Semana Santa en Canaima


Aproveche este asueto para sorprenderse ante tanta riqueza biológica y cultural que nos revela el sexto parque más grande del mundo y el segundo de Venezuela

Semana Santa llegó y con ella un momento de esparcimiento para disfrutar en familia, pero también para fortalecer la conciencia ecológica de quienes visitan los paisajes únicos e irrepetibles del Parque Nacional Canaima (PNC).
Ubicado en el extremo sureste del estado Bolívar, el declarado Patrimonio Natural de la Humanidad tiene una extensión de 3 millones de hectáreas, siendo el sexto parque más grande del mundo y el segundo de Venezuela (el primero es el Parima-Tapirapeco en el estado Amazonas).

Crisis energética es una oportunidad para promover el desarrollo sustentable


Así lo considera la Red de Organizaciones Ambientales No Gubernamentales de Venezuela que apuesta por transformar el modelo de desarrollo nacional basado en el uso inadecuado de los recursos naturales

Fotos Google
 
Hoy, la señora decide utilizar la lavadora cuando tiene la carga completa de ropa; mientras tanto, su hija desenchufa la computadora antes de irse a la universidad y su hermano resuelve lavar el carro con un tobo lleno de agua, en vez de usar la manguera.
La emergencia hídrica y energética que existe en el país desde finales del año pasado, ha impuesto cambios en el diario vivir, que a juicio de la Red de Organizaciones Ambientales No Gubernamentales de Venezuela (ARA), debe ser vista como “una oportunidad para promover el desarrollo sustentable del país”.

ENTRE EL DEBER Y EL DERECHO
En un comunicado, la Red ARA reitera el valor del recurso hídrico entendido como “un bien de dominio público, imprescindible para la vida, estratégico para el desarrollo nacional y cuyo acceso es un derecho de todos los ciudadanos”, por lo que su escasez no podrá garantizar el bienestar humano, el progreso de una nación ni fortalecer los derechos ambientales de sus ciudadanos.
En tal sentido, señalan que “independientemente de otras explicaciones de orden económico, político y gerencial”, la actual emergencia eléctrica que enfrenta el país “es una oportunidad extraordinaria para transformar el modelo de desarrollo nacional basado en el uso inadecuado de los recursos naturales, en la degradación continua de los ecosistemas, en la ausencia de valoración de los servicios que éstos prestan y de su relación vital con el bienestar humano”.
Consideran que el debilitamiento de las políticas en gestión ambiental, ha generado una disminución de la capacidad del Estado para defender de manera firme y sostenida la integridad de las cuencas hídricas,  provocando una disminución de su capacidad para amortiguar los cambios periódicos en el régimen de lluvias, “a la vez que los pone en situación de vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático global”.
Advierten sobre la importancia de profundizar en el estado de conservación de las cuencas hídricas y de establecer la capacidad que tienen para seguir brindando servicios ambientales esenciales para el bienestar humano.
Abogan por la implementación de propuestas de energía natural como la solar y la eólica, en vez de priorizar procesos termoeléctricos que “sin los controles técnicos y ambientales adecuados, puede convertir a estas plantas en factores de contaminación y grave riesgo socio ambiental”, además de profundizar la dependencia de las fuentes de energía fósil. En el caso de la nuclear, la Red ARA señala que esta energía alternativa no es ambientalmente responsable ni segura para el país.
 
La Red ARA insiste en la necesidad de fomentar proyectos e incentivos dirigidos al uso de fuentes de energías alternativas para no depender de la generada por hidroelectricidad

