domingo, 23 de setiembre de 2012

Sedimentos que reflejan la salud de una cuenca


El estudio de los ríos más caudalosos del planeta: Amazonas, Congo y Orinoco, ocupa el trabajo científico de Alain Laraque.
Alain Laraque, hidrólogo francés que coordina el proyecto binacional ORE Hybam-Orinoco, explica la importancia de evaluar la carga sedimentaria de los tres ríos más caudalosos del planeta para determinar los posibles impactos del cambio climático o de la actividad humana sobre estos ecosistemas

Con las aguas del mismo río, Alain Laraque enjuaga tres veces la botella de plástico antes de llenarla con una muestra definitiva del Orinoco. Luego, en el laboratorio se realizarán análisis específicos para conocer las partículas en suspensión y la materia que se encuentra disuelta en la muestra de agua; aspectos de suma importancia para conocer “la salud” de estos ecosistemas.


“Evaluar la carga sedimentaria de un río puede ser un testimonio o una señal de un cambio climático o de un impacto antrópico (humano)”, dice Laraque, hidrólogo francés que desde 2003 viene monitoreando las cuencas de los ríos Amazonas, Congo y Orinoco, a través del Observatorio de Investigación del Medio Ambiente (ORE Hybam, por sus siglas en francés).
“La importancia de estudiar los tres ríos con mayor caudal del mundo es que todos convergen en la banda oceánica intertropical, lo que es un punto común y además, porque estas tres cuencas poseen paisajes de sabanas que se extienden sobre el Escudo de Guayana, el cual tiene su prolongación en África Central, y también son ríos de 50 a 60 metros de profundidad”. 



Perfil
Alain Laraque es ingeniero hidrólogo y científico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de Francia (IRD). En 1997 trabajó en Venezuela con el servicio hidrológico nacional del Ministerio de Ambiente y con Cadafe, realizando estudios en el embalse Peña Larga en Boconó (estado Trujillo). Los resultados de estas investigaciones demostraron que el embalse estaba perdiendo su vida útil a gran velocidad por la carga de sedimentos que estaba depositándose debido a las grandes crecidas relámpago del río Boconó. En la actualidad se desempeña como coordinador francés del proyecto binacional ORE Hybam-Orinoco, cuya contraparte venezolana está representada por la bióloga Judith Rosales, directora del Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana de la Uneg.
ORE HYBAM
El ORE Hybam comenzó sus actividades en enero de 2003 como respuesta a una licitación del Ministerio francés encargado de la Enseñanza Superior y de la Investigación. Está dirigido a “proporcionar a los investigadores datos científicos de calidad, necesarios para comprender y modelizar el funcionamiento de los sistemas y su dinámica a largo plazo”. La idea del observatorio fue propuesta por un equipo de investigación del Laboratorio de Mecanismos de Transferencias en Geología (Francia) que desde 1995 desarrolla proyectos de investigación en hidro-geodinámica en la cuenca del Amazonas, además de contar con socios locales (actores gubernamentales y académicos) que garantizan “la sostenibilidad de sus observaciones”. Tal es el caso del ORE Hybam-Orinoco que se gestiona mediante el convenio de cooperación establecido entre el Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana (Cieg-Uneg) y el Instituto de Mecánica de Fluidos de la Universidad Central de Venezuela.
En la actualidad el ORE Hybam opera 23 estacione hidrológicas: 16 ubicadas en los principales ríos de la cuenca del Amazonas, 2 estaciones adicionales en el Congo y en el Orinoco (entre Musinacio y Ciudad Guayana), y 5 estaciones en el lado Pacífico de América del Sur.
“Estas estaciones se encargan del monitoreo hidrológico, sedimentario y de la geodinámica, junto con muestreo periódico para el análisis geoquímico, teniendo cuidado de usar exactamente la misma protocolo de muestreo, filtración y envasado de las muestras de todas las estaciones para asegurar la mejor homogeneidad de los datos producidos”, los cuales se encuentran disponibles en la dirección www.ore-hybam.org página Web oficial del observatorio. 

El Orinoco en Ciudad Bolívar presenta una ligera disminución del material en suspensión. Foto Alain Laraque (IRD).
SALUD DE LA CUENCA
Aparte de la curiosidad del ser humano por entender cómo funcionan estos ecosistemas, Laraque explica que es necesario saber dónde se depositan los sedimentos en suspensión que arrastran los ríos y determinar los niveles de erosión.
“Con el estudio de la variación de los distintos parámetros que se pueden medir en los ríos, podemos tener una idea del estado de salud de la cuenca, la cual puede depender tanto del cambio climático como del impacto humano, pero no se sabe todavía en qué proporción”.
En el caso particular del llamado “río padre”, Laraque ha estudiado en forma estadística la cronología de los registros que se tienen compilados del río Orinoco en Ciudad Bolívar, los cuales datan de más de 85 años, “y aún no se nota algo muy evidente”.
Esto ha llamado la atención del experto por cuanto, según explica, algo muy distinto ocurre en el Congo, río que viene estudiando desde 1991. “Es el segundo río del planeta y los cambios que se notan en este río son los mismos que se ven en los demás ríos de África, cambios que se corresponden con lo que se observa en la lluvia, y como se sabe, hay una buena correspondencia entre el cambio climático y su impacto sobre los caudales de los ríos que dependen de las lluvias, y éstas a su vez dependen del cambio climático y la variación de temperatura”.
Añade que el análisis de estos registros y los datos aportados en la última expedición náutica Orinoco-Amazonas 2012, realizada entre Ciudad Guayana y Puerto Ayacucho del 30 de agosto al 7 septiembre, donde se recolectaron más de 100 muestras de agua, contribuirán a evaluar si hubo alguna diferencia en el transporte de sedimentos y en el caudal líquido.
“Si la hay, vamos a intentar explicar si ésta tiene que ver con el cambio climático o con la presión antrópica, como las construcciones de los embalses hidroeléctricos en el pie de la cordillera de los Andes, porque sabemos que sirven como trampa de sedimentos y hemos empezado a ver que hay menos sedimentos que transitan por el Orinoco, lo que puede ser un impacto de los embalses, los cuales atrapan un 10 a 20% de las partículas en suspensión y eso puede explicar una ligera disminución del material en suspensión que hoy en día se observa en Ciudad Bolívar”.
El mayor deseo de Laraque es promover una comunidad de hidrólogos que estudien las cuencas de los tres ríos: Amazonas, Congo y Orinoco, para “compartir experiencias y tecnologías, con el fin de poder resolver de forma más rápida y sencilla los desafíos técnicos que confrontamos los científicos”.

Orinoco heterogéneo
El hidrólogo Alain Laraque recuerda que el Orinoco es un río muy heterogéneo desde su inicio en el cerro Delgado Chalbaud en sierra Parima (estado Amazonas) hasta su desembocadura en el Atlántico, porque los afluentes de la margen izquierda son aguas blancas procedentes de la cordillera de los Andes (como el Meta y el Apure) que vienen cargadas de material en suspensión; mientras que los tributarios de la margen derecha son ríos de aguas negras (como el Caroní y el Caura) que se caracterizan por presentar poco material en suspensión porque provienen del Escudo de Guayana. “Estas aguas no se mezclan de forma rápida, sino cuando hay umbrales que son secciones o puntos de controles como los raudales de Atures en el Orinoco (frente a Puerto Ayacucho) o la Boca del Infierno en el Caura, que permiten mezclar bien las aguas”.






No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...