Tres especies de orquídeas de la Guayana venezolana en peligro crítico


La Cattleya jenmanii, la Coryanthes macrantha y la Cattleya lawrenceana, “enfrentan un riesgo de extinción extremadamente alto en vida silvestre, en un futuro inmediato”, según advierte el Libro Rojo de la flora venezolana

Hechizan con solo mirarlas. Pero, ni sus figuras exóticas, ni sus pétalos de colores fascinantes y aromas seductores, impiden que 41 especies de orquídeas de la región Guayana se encuentren amenazadas.

De vuelta al territorio del Wazaka


Piedra de la Virgen. Foto Paola Stefano
Al traspasar el poblado minero Las Claritas, al sudeste del estado Bolívar, se comienza ascender la denominada Sierra de Lema, que en realidad consiste en la vertiente septentrional de la altiplanicie de la Gran Sabana, una de las regiones más fascinantes de todo el planeta

Al llegar al sitio conocido como la “Piedra de la Virgen”, hechiza la imagen blancuzca que da origen al nombre de esta colosal mole de diabasa. Es una primitiva roca ígnea intrusiva de extraordinaria dureza imposible de ser volada con explosivos cuando se construyó la carretera en 1973, lo que explica la acentuada pendiente de la vía.

Comunidad indígena La Colonial recibe aportes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial

El consejo comunal presentó el proyecto de conservación a través del Programa de Pequeñas Donaciones que ejecuta el Pnud en Venezuela
Chupacacao negro.

Luego de navegar poco más de ocho kilómetros aguas arriba del puerto de Maripa, la lancha del yekuana Marcos Pérez se orilla en la ribera este del bajo río Caura. Es la una de la tarde y el sol es inclemente en la comunidad indígena La Colonial.

El sonido chillón de un chupacacao negro (Daptrius ater), ave de brillante plumaje que posa vigilante junto a su pareja en la copa de un árbol, advierte la llegada a las veinte familias de la etnia piapoco que, desde hace doce años, viven en este paraje ribereño apacible del Municipio Sucre, al oeste del estado Bolívar. 

Confesiones del río Caroní


Salto La Llovizna, río Caroní.
Pocas veces se tiene la oportunidad de conversar con el fiel acompañante de la ciudad, caminando por La Llovizna en horas de la mañana, respirando aire fresco y concentrada en los árboles y en los sonidos del bosque, escuché una voz ronca que susurraba, era difícil distinguir su género, parecía muy neutral, lo que si estaba claro es que era alguien mayor, alguien viejo, cuando me percaté estaba escuchando hablar al Río Caroní

Desiree Ramos (*)
desalejandra.r@gmail.com
Fotos Google

Puerto Ordaz.- Caminando por La Llovizna en horas de la mañana, respirando aire fresco y concentrada en los árboles y en los sonidos del bosque, escuché una voz ronca que susurraba, era difícil distinguir su género, parecía muy neutral, lo que si estaba claro es que era alguien mayor, alguien viejo, cuando me percaté estaba escuchando hablar al Río Caroní, no es fácil de creer dicha situación, pero luego de varios minutos pensando si debía hacer caso o no a esa voz, decidí aprovechar la ocasión y conocer un poco más sobre este majestuoso cuerpo de agua.

Periodistas lanzan campaña #1xambientePP



La iniciativa pretende que los medios asignen diariamente espacio en las primeras planas a una noticia sobre ambiente. El proyecto aspira movilizar la responsabilidad social empresarial del referido sector y que advierta la transversalidad del cambio climático como oportunidad para impulsar el desarrollo sustentable en Venezuela

Alba Marina Gutiérrez (*)


Con el eslogan “Nuestra Fuente es el Ambiente” un grupo de periodistas desde 2009 se comprometió con la difusión del tema cambio climático en Venezuela. Se trata de la red Periodismo ante el Cambio Climático (PCC).

En Aripao se respira conciencia ambiental

Por cuarto año consecutivo, esta comunidad de afrodescendientes, ubicada en la ribera este del río Caura en el Municipio Sucre del estado Bolívar, renovó el convenio de conservación establecido con la ONG Phynatura y la empresa Cerbatana, para la protección de 80 mil hectáreas de bosque 

El tigre le rugió cerca mientras patrullaba un área del bosque en el bajo Caura. “Pero no me regañó”, apuró en aclarar Rosalino Montañés aún convaleciente de una herida que le hizo un bagre rayado en su rodilla derecha.


“Lo del tigre fue hace como quince días cuando estábamos recorriendo el caño La Yagua, por eso para vigilar hay que estar calmado, pendiente de escuchar los sonidos de los animales y ver las huellas también del acure, lapa, venado, báquiro, chiguire y del tigre, medirlas, tomarles fotos y anotar todo en el papel”.
Con un espíritu entusiasta que desborda a sus 78 años de edad, Montañés es uno de los noventa pobladores de la comunidad de Aripao que desde hace cuatro años decidieron comprometerse en la conservación de 80 mil hectáreas de bosque que se extienden desde el caño Guayapo y el límite norte de la Reserva Forestal El Caura, pasando por los caños Mato y Cuchiverito, hasta la divisoria de agua de la imponente serranía El Guayapo, en el sector Suapure del Municipio Sucre del estado Bolívar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...