investigación detalla que se tienen observaciones en subida de aguas (junio), época en que las aves (Progne tapera, Coccyzus melacoryphus, Elaenia pavirostris, Elaenia strepera, Empidonomus varius, Myiodynastes maculatus, Sporophila bouvronide) se dirigen hacia el norte de América del Sur; mientras que especies como el atrapamoscas tijera (Tyrannus savana) y el semillero espiguero bigotudo (Sporophila lineola) se observan en bajada de aguas (noviembre) cuando comienzan a retornar al sur.

Además del Bajo Orinoco, la propia ciudad de Puerto Ordaz ha sido escogida por casi 500 000 individuos de la especie golondrina de río (Progne tapera fusca) y 3 000 de atrapamoscas tijereta (Tyrannus savana) que, escapando del frío austral, encuentran abrigo a partir de mayo en las frondosas ceibas que adornan la plaza de las Ciencias del Sur.

5:30 pm es la hora perfecta para disfrutar del espectáculo visual que brindan las golondrinas migratorias australes en la Plaza de las Ciencias del Sur, ubicada en la calle Caicara frente a Fundacite Bolívar, desde su llegada a estas tierras a comienzo de mayo.

Según los especialistas en aves Rosauro Navarro y Sara Leal, estas especies utilizan la plaza de las Ciencias del Sur como dormidero, hecho que pudiera estar asociado a las especies de árboles que se encuentran allí como la ceiba. Señalan que durante el día están en la ribera del Orinoco, porque son especies asociadas a espacios abiertos donde pueden encontrar muchos insectos para comer. Añaden que estas aves no se reproducen durante su estadía, solo vienen a comer y se regresan al sur del continente americano cuando comienza la primavera.


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