PROPUESTAS
Bajo la premisa de la participación protagónica y la corresponsabilidad, los 17 grupos que integran la Red ARA proponen una serie de acciones que buscan reimpulsar el tema ambiental como una de las prioridades nacionales y como una exigencia Constitucional, a saber:
1. Aprovechar la coyuntura actual para iniciar un proceso de concertación nacional abierto e inclusivo que nos lleve como país a optimizar el uso del agua y la energía, sobre la base de un modelo sustentable, es decir, responsable, eficiente y equitativo, tal como lo indica nuestra Constitución.
2. Propiciar estudios que permitan evidenciar el valor de las cuencas y áreas bajo régimen de administración especial, particularmente los Parques Nacionales, en cuanto a su potencial para la generación de servicios clave para el bienestar humano. Los resultados de estos estudios deberán ser compartidos con toda la población a través de herramientas eficaces de comunicación y educación.
3. Potenciar los procesos de gestión ambiental de las cuencas, bosques y en especial en Parques Nacionales y otras áreas naturales protegidas, de tal manera de proteger la capacidad de esos ecosistemas de proporcionar servicios ambientales y mantener el equilibrio ecológico a largo plazo.
4. Implementar de manera prioritaria por parte del Estado venezolano una acción firme, a la vez que cuidadosa de los derechos humanos, para eliminar definitivamente la minería, así como otras actividades ilícitas que generan deterioro de las cuencas hídricas del país.
5. Establecer procesos de evaluación, control y supervisión ambiental participativos que garanticen que las nuevas plantas de generación de electricidad produzcan el mínimo impacto ambiental y sociocultural posible, a la vez que sean ecoeficientes y seguras. Igualmente, explorar otras alternativas de generación de energía para diversificar las fuentes y por tanto, garantizar el suministro ante situaciones coyunturales.
6. Iniciar un proceso de consulta y participación nacional, multisectorial e inclusiva que debe estar apoyado con procesos eficaces de comunicación y educación dirigidos a todos los ciudadanos, de tal manera de que todos podamos participar de manera informada y consciente en los procesos de ahorro hídrico y energético, así como en la protección de las cuencas hídricas del país.
7. Fomentar los estudios, proyectos e incentivos dirigidos al uso de fuentes de energías alternativas ecológicamente sustentables en todas las zonas y situaciones donde esto sea posible y deseable.
8. Iniciar un plan nacional para el tratamiento de las aguas servidas de pueblos y ciudades, para disminuir la contaminación y el deterioro de las cuencas hídricas del país.
9. Invitar a todo el movimiento ambiental venezolano y a todas las comunidades del país a sumarse al trabajo colectivo para una acción en común en defensa de nuestros derechos ambientales, de tal manera que convirtamos la emergencia actual en una vía para encaminarnos hacia un futuro sostenible.
10. Poner a la orden de toda la Nación los conocimientos y experiencia de los miembros de la Red en el tema de protección ambiental, así como en el uso de herramientas de comunicación y educación para la gestión del ambiente.

ECOEFICIENTES
Por su parte, la organización no gubernamental venezolana Vitalis resume una serie de medidas que pueden ser aplicadas en el hogar, el trabajo o en cualquier lugar donde sea consuma energía eléctrica:
  • Utilizar la luz y la ventilación natural tanto como sea posible, encendiendo los bombillos y el aire acondicionado sólo cuando realmente se les necesita.
  • Cambiar las lámparas incandescentes (bombillas) por lámparas fluorescentes compactas (de ahorro de energía). Estas últimas proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran 8-10 veces más y ahorran de 40 a 80% de energía.
  • Si se ducha brevemente con agua caliente, consumirá cinco veces menos agua y energía, que si lo hace con un largo baño con el chorro del agua abierto.
  • Cuando disponga de aparatos manejados a control remoto, procure desconectar el interruptor del televisor, el sistema de video o el equipo de música. 
  • Secar la ropa al sol utilizando un tendedero, en vez de usar la secadora. Con ello estará reduciendo la emisión de alrededor de 300 kilos de dióxido de carbono al año, con lo cual se puede contribuir a mitigar el calentamiento global.
  • Utilizar ollas del tamaño de la hornilla y apáguela minutos antes de finalizar la cocción.
  • Desenchufar los equipos electrónicos en períodos prologados en desuso como los fines de semana o las vacaciones.
  • Destine un día de la semana para planchar la ropa.
Consumo del venezolano 
400 litros de agua por día
4.370 Kw por hora

Responsabilidad compartida para un mejor manejo del recurso hídrico


Ayer se llevó a cabo el foro “Hablemos del Agua” en el Ecomuseo del Caroní 

El foro “Hablemos del agua”, realizado ayer en el auditorio del Ecomuseo, resultó un ejercicio colectivo de reflexión sobre la importancia de comprometerse, desde las acciones cotidianas, con la “calidad, cantidad y permanencia” del vital líquido.
El evento, organizado por Corpoelec-Edelca con el apoyo de Hidrobolívar y Fundacite Bolívar, permitió conocer el manejo que diversas instituciones hacen del recurso hídrico a fin de lograr “Agua limpia para un mundo sano”, lema escogido este año para celebrar cada 22 de marzo el Día Mundial del Agua.
Lenny Moya, gerente de Control de Calidad de Hidrobolívar, inició el ciclo de ponencias explicando las mejoras que en los últimos cinco años han venido ejecutando con el objetivo de mejorar la calidad del agua en el estado. Destacó las adecuaciones ejecutadas en las plantas de tratamiento como la rehabilitación del acueducto Tocomita y de las etapas de floculación- sedimentación del acueducto Puerto Ordaz; la construcción del Módulo C en el acueducto Macagua-San Félix, para incrementar la producción de agua potable; así como las ampliaciones de los acueductos La Paragua, El Dorado y Puente Blanco.
Asimismo, Moya resaltó la instalación de seis plantas potabilizadoras de agua UPA, ubicadas en las poblaciones Santa Rosalía, Moitaco, Río Grande, San Martín de Turumbán, Palmarito y Almacén, además de la asignación de 20 nuevas plantas UPA para todo el estado. La funcionaria indicó que Hidrobolívar realiza de forma permanente los distintos controles de calidad establecidos para el estado, de acuerdo a lineamientos de la Hidrológica de Venezuela (Hidroven), tanto en los acueductos urbanos como rurales.

