La flora única y exuberante del Chimanta

Flor de la Acopanea ahogadoi. Foto Weidmann

Para el botánico Otto Huber, la flora presente en la cumbre del macizo Chimanta, “estimula” el quehacer científico “sobre un mundo vegetal extraordinariamente bello e interesante”

A una altura de 1 900 msnm, en la altiplanicie suroriental del Akopán-tepui, uno de los once tepuyes que conforman el macizo Chimanta en el Parque Nacional Canaima, los científicos Steyermark, Luteyn y Huber detuvieron su paso.

Un arbusto arrosetado con un tallo muy corto y unas delicadas flores de color rosado, acaparó la atención de los especialistas en botánica que participaron en el primer estudio ecológico integral desarrollado en el complejo ecosistema tepuyano Chimanta.
El hallazgo florístico resultó todo un acontecimiento, no solo por haber descubierto un género nuevo para la ciencia, conocida como Acopanea, de la familia de las Teáceas, sino también por presentar un método de propagación “muy novedoso jamás encontrado anteriormente en esta familia”, según refiere Otto Huber, coordinador del estudio.
Explica que de la base del tallo salen unos largos brotes laterales que unen varias matas entre sí, lo que parece ser una eficaz forma de dispersión de esta especie. “Desde el punto de vista ecológico, estos descubrimientos representan importantes avances en el conocimiento de las diferentes estrategias poblacionales que han evolucionado “en ambientes de marcada marginalidad nutricional, como lo son justamente los ecosistemas alto-tepuyanos”.                                                                              
Lindmania subsimplex. Foto Huber

ESPECIES ÚNICAS
Huber detalla que, en el transcurso de las cinco expediciones realizadas en el marco del primer estudio ecológico integral de la cumbre del Chimanta, recolectaron un total de 1 282 muestras de plantas de las cuales se identificaron 289 especies, una cantidad que, a juicio del científico, “es bastante elevada” al encontrarse en ecosistemas abiertos. 
Particular mención hace de la Stegolepis ligulata, especie que “puede considerarse como el elemento herbáceo dominante, bien sea por su abundancia numérica como también por su distribución restringida a las cumbre tepuyanas del Chimanta”.
Adenanthe bicarpellata. Foto Weidmann
Y es que, el endemismo es una de las cualidades que destaca de la flora de este imponente macizo de 1 470 kilómetros cuadrados de superficie. El listado de las plantas colectadas por Huber identifica al menos 15 especies endémicas, es decir, que solo habitan en el Chimanta:
Lindmania navioides: es muy escasa y se encuentra formando pequeñas colonias en los sitios sombreados o debajo de las rocas.
Lindmania subsimplex: esta hierba se observa formando extensas colonias sobre terrenos rocosos planos y destaca por su inflorescencia de hasta 30 cm de alto con flores blancas llamativas.
Chimantaea espeletoidea. Foto Huber
Syngonanthus acopanensis: es una hierba que crece entre 20 y 30 cm.
Syngonanthus obtusifolius: se observa en los herbazales sobre rocas, praderas y arbustales húmedas; llega a medir hasta 40 o más cm.
Syngonanthus tiricensis: mide entre 10 a 20 cm y es una hierba arrosetada muy frecuente en herbazales sobre rocas y turberas.
Myriocladus steyermarkii: es un bambú delgado que alcanza hasta un metro de alto y es muy dominante, junto a la Chimantaea mirabilis, en los estratos herbáceos llenos de arbustos.
Trimezia chimantensis: esta hierba de bellas flores amarillas llega a crecer hasta medio metro y se la encuentra entre herbazales y arbustales enanos sobre turberas.
Stegolepis maguireana. Foto Weidmann
Stegolepis cardonae: esta hierba de medio metro de alto resalta por su inflorescencia alargada con flores amarillas.
Stegolepis maguireana: las hojas de esta hierba miden hasta un metro pero la inflorescencia se eleva hasta más de cuatro metros de altura, con flores amarillo pálido. Es considerada la más alta de su familia (Rapatáceas), conocida hasta el momento; y parece ser endémica del Akopán-tepui.
Cynanchum colellae: es una trepadora con flores verdes y de abundante látex blanco endémica del Apakará-tepui.
Achnopogon virgatus: esta planta crece entre 30 y 50 cm de alto y presenta flores blancas. Suele encontrarse en arbustales enanos sobre areniscas y según explica Huber, esta especie puede ser una de las plantas colonizadoras que se observan en las grietas de las rocas.
Trimezia chimantensis. Foto Weidmann
Chimantaea espeletoidea: es un arbusto de flores amarillas que mide entre 1 y 3 metros.
Celiantha chimantensis: es poco frecuente encontrarla en arbustales y en bordes de bosques. Mide apenas medio metro y su corola llama la atención por su color amarillo.
Mallophyton chimantense: las flores de este arbusto denso, que mide entre 1 a 3 metros, son de un llamativo color morado y sus hojas sonde un tono verde oscuro casi negruzco. Es muy frecuente observarlo en arbustales tepuyanos sobre rocas.
Celiantha chimantensis. Foto Weidmann
Adenanthe bicarpellata: este arbusto que mide entre 0,5 y 2 metros de alto, presenta una inflorescencia lateral u horizontal de color rojo escarlata oscuro que contrasta con sus vistosas flores blancas.
Tal como lo expresa Huber, la elevada complejidad florística de los diferentes ecosistemas tepuyanos como el del macizo Chimanta “nos estimula a seguir perfeccionando nuestros conocimientos sobre un mundo vegetal extraordinariamente bello e interesante”.

1 comentario:

  1. Guayana...esa tierra màgica, poco explorada....siempre dando que decir, siempre aportando cosas nuevas, data nueva para el conocimiento del mundo. Un dia son paisaje únicos, otro dia nuevas aves, y otro, especies vegetales nuevas para la ciencia. Gracias Stefan y Otto por su permanente militancia cientifica. y a Evelyn y Ciencia Guayana por tan necesaria y bien presentada difusion

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