Un viaje por la hechizante Gran Sabana

 Al traspasar el poblado minero Las Claritas, al sudeste del estado Bolívar, sur de Venezuela, comenzamos ascender la denominada Sierra de Lema, que en realidad consiste en la vertiente septentrional de la altiplanicie de la Gran Sabana, una de las regiones más fascinantes de todo el planeta. 
 Fotos Google

Al llegar al sitio de la Piedra de la Virgen, hechiza la imagen blancuzca que da origen al nombre de esta colosal mole de diabasa. Es una primitiva roca ígnea intrusiva de extraordinaria dureza, imposible de ser volada con explosivos cuando se construyó la carretera en 1973, lo que explica la acentuada pendiente de la vía. Con algo de suerte, en este tramo se puede escuchar al pájaro campana que con su peculiar canto, invita a voltear la mirada para disfrutar de la espectacular vista del paisaje que ha dominado la penillanura del norte dejada atrás, donde el verde intenso se difumina en una lejanía infinita, reveladora de ese paraíso ecológico que es el estado Bolívar. 
A partir de este momento, el visitante se interna ¡Tierra adentro! -como exclama Manuel Pérez Vila- en el territorio del Wazaká o árbol del mundo, en lengua indígena pemón. En este vasto territorio, la imaginación se expande sin límites al contemplar la grandeza de un escenario privilegiado, inspirado sólo por la mano de Dios.  

“Agua para las ciudades”

Hoy se celebra el Día Mundial del Agua bajo la premisa de alentar a los gobiernos, las organizaciones, comunidades y personas a participar activamente para responder al desafío de la gestión del agua urbana

Bajo la premisa Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano", se celebra hoy el Día Mundial del Agua, fecha escogida por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 1993, para llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y de procurar una gestión sostenible de los recursos hídricos.
El lema escogido para este año hace referencia al “impacto del rápido crecimiento de la población urbana, la industrialización y la incertidumbre causada por el cambio climático, los conflictos y los desastres naturales sobre los sistemas urbanos de abastecimiento de agua”.
Un desafío que para el Municipio Caroní (sur de Venezuela) supone un reto de gestión ambiental, no sólo por estar situada entre los dos ríos más importantes del país: El Orinoco, tercer río a nivel mundial con mayor caudal (31.061 m3/seg), y el río Caroní donde se genera el 70% del potencial hidroeléctrico nacional; sino también por ser la jurisdicción con mayor población urbana de Venezuela, lo que conlleva un mayor uso de estos cuerpos de agua. Un uso sobre el cual bien vale la pena reflexionar y más aún, sobre esa relación recíproca entre la calidad del agua que brindan estos ríos y el agua que le devolvemos...después de usarla.

DEMANDA DEL RECURSO
Según refiere el estudio realizado en el marco de la elaboración del plan de Desarrollo Urbano Local (Pdul), el Municipio Caroní “con relación al resto de los municipios que conforman el estado Bolívar, muestra una acentuada concentración de la población, debido a que en él reside más del 50% del total de los habitantes de la entidad”.
Asimismo, detalla el informe del Pdul que Caroní representa el municipio con mayor población urbana, “alcanza a 95, 8%, valor muy superior al reportado por la entidad (87,8%)  y también superior al reportado a nivel nacional”.
De igual forma, un estudio desarrollado por la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) señala que en las últimas décadas “se ha incrementado la demanda de agua para uso urbano e industrial de la región, lo cual ha producido aumento en la descarga de aguas contaminadas sin tratamiento previo”. También, advierte que “en el futuro cercano se producirá igualmente un mayor uso de los ríos con fines agrícolas, turísticos, abastecimiento de agua potable para uso doméstico e industrial, producción de energía eléctrica, explotación de minerales y el desarrollo de la navegación”.
De ahí que la misma CVG y sus empresas filiales se plantearan en 1998 “monitorear en forma sistemática, a través de la Gerencia General de Adecuación Tecnológica, la calidad de las aguas de los ríos Orinoco y Caroní, en las zonas que se estiman más afectadas por las actividades que se desarrollan en Ciudad Guayana”.
Resultados del último informe de la Red de Calidad de Agua de los ríos Orinoco y Caroní que opera CVG.
UN ASUNTO DE CALIDAD
Los resultados del último informe hecho público por la Red de Calidad de Agua de los ríos Orinoco y Caroní que opera CVG, advierten que en los muestreos realizados desde 2005 hasta 2007, se registraron “en forma recurrente” valores superiores a los establecidos para los usos más restrictivo como son el contacto humano total o parcial, siendo estos los referentes a los coliformes totales y fecales y las concentraciones de aceites y grasas, hierro total, aluminio total y fenoles”.
El informe explica que durante el período 2005-2007, se realizaron muestreos trimestrales, considerando un período de lluvias altas y bajas, en los cuales se  analizaron unos 23 parámetros, entre ellos: pH, temperatura, conductividad, concentraciones de oxígeno disuelto, aluminio total, hierro total, plomo total, nitrógeno total, fósforo total, cromo total, níquel total, cianuro, fenoles, aceites y grasas, cloruros, fluoruros, sólidos totales, sólidos totales disueltos, sólidos totales suspendidos y coliformes totales y fecales.
El área de muestreo se ubicó entre los tramos “Palital-Punta Aramaya en el río Orinoco y Rinconote-Playa Acapulco en río Caroní, realizando aforos y caracterización de dos descargas afluentes al Orinoco y cuatro descargas afluentes al Caroní, específicamente al embalse Macagua (Quebradas Santa Rosa, La Sucia, Toro Muerto y Los Olivos)”.
Destaca el informe que en estos sitios se realizan actividades como transporte de materiales y productos, instalación de estaciones de suministro de agua para los acueductos domésticos e industriales, navegación, pesca deportiva y de subsistencia, receptor final de vertidos residuales tratados y no tratados, generación de hidroelectricidad.
Detalla que en el Orinoco se observó una mayor afectación en las zonas de Palital y Punta Aramaya (muelle de San Félix), con parámetros fuera de lo estipulado por la norma en cuanto a: hierro total, aluminio total, fenoles y coliformes totales; mientras que en el río Caroní se detectó la presencia de fenoles, coliformes fecales y coliformes totales fuera de norma en las áreas de Rinconote, Playa Acapulco y La Orchila. El mismo resalta que “en las descargas de ambos ríos se detectó un alto índice de contaminación debido a valores de coliformes totales y coliformes fecales que superan la norma nacional vigente”.
Esta RED considera como fuentes de contaminación “las descargas directas e indirectas de vertidos cloacales domésticos e industriales, transportadas a través de las redes pluviales y del arrastre de las escorrentías (lluvias)”.
Una realidad que, en el Día Mundial del Agua, invita a reflexionar y estimular a los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, empresas públicas y privadas, comunidades y personas a “participar activamente para responder al desafío de la gestión del agua urbana”.
Descarga de aguas servidas, sin tratamiento, en el Orinoco a la altura del malecón en Ciudad Bolívar.
                      