60 AÑOS DE MONITOREO
Por su parte, Zulady Latorraca del departamento de Limnología de Edelca, recalcó el monitoreo constante que desde 1989, realiza esta empresa en la cuenca del río Caroní, principalmente en las zonas de alta presión, labor que les permite conocer las condiciones de sus ecosistemas acuáticos y generar información básica necesaria para un aprovechamiento hidroeléctrico sustentable, con el fin de “balancear las necesidades de conservación y desarrollo”.
Latorraca dijo que la dinámica de las aguas en el embalse determina distintas condiciones de calidad, pero que el monitoreo indica que la margen izquierda presenta niveles de contaminación por encima de los observados en la margen derecha y centro del mismo. Enfatizó que, no obstante la capacidad de auto depuración (resiliencia) del embalse que le permite renovar sus aguas en un día, es importante tomar las medidas necesarias para evitar procesos de eutroficación (enriquecimiento del agua por exceso de nutrientes que genera crecimiento excesivo de vegetación acuática, deteriorando la calidad del recurso).
El foro concluyó con la ponencia de Esperanza Colón, gerente de Gestión Ambiental de Corpoelec-Edelca quien insistió en la responsabilidad y el compromiso de cada ciudadano para alcanzar la sustentabilidad energética y contribuir con la conservación del planeta Tierra. Dijo que Venezuela registró en 2009 el mayor consumo de energía de toda Suramérica con 4370 Kw/h por habitante, lo que a su juicio debe llevar a los distintos actores de una nación a emprender acciones dirigidas a lograr la eficiencia energética “con el propósito de optimizar la producción y el uso de la energía eléctrica que nos conduzca al desarrollo de una nueva cultura que promueva el cambio de hábitos y de incorporación de nuevas tecnologías soberanas eficientes”.
Plan de Educación Energética
La titular de Gestión Ambiental de Edelca, Esperanza Colón, aclaró que ayer el embalse de Guri llegó a la cota de 251.37 m snm, con un caudal de 882 m3/seg, agregando que en 60 años de registros, la estadística diaria promedio del caudal máximo del río Caroní es de 17.576 m3/seg con un mínimo de 182 m3/seg.
Explicó que entre las medidas acordadas dentro del Decreto 7228, está la de impulsar el Plan Nacional de Educación Energética que “instruya a la población acerca del uso de la energía y el ahorro de la electricidad” y difunda, tanto a nivel educativo como comunitario y medios de comunicación, los distintos factores estructurales, climatológicos y culturales que inciden sobre el problema.

La sequía del Salto Ángel


Los registros oficiales de precipitación que se tienen desde 1979, dan cuenta de un  fenómeno “natural” que sucede cada año durante los meses secos

La soberbia cascada del Kerepakupay-merú, mejor conocida como Salto Ángel, se convierte en una sublime llovizna entre los meses de enero, febrero y marzo.
Así lo confirman los registros oficiales de precipitación que se tienen desde 1979 y que dan cuenta de un  fenómeno “natural” que sucede cada año, durante la época de sequía.
De hecho, datos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) señalan que en febrero de 1980 apenas llovió 9 milímetros (mm) en la cima del macizo Auyantepui, donde se encuentra la famosa caída de agua de 980 metros de altura.
Ubicado en la cuenca alta del río Caroní, el Auyantepui es una de las mesetas (tepuyes) más emblemáticas del sector occidental del Parque Nacional Canaima, con una superficie de 700 kilómetros cuadrados, cuyos bordes alcanzan los 1.600 metros sobre el nivel del mar (m snm) en su flanco norte, y los 2.460 m snm en el sur.
En esta “montaña del infierno” donde habitan los espíritus de Mariwitón y Tramán Chitá, según relata la mitología indígena pemón, la empresa estatal Electrificación del Caroní (Edelca) instaló en octubre de 1979, un pluviógrafo para llevar un registro detallado de la cantidad de agua que cae en esta cumbre.

