Anfibios y reptiles únicos del Chimanta

Anadia mcdiarmid. Foto cortesía Steve Gorzula.
Especies únicas de anfibios y reptiles merodean a sus anchas, por bosquecillos y rocas de las mesetas abruptas y las cumbres aplanadas que conforman el imponente macizo Chimanta 
 
Un pequeño “sapito minero” deambulaba por la cima del Eruoda-tepui, una de las once mesetas que integran el Chimanta, enigmático macizo de dos mil millones de años de antigüedad ubicado a 150 kilómetros al sureste de Canaima. En medio de una delgada línea de agua que drenaba desde un bosquecillo de Bonnetia roraimae, Henry Briceño no dudó en recoger a este batracio, sin pensar que estaba tomando entre sus manos una especie de anfibio que solamente ha sido encontrada en este ecosistema tepuyano único de la Guayana venezolana.
Stefania ginesi. Foto cortesía Brad Wilson.
La Allobates rufulus resultó una de las siete especies endémicas de herpetofauna (anfibios y reptiles) que fueron identificadas durante las cinco expediciones realizadas en 18 localidades situadas a lo largo de los 1 470 kilómetros cuadrados de superficie que conforma esta imponente isla ecológica.
“A pesar de montar una búsqueda minuciosa al día siguiente, no se localizaron más ejemplares”, relata el biólogo Steve Gorzula, miembro del grupo científico que participó en las expediciones, quien intentó ubicarlos a través de los típicos cantos diurnos que provenían de las grietas profundas con vegetación boscosa, “sin embargo, jamás fue posible localizar los sapitos responsables”.
Thamnodynastes chimanta. Foto cortesía Steve Gorzula.
Este equipo de expertos logró recolectar 151 especímenes describiendo 15 especies, de las cuales siete resultaron endémicas, es decir especies de animales que solo nacen, se reproducen y mueren en un área geográfica restringida. 
Una lectura a la descripción detallada que hace el doctor Gorzula de estas siete especies exclusivas del Chimanta, reafirma que las formas endémicas encontradas en la cadena de tepuyes siguen sorprendiendo a la ciencia.                                                  

ANFIBIOS
Otro de los sapitos endémicos es la atrayente Stefania ginesi, cuyos grandes ojos impactan al observar la foto que acompaña esta nota. Es única del Chimanta, aunque Gorzula aclara que luego de numerosos trabajos taxonómicos, está emparentada con otras especies de Stefania que se encuentran en los demás tepuyes de la cuenca del Caroní.
Tal como la describe, esta especie se asocia con hábitats rocosos húmedos y, por dos hembras que hallaron “cargando en sus espaldas ocho y 12 huevos, respectivamente”, se sabe que “en este género existe cuido materno”. Por su parte, la Otophryne steyermarki es un sapo que “habita quebradas rocosas y permanentes, generalmente bordeadas por bosquecillos de Bonnetia roraimae”. Su rutina es diurna y, como destaca el biólogo, “canta desde la primera luz del día hasta la puesta del sol”.
Otophryne steyermarki. Foto cortesía Steve Gorzula.
REPTILES
Entre las cuatro especies de reptiles únicos del Chimanta se encuentra el lagarto Phenacosaurus carlostoddi; la serpiente Thamnodynastes chimanta de hábito diurno con una coloración marrón; la Anadia mcdiarmid, un lagarto que “habita las zonas de arenisca abierta donde se encuentran las rocas planas” y, por las edades de los huevos encontrados debajo de una roca, Gorzula explica que la hembra regresa al mismo sitio a poner; y finalmente, la endémica Arthrosaura sp., una lagartija que prefiere vagar de día y vivir “en turberas, entre las bases de la vegetación herbácea”.
Luego de doce años dedicados al estudio de la herpetofauna guayanesa, Gorzula plantea que los anfibios y reptiles presentes en el macizo Chimanta se componen de seis especies típicas de las selvas y las montañas (Hyla sibleszi, Atractus steyermarki, Leptodeira annulata ashmeadii, Liophis cobella trebbaui, Bothrops castelnaudi y Neusticurus rudis); cuatro especies endémicas al macizo Chimanta “que no tienen contrapartes taxonómicas en otros tepuyes” (Allobates rufulus, Otophryne steyermarki, Thamnodynastes chimanta y Phenacosaurus carlostoddi); y cinco especies de “cumbre tepuyana” que según el experto “puedan o no haber diferenciado taxonómicamente en el macizo Chimanta”. Estas especies son Ololygon sp., Stefania ginesi, Anolis chrysolepis eewi, Anadia mcdiarmid y Arthrosaura sp.                                                       
Phenacosaurus carlostoddi. Foto cortesía Steve Gorzula.
Cifras
Para el biólogo Steve Gorzula, el hecho de encontrar estas especies endémicas en el Chimanta “no es nada nuevo”. Menciona que desde 1970 diversos estudios indican que “para los tepuyes de la región Guayana, en general, el número de especies endémicas es alrededor de 20 a 30 especies en cada grupo para los mamíferos, las aves, los reptiles y los anfibios. Salvo en el caso de las aves, las cuales han sido estudiadas intensivamente, estas cifras probablemente son mucho más elevadas”.


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