El ecoturismo: una alternativa para el desarrollo productivo y sustentable

Para los investigadores de la organización ambientalista Acoana, contar con atractivos turísticos y tenerlos accesibles es sólo una parte de la ecuación, la otra parte, es cómo en la práctica el ecoturismo logra los objetivos que predica

Para los investigadores Domingo Medina y Mariapia Bevilacquia, lograr una industria ecoturística responsable supone internalizar el concepto de preservación entendida como “una permanente cooperación con comunidades locales y manejadores de recursos naturales en destinos turísticos, que internalicen y estén genuinamente estimulados por el entendimiento que la preservación de lo que hace un destino turístico una ventaja comparativa es clave para la sustentabilidad de la industria”.

Domingo Medina, doctor en Manejo de Recursos Naturales y Desarrollo Comunitario de la Universidad Estadal de Michigan (EE.UU) y Mariapia Bevilacquia, bióloga de la Universidad Central de Venezuela con doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad Simón Bolívar. ambos investigadores de la organización ambiental venezolana ACOANA, consideran que contar con atractivos turísticos y tenerlos accesibles es sólo una parte de la ecuación cuya incógnita coloca al ecoturismo como herramienta estratégica para el desarrollo nacional.
“La otra parte, es cómo en la práctica el ecoturismo logra los objetivos que predica. La discusión no puede centrarse sólo desde la perspectiva parcial del éxito empresarial, sino desde el punto de vista de una actividad económica que pretende contribuir tanto al desarrollo económico como a la conservación de los atractivos y recursos turísticos que son en esencia la ventaja comparativa de muchos países y comunidades que desean desarrollar el turismo para lograr sus objetivos económicos. En este sentido es importante entender las premisas del ecoturismo y cuáles son sus desafíos”.

BENEFICIOS POTENCIALES
Los especialistas señalan que en términos de beneficios potenciales, “se cree que el ecoturismo puede generar capital substancial a nivel nacional, como fuente importante de divisas para al sector servicio y la balanza de pagos de países en vías de desarrollo. Tal capital puede ser una justificación, en muchos países, para proteger áreas naturales de otros usos menos beneficiosos. Además, el ecoturismo podría complementar los presupuestos gubernamentales de conservación y crear incentivos para la conservación en el sector privado”. Además, explican que a nivel local, “el costo de entrada para desarrollar operaciones de ecoturismo, es relativamente bajo, si se basa en desarrollos paulatinos y a escala pequeña, con un mínimo de inversión. Económicamente, el ecoturismo podría proveer oportunidades de empleo y salario en zonas remotas, para compensar restricciones de accesos a recursos en áreas protegidas, y si esta bien integrado a la economía local puede expandir y multiplicar los beneficios económicos y minimizar la fuga de dinero”.

POTENCIAL PROMISORIO
Sin embargo, aseguran que el potencial del ecoturismo sigue siendo una nota promisoria. Refieren que muchos de los éxitos son anecdóticos, sin resultados substanciales. “En la práctica el ecoturismo parece sufrir de las mismas tentaciones del turismo de masa de crecer descontroladamente y generar impactos negativos, dejando la percepción que la industria del turismo se ha concentrado más en su imagen ambiental amigable, mercadeo y financiamiento del desarrollo del turismo, que en cómo hacer la industria sustentable”.
En términos ambientales, los investigadores de Acoana afirman que los destinos ecoturísticos son más sensibles y susceptibles a experimentar impactos ambientales negativos incluso con niveles bajos de visitantes.
Impactos provocados por el turismo sobre la cobertura vegetal, el agua, la calidad del aire, suelos, la geología, vida silvestre y otros, se expresan tal como lo dicen Medina y Bevilacquia, en deforestaciones, compactación y erosión de suelos, sobreexplotación y destrucción de la flora y fauna, extracción de material geológico, basura, contaminación de agua, perturbación de hábitat y extinción local de vida silvestre, así como concentración y congestión de visitantes. “El grado de impactos ambientales depende de muchas variables tales como la capacidad de carga y la resilencia ecológica del atractivo turístico para absorber un flujo determinado de visitantes por año, en un área determinada que varía en extensión, en tiempo y espacio”, lo que a su vez depende “de la intensidad de uso, que incluye el número y comportamiento de visitantes, tiempo de estadía, tipo y patrones de actividades, naturaleza y nivel de desarrollo de infraestructura y la extensión del área”.
Aclaran que las soluciones para atender muchos de los problemas ambientales del turismo “recaen y tienden a venir de las instituciones gubernamentales encargadas del manejo de recursos naturales y no de la industria del turismo”. Creen que estas instituciones “sufren de serias limitaciones en cuanto a su capacidad y efectividad de manejo, ya que están sujetos a la disposición política y de la asignación apropiada de los presupuestos públicos para la conservación”.

EL GRAN DESAFÍO
Por todo lo anterior, los especialistas consideran que el gran desafío es poner en práctica las definiciones y premisas del ecoturismo que sugieren viajar responsablemente, sustentabilidad, sensibilidad social y ambiental y equidad social “que son vagas y crucialmente no un requerimiento directo para una empresa eco turística, financieramente viable. Esto requiere que la industria turística por su parte no maximice sino optimice sus beneficios económicos, poniendo límites a su crecimiento e invierta en minimizar los impactos negativos. Mientras tanto, hay que seguir examinando y monitoreando si el ecoturismo en un contexto específico satisface las necesidades de las comunidades locales, satisface las necesidades de la demanda turística y de las operadoras y, más aun, si resguarda y protege el ambiente natural para su regulación”.

Críticas a la actividad ecoturística
a) Poca de la plata que gastan los turistas permanece en o cerca del destino turístico mismo
b) Lo que se colecta en los parques nacionales por actividades turísticas es escasamente reinvertido en esfuerzos de conservación
c) La responsabilidad de la conservación de los recursos no esta bien definida cayendo comúnmente las instituciones de manejo de recursos o de manera desproporcionada en residentes locales, sin recursos o fondos ni incentivos para un manejo apropiado
d) Las operaciones turísticas tienden a maximizar sus ganancias incrementando la infraestructura y niveles de visitantes, sobre utilizando los recursos de base, con poco compromiso y una contribución mínima a la conservación
e) Pequeñas comunidades que miran hacia el ecoturismo para su desarrollo y diversificación económica, tienden a depender de flujos turísticos que son estacionales y sensitivos a factores como las tasa de cambio de divisas, restricciones a la inmigración, congestión, deterioro de los atractivos turísticos, inestabilidad política y cambios en las preferencias del mercado
f) No hay garantía que el tipo de turista que llegue es del tipo “ecoturista”
g) Las comunidades locales son altamente dependiente de agencias y operaciones foráneas para contactar a turistas, promover los destinos y para insumos

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