Comunidad indígena La Colonial recibe aportes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial

El consejo comunal presentó el proyecto de conservación a través del Programa de Pequeñas Donaciones que ejecuta el Pnud en Venezuela
Chupacacao negro.

Luego de navegar poco más de ocho kilómetros aguas arriba del puerto de Maripa, la lancha del yekuana Marcos Pérez se orilla en la ribera este del bajo río Caura. Es la una de la tarde y el sol es inclemente en la comunidad indígena La Colonial.

El sonido chillón de un chupacacao negro (Daptrius ater), ave de brillante plumaje que posa vigilante junto a su pareja en la copa de un árbol, advierte la llegada a las veinte familias de la etnia piapoco que, desde hace doce años, viven en este paraje ribereño apacible del Municipio Sucre, al oeste del estado Bolívar. 


Ricardo Petit y Máximo Sánchez, representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y Ana Noriega de la ONG Phynatura, suben la empinada cuesta hasta llegar a la escuela “Tzazenai” -los piapocos en lengua indígena- donde les esperan José Andrés García, Freddy Rodríguez y Marisol Rodríguez, miembros del consejo comunal, quienes al llamado de una campanada, convocan a todo el pueblo de La Colonial para refrendar, con su presencia, el proyecto comunitario que busca “promover el bienestar de las comunidades y la conservación de su territorio en la reserva forestal El Caura”.
Los rostros de niños, jóvenes, adultos y ancianos expresan emoción ante la expectativa de una mejor calidad de vida. “La gente está contenta y pendiente con todo el trabajo que vamos a hacer para lograr que el proyecto beneficie y cubra algunas de las necesidades que tenemos en la comunidad”, comentó
José Andrés García, docente y vocero principal del consejo comunal.
José García, vocero principal del consejo comunal, enseña a la comunidad la firma del acuerdo.A su lado el coordinador del Programa de Pequeñas Donaciones, Ricardo Petit.
LO BUENO SE REPLICA
Tal como lo señala el proyecto, La Colonial “depende de los recursos naturales del bosque para su subsistencia y para mantener su cultura, para lo cual necesitan encontrar alternativas económicas amigables que les permitan mejorar sus condiciones de vida”.
Es así como nació la iniciativa del pueblo piapoco de conocer la experiencia previa de la comunidad vecina de Aripao que, desde hace cuatro años, viene implementando el acuerdo de conservación para el manejo de 80 000 hectáreas de bosque en el sector Suapure de la cuenca baja del río Caura, mediante la extracción sostenible y la comercialización de productos no maderables como el aceite de copaiba y la sarrapia.
En tal sentido, la comunidad indígena manifestó su interés de analizar la viabilidad de aplicar este mismo mecanismo, “con el fin de lograr el fortalecimiento del manejo de su territorio y mejorar las condiciones de vida de sus familias”.
Con el apoyo técnico de Phynatura, el consejo comunal de La Colonial presentó el proyecto ante el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Fmam) que ejecuta el Pnud en Venezuela, el cual fue aprobado, obteniendo así los recursos necesarios para ejecutar en un lapso de dieciocho meses, los tres objetivos propuestos:
1.- Obtener información base de la comunidad que sirva para mejorar el manejo de su territorio y sus condiciones de vida.
2.- Adaptar la herramienta de acuerdos de conservación a las condiciones locales, en conjunto con la comunidad, tomando en cuenta el principio de consentimiento libre, previo e informado.
3.- Diseñar el acuerdo conjuntamente con la comunidad, teniendo como criterio la aplicación del principio de consentimiento libre, previo e informado.
Entre los resultados esperados, se mencionan: el acuerdo de conservación entre la comunidad y Phynatura, con el apoyo de Conservation International Foundation y Givaudan, para lo cual la comunidad de Aripao “aportará sus conocimientos sobre acuerdos y acciones de conservación, así como en la extracción sustentable de sarrapia y aceite de copaiba”; además de la capacitación de algunos indígenas “como parabiólogos, etnocartógrafos, vigilantes voluntarios del bosque y en extracción sustentable de productos no maderables del bosque”.

Comunidad reunida en la escuela “Tzazenai” para refrendar el proyecto.
MEDIOS DE VIDA SOSTENIBLES
Para Ricardo Petit, coordinador del PPD en el país y funcionario del Pnud, la implementación de este proyecto podrá influir sobre los poblados cercanos como Payaraima, Karana y El Cejal, con el fin de incorporarlos a futuro. “Es una actividad de ordenación territorial que nace desde la propia comunidad con el fin de hacer un mejor uso de los recursos, es un proyecto innovador porque es conservar desde la comunidad y además, responde a una de las tres áreas focales sobre las cuales el Fondo Mundial para el Medio Ambiente busca impactar o generar un cambio positivo: biodiversidad, cambio climático y degradación de tierras y desertificación”.
Explicó que “el objetivo de las donaciones es financiar iniciativas provenientes de organizaciones comunitarias de base y ONG dentro de las prioridades que establece el fondo, siendo éstas las responsables de la formulación, ejecución y evaluación de los proyectos”.  Es por eso que el PPD “sólo financiará proyectos en los que las comunidades locales estén involucradas, sean beneficiarias directas de los resultados, intenten resolver problemas ambientales y contribuyan a generar medios de vida sostenibles”.

El dato
Para postular los proyectos al Programa de Pequeñas Donaciones llamar al 02122084444, visitar la página Web del Pnud o enviar un correo a donaciones.ppd.ve@undp.org

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