Amazonía bajo presión


El atlas presentado por la coalición de organizaciones civiles y académica que integran la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg) advierte que 550 km2 del Parque Nacional Canaima se encuentra bajo presión de la explotación minera, mientras que el pemón se ubicó entre los diez territorios indígenas de la Amazonía con las mayores cantidades de focos de calor durante el período 2000-2010

Minería, incendios y deforestación son las tres amenazas que enfrenta la Amazonía venezolana, de acuerdo al último informe presentado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg). El documento, lanzado en formato de atlas y titulado “Amazonía bajo presión”, ofrece información detallada sobre las presiones actuales y potenciales que amenazan el complejo ecosistema de 7,8 millones de km2 compartido entre Bolivia (6,2%), Brasil (64,3%), Colombia (6,2%), Ecuador (1,5%), Guyana (2,8%), Perú (10,1%), Suriname (2,1%), Venezuela (5,8%) y Guyana Francesa (1,1%).
La Raisg, fundada en 1996 como un espacio colaborativo y abierto en el que participan instituciones de la sociedad civil y académica que trabajan por el futuro sostenible y el fortalecimiento de la diversidad socioambiental de la selva tropical más extensa del planeta, espera que el atlas contribuya a “superar visiones fragmentadas de la Amazonía y brindar un panorama amplio de presiones y amenazas para toda la región”.
Al respecto, Beto Ricardo, coordinador general de Raisg, enfatiza que "si todos los intereses económicos que se superponen en los próximos años se concretizaren, la Amazonía se convertirá en una sabana con islas de bosque".
En efecto, el atlas “evidencia un arco de deforestación que se extiende desde Brasil hasta Bolivia, una zona de presión hídrica y explotación petrolera en la Amazonía andina y un anillo minero periférico. El análisis de deforestación muestra que entre 2000 y 2010 se suprimieron cerca de 240 000 km2 de selva amazónica, lo que equivale al doble de la Amazonía ecuatoriana o al territorio completo del Reino Unido. Se advierte que si las amenazas identificadas para proyectos viales (carreteras o multimodales), de petróleo y gas, minería o hidroeléctricas se convierten en presiones en el futuro próximo, podría desaparecer hasta la mitad del bosque amazónico actual”.
Cabe destacar que entre las instituciones que colaboraron en el levantamiento y análisis de la información contenida en el atlas, se encuentra el Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) y la ONG Provita.
VENEZUELA EN EL ATLAS
El atlas presenta un análisis de las actividades antrópicas desarrolladas en la Amazonía y que a juicio de la Raisg son presiones que están “poniendo en peligro la integridad de los ecosistemas y los derechos colectivos y difusos de sus habitantes, tradicionales o no”. Asimismo, evalúa aquellos planes, proyectos o iniciativas previstas a futuro y que pueden convertirse en presiones una vez que sean implementadas en la selva amazónica. En tal sentido, ofrece información detallada sobre los siguientes aspectos:
Carreteras: el atlas indica en toda la Amazonía existen 96,5 mil km de carreteras, de las cuelas la mayoría (64,5%) no están pavimentadas, siendo Perú y Bolivia los países con carreteras planificadas. Con relación a Venezuela, el atlas señala que la cuenca del Orinoco es la que presenta una menor longitud y densidad de carreteras respecto a las macrocuencas de la Amazonía, con apenas 2 829 km y una densidad de 5,4 km por km2; muy por debajo de la cuenca del Tocantins (Brasil), la de mayor densidad de carreteras con 17 825 km. Los dos territorios indígenas (TI) con área superior a 100 km² que exhiben una mayor densidad de carreteras en la Amazonía venezolana corresponden a las etnias hiwi (168 km) y kariña (172 km). El atlas destaca que “la presencia de carreteras en la Amazonía predice, favorece y acelera los procesos de deforestación. Su construcción está asociada a formas depredadoras de extracción de recursos forestales (como la explotación ilegal de madera), a los procesos de substitución del paisaje forestal por actividades agropecuarias y a los grandes proyectos de infraestructura y urbanización”.
Petróleo y gas: el informe detalla que los países amazónicos con las mayores superficies destinadas a las actividades petroleras son: Perú (84%), Colombia (40%) y Ecuador (21%), mientras que Venezuela, “considerado el país petrolero por excelencia, ha demarcado pocos lotes en su Amazonía debido a que sus principales reservas se encuentran fuera de esta región”; no obstante, el documento refiere que en la Amazonía venezolana existe una superficie de lotes petroleros que alcanza los 427 km2, de los cuales 35 km2 se encuentran en áreas naturales protegidas (ANP).
Minería: sobre este aspecto, el atlas advierte que 37% de las ANP (281 089 km2) de siete países amazónicos están impactados por la minería ilegal, evidenciándose una situación grave en el oeste de la Amazonía (Madre de Dios, Perú), en las Guayanas (Guyana, Suriname y Guyane Française) y en el territorio yanomami (Brasil y Venezuela). Especifica que las ANP donde se encuentra la mayor presión por la explotación minera son: Saracá-Taquera (1 290 km2), Carajás (1.107 km2) y Jamari (939 km2) en Brasil; la Reserva Forestal ley segunda de la Amazonía en Colombia (743 km2); el Parque Nacional Canaima en Venezuela (550 km2); Tapajós (293 km2) y Maicuru (117 km2) en Brasil. Resalta el hecho que los TI con las mayores superficies de zonas mineras en fase de explotación se encuentran en Venezuela (10 015 km2) y en Suriname (12.130 km2).
Fuego: durante el período 2000-2010, el mayor número de focos de calor ocurrió en la Amazonía brasilera (1 194 060 casos), seguido de Bolivia (97 033 eventos) y Venezuela (19 912 registros). Destaca el territorio pemón entre las diez áreas indígenas de la Amazonía con las mayores cantidades de focos de calor para el período de estudio: en Venezuela, se registraron 7 907 focos de calor en TI (la mayor fue en territorio pemón con 2 382), que representan el 39,7% de los focos de calor de ese país y el 8,8% del total registrado en la Amazonía.
Deforestación: El análisis del atlas respecto a la deforestación evidencia que entre 2000 y 2010 se destruyeron cerca de 240 000 km2 de bosque amazónico. Para el mismo periodo, explica que la pérdida de bosque en las ANP de la Amazonía venezolana fue de 1 421 km2, siendo las más afectadas: los monumentos naturales Cerro Guanay (13km2) y Cerro Camani (3km2) y Parque Nacional Delta del Orinoco (89 km2). Por su parte, los TI de la Amazonía venezolana, con área superior a 100 km², que mostraron mayor deforestación corresponden a las etnias mapoyo (11 km2 de 300), eñepa (544 km2 de 16 880) y yabarana (26 Km2 de 905).

Amazonía en cifras
7,8 millones de km2 12 macrocuencas 8 países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Suriname y Venezuela; además de Guyana Francesa 4 969 municipios 33 millones de personas 385 pueblos indígenas 610 áreas naturales protegidas 2 344 territorios indígenas

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