Unidades de Conservación para el Jaguar

La iniciativa del Corredor Jaguar se propone como una estrategia de acción que logre la conservación de la biodiversidad a través de la conectividad de la cuenca del Orinoco en Colombia y Venezuela. Foto S. Winter tomada del libro Biodiversidad de la Cuenca del Río Oirnoco II, p. 239
Científicos proponen crear cuatro unidades de conservación a lo largo de la cuenca del Orinoco que conecte las poblaciones de la Panthera onca

El más grande de los felinos americanos es considerado como una especie “clave" en el conocimiento del estado de conservación de los ecosistemas, de allí la propuesta de un grupo de científicos de crear el Corredor Jaguar como una oportunidad para asegurar la conectividad de la biodiversidad en la cuenca del río Orinoco.

“Como especie indicador, es de las primeras que desaparecen de los hábitats intervenidos por actividades humanas, razón por la cual sirven como alerta temprana del inicio del proceso de la pérdida de biodiversidad, pero también como indicadores de gestión de conservación”.
El equipo de expertos de Fundación Panthera, integrado por Esteban Payán Garrido, Carolina Soto, Angélica Díaz-Pulido, Sahil Nijhawan y Rafael Hoogesteijn plantean cuatro Unidades de Conservación del Jaguar (UCJ) donde esta especie “sea utilizada como guía para la priorización de la conservación regional, alegando que el uso de esta especie focal y especie paisaje, asegura la protección de la mayoría de la diversidad de la Orinoquia”.
Además, los especialistas consideran que esta propuesta enfrentará “las graves amenazas a la biodiversidad regional y pérdida de hábitat, causada por la expansión agropecuaria y petrolera”.
El mencionado corredor estaría compuesto por cuatro UCJ (donde aún persisten poblaciones de jaguares superiores a 50 individuos) las cuales han sido identificadas en Guatopo, llanos colombianos, llanos venezolanos y Amazonas.
El área definida como Unidad de Conservación del Jaguar y Corredor Jaguar en toda la cuenca equivale al 66% (647.644 km2) donde en Colombia abarca el 26% y en Venezuela el 39%. Foto tomada del libro Biodiversidad de la Cuenca del Río Oirnoco II, p. 239.
Cabe destacar que las UCJ de los llanos colombianos incluyen siete parques nacionales: El Tuparro, La Macarena y Tinigua que están completamente incluidos y el sur de El Cocuy que hace parte del corredor entre los llanos colombianos nor-occidentales y la cordillera oriental; mientras que en Venezuela son diez parques nacionales los que integran las UCJ: Delta del Orinoco, Jaua-Sarisariñama, Yacapana y el Duida Marahuaka. “Vale resaltar que los parques Aguaro-Guariquito y Santos Luzardo tienen una localización clave sobre corredores llaneros, ya que son áreas protegidas dentro de los UCJ que unen poblaciones de jaguares entre los llanos colombianos con los venezolanos”.
La propuesta del Corredor Jaguar se encuentra detallada en el capítulo nueve del libro Biodiversidad de la Cuenca del Río Orinoco II Áreas prioritarias para la conservación y uso sostenible, editado por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, WWF Colombia, Fundación Omacha, Fundación La Salle de Ciencias Naturales e Instituto de Estudios de la Orinoquia (Universidad Nacional de Colombia).
Los científicos están convencidos que la coexistencia entre ganado y jaguares es posible y más cuando se maneja activamente la fauna silvestre de los hatos. Foto S. Winter tomada del libro Biodiversidad de la Cuenca del Río Oirnoco II, p. 235
ESPECIE CLAVE
Los científicos mencionan al jaguar (Panthera onca) como una especie clave, sombrilla y bandera. La primera denominación se refiere a que el jaguar ejerce una profunda influencia sobre la estructura y la composición del ecosistema manteniendo “niveles demográficos de consumidores y dispersores de frutas, hojas y semillas a raya, y en una eventual ausencia de este control, los cambios demográficos de sus presas alterarían toda la composición y regeneración del bosque”.
Asimismo, el criterio para que el jaguar sea considerado como sombrilla es definido por los investigadores debido a su gran tamaño y su naturaleza carnívora. “Esto implica que su presencia está asociada a una gran riqueza y abundancia de especies presas, que a su vez implica la existencia de vegetación para mantener estas presas”, convirtiéndolo así “en un predador territorial limitando sus densidades poblacionales por las cantidades de presas que puede sostener su hábitat, y requiriendo grandes extensiones de bosques para sobrevivir”.
Igualmente, agregan que estos grandes carnívoros son especies bandera por lo mega-carismáticos que son debido a su estampa atractiva “para liderar campañas de conservación”. Es así como los especialistas consideran al jaguar “una especie insignia adecuada para promover una iniciativa de conservación regional, que va más allá de las prioridades o vacíos de conservación localizados y que permite evaluar la importancia de los corredores funcionales para el jaguar como corredores de conectividad para toda la biodiversidad orinoquense”.
Amenazas
Entre las principales amenazas identificadas por los científicos Payán, Soto, Diaz-Pulido, Nijhawan y Hoogesteijn para la conservación de la cuenca, su biodiversidad y las poblaciones de jaguar a lo largo de la cuenca del Orinoco son la pérdida de hábitat y la cacería:
1. La transformación del hábitat para construir asentamientos humanos, explotaciones petroleras, agricultura en gran escala (cultivos de palma de aceite), introducción extensa de pastos y producción de otros bienes económicos, acarrea impactos en los hábitats a diferentes niveles.
2. La cacería retaliativa de jaguares como consecuencia de la depredación al ganado es otra gran amenaza a su supervivencia. Se sugiere que los ganaderos deberían enfocar sus esfuerzos al mejoramiento del manejo del ganado para lograr aumentos de productividad e ingreso económico y disminuir los factores más importantes de mortalidad.
3. La tala de bosques y la cacería de presas viene de la mano con actividades de agricultura, ganadería y otro tipo de explotación que requiera mano de obra. En Venezuela hay registros de amenazas al jaguar y la biodiversidad del llano por tala desde finales de la década de los 80.
4. La minería es una amenaza creciente en muchas zonas de la cuenca del Orinoco que, en general, implica la creación de campamentos que conllevan destrucción de hábitat y cacería de carne de monte para alimentar a los mineros. Incluso la minería a pequeña escala produce deforestación. Los campamentos abandonados crean claros donde los procesos de sucesión son impactados por basuras y otros agentes externos y las zonas explotadas permanecen sin vegetación, con pasto o con aguas estancadas. Pero la consecuencia más preocupante es la liberación de mercurio a las aguas y tierras en minería del oro.
Para los científicos el reto es manejar estas amenazas de tal forma que permitan la conservación de jaguar a largo plazo, junto con su biodiversidad asociada, objetivo final de esta iniciativa que persigue valorar “la riqueza de especies, sus bosques, ríos con la cara del jaguar como estandarte”.

1 comentario:

  1. Buenas tardes, mi nombre es Salvador Palacios Guzmán y me dedico a producir Documentales y reportajes conservacionistas que necesitan ser difundidos a sectores claves de la sociedad, por ello les hago una cordial invitación a la proyección del Documental Jaguar Especie Sombrilla.
    Gracias por su tiempo…

    El documental “Jaguar Especie Sombrilla”, surge de la preocupación de un equipo de biólogos, por la preservación del jaguar, y el marco donde se inscribe tal coyuntura, es en la Reserva estatal de Dzilam de Bravo, Yucatán.

    Viernes, 01 de Junio a las 19:00 p.m.
    Centro Cultural de Mérida Olimpo,
    C. 62 x 61 Centro Histórico

    Entrada, Gratis.

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