Coliformes fecales
Un estudio sobre la calidad bacteriológica de las aguas del Bajo Orinoco, realizado por la Uneg, evidenció que “existe una importante contaminación microbiológica por vertidos de efluentes cloacales e industriales directamente al río en el paisaje correspondiente a Ciudad Guayana, donde se detectaron permanentemente niveles de coliformes fecales que deben ser consideradas elevadas por tratarse de un cuerpo de agua natural”. 
 El estudio se llevó a cabo entre los años 2003 y 2004, en un tramo de 200 Km del corredor ribereño desde la población de El Almacén, pasando por Ciudad Guayana, hasta  los Castillos de Guayana.
Agua potable
Informaciones de Hidrobolívar, empresa encargada de proveer el servicio de agua potable y saneamiento en el estado Bolívar, indican que desde 2005 se han invertido 520 millones de bolívares fuertes para el sector agua, pasando de 600 mil personas atendidas a un millón 425 mil y logrando el funcionamiento de 11 acueductos urbanos y 184 acueductos rurales.
Destacan las adecuaciones ejecutadas en las plantas de tratamiento como la rehabilitación del acueducto Tocomita y de las etapas de floculación- sedimentación del acueducto Puerto Ordaz; la construcción del Módulo C en el acueducto Macagua-San Félix, para incrementar la producción de agua potable; así como las ampliaciones de los acueductos La Paragua, El Dorado y Puente Blanco. Asimismo, resaltan la instalación de nueve plantas potabilizadoras de agua ubicadas en las poblaciones de El Almacén, El Rosario, Palmarito (Heres), Santa Rosalía (Cedeño), Moitaco y Guarataro (Sucre), El Palmar (Padre Pedro Chien), San Martín de Turumbán (Sifontes), y El Miamo (Roscio).
Para los próximos 2 años, Hidrobolívar ha presupuestado más de 107millones de bolívares para la ejecución y culminación de las siguientes obras: “construcción del sistema de potabilización del acueducto suroeste de Ciudad Guayana, con dos tanques de 20 mil litros cada uno para garantizar el agua a ese sector, el del acueducto de la UD-128 en San Félix, la rehabilitación de la planta en Santa Elena de Uairén, el reacondicionamiento de las plantas potabilizadoras de El Palmar, Maripa y El Manteco, entre otros”. Según proyecciones de la empresa para el año 2014, esperan que más de 1.700.000 habitantes tengan agua potable en sus hogares. Fuente hidrobolivar.gob.ve 

Uneg propone evaluar cambio climático en el Bajo Orinoco


Científicos de esta casa de estudios plantean diseñar un sistema de gestión ambiental que permita disminuir las amenazas, ante potenciales eventos de inundaciones y sequías extremas

Fotos Google
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg), propone diseñar un sistema de gestión ambiental en el corredor ribereño del bajo Orinoco, que permita disminuir las amenazas y la vulnerabilidad ante potenciales eventos de inundaciones y sequías extremas, derivados de cambios climáticos.

Los delfines del Orinoco

Foto Google
La tonina del Orinoco y el bufeo negro son las dos especies de delfines de río de la cuenca del Orinoco, que enfrentan un riesgo “vulnerable” de extinción en estado silvestre, según advierte el Libro Rojo de la Fauna venezolana

La lancha zarpa desde el poblado ribereño Las Galderas, en el bajo río Orinoco.  Se detiene en el caño “Corrientoso”, nombrado así por los pescadores y lugareños debido a la fuerte corriente que alcanzan las aguas del Orinoco, en su cauce principal.
“Van a ver, dentro de poco se acercan”, atina a decir Daniel Zambrano, con la seguridad que le dan sus años como pescador. De repente, un delfín grande de color gris con manchas rosadas, salta muy cerca de la lancha, salpicando a los “intrusos” que intentan, en vano, fotografiar ese instante. “Esa es la jobera y más allá está el bucios”, dice Daniel, mientras avista a otro delfín de un tamaño menor que el primero y de color negro, muy saltarín.
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