ESTACIONALIDAD
Estudios científicos señalan que en esta región se manifiesta una estación de “sequía relativa” que va desde enero a marzo, siendo febrero y marzo cuando se acentúa este periodo. Referencias de los investigadores Otto Huber y Gonzalo Febres, recopiladas en el libro “Guía ecológica de la Gran Sabana”, mencionan que estos meses se caracterizan por presentar “lluvias cortas y esporádicas durante las cuales, usualmente cae apenas un 20 a 30 por ciento de las lluvias totales del año”.
Sin embargo, a pesar de que en la temporada seca las lluvias están prácticamente ausentes, en los tepuyes siempre se observa el fenómeno de condensación de agua, el cual ocurre cuando las masas de aire, provenientes de los vientos alisios del este, se encuentran con la presencia de estas fortalezas rocosas, y se ven obligadas a ascender y formar grandes masas nubosas de extraordinario desarrollo vertical que envuelven las mesetas. Es por eso que, aún en sequía, las cimas de los tepuyes mantienen condiciones de alta humedad que permiten como en el caso del Auyantepui, conservar el salto con un mínimo de agua.
Por otra parte, a partir del mes de abril se registra un aumento significativo de las lluvias en la región, condicionado por la activación de la Zona de Convergencia Inter Tropical (ITC), un cinturón de bajas presiones que se extiende sobre el Ecuador donde convergen las masas de aire provenientes de ambos hemisferios. Esta influencia de la ITC marca el periodo de lluvia el cual va de mayo a septiembre, siendo junio y septiembre “los meses más húmedos con lluvias cuantiosas y prolongadas que caen casi a diario”, observándose en esta época una de los más esplendorosos paisajes del Salto Ángel.

DATOS PARA EL CONOCIMIENTO
Los únicos datos oficiales de acceso público que permiten un análisis del comportamiento de las lluvias en el Auyantepui, se encuentran en el portal Web del Inameh (www.inameh.gob.ve); sin embargo, estos registros sólo contemplan la precipitación observada desde 1979 hasta 1997. Cabe destacar que desde esa fecha para acá han pasado 13 años, en los cuales se manifestaron tres eventos del Fenómeno del Niño (1998, 2003 y 2010) por lo que es posible que la precipitación en esta estación haya aumentado o disminuido, pero manteniéndose el promedio muy cerca de la media actual.
Habrá que esperar la difusión de esta información más reciente por parte de los organismos gubernamentales para poder corroborar lo anterior, mientras tanto el análisis del periodo 1979-1997 evidenció que el promedio anual de las lluvias registradas en la estación pluviométrica del Auyantepui, fue de 2661.9 mm, observándose para los meses secos, una media de 85.3 mm (enero 89.8, febrero 81.4 y marzo 84.9).
Incluso, para los años en que Suramérica experimentó uno de los más severos Fenómeno del Niño del siglo (1982-1983), esta estación registró un promedio mensual de 62.6 mm durante los meses secos.
Especialistas consultados estiman que la precipitación en el Auyantepui durante enero y febrero de este año, pudo haber disminuido entre un 50 a 60 por ciento del promedio anual debido a la presencia del Fenómeno del Niño.
Ahora bien, a partir del mes de abril esta tendencia cambia drásticamente y las lluvias en el Auyantepui aumentan a un promedio de 192.1 mm, logrando su máxima precipitación en junio con 334.1 mm, para el mismo periodo analizado (1979-1997)
Por eso, los turistas “hechizados” con estos paisajes saben que junio, es el mejor mes para visitar a uno de los siete lugares nominados a maravillas naturales del mundo.

Imagen captada en diciembre 2009


Cuando El Niño aparece
Los estudios de Edelca sobre la influencia que ejerce el Fenómeno del Niño en la cuenca del río Caroní, indican que cuando ocurre esta anomalía, los caudales anuales históricos de la cuenca disminuyen en un 78 por ciento. Estos resultados se basaron en el análisis del comportamiento del río Caroní para el período 1950-1995, tiempo durante el cual sucedieron 14 años con eventos Niño.  Estos estudios señalan que en los meses con mayor probabilidad de presentar déficit de caudal (por debajo del promedio) comienzan a partir del mes de septiembre, manteniéndose así hasta el fin de año y comienzo del siguiente, culminando su influencia para abril-mayo, por lo tanto es de esperar una disminución de la precipitación en la estación del Auyantepui cuando ocurre este fenómeno.
La sequía es un fenómeno natural, recurrente y de duración imprevisible ante el que se requiere la implicación de todos los ciudadanos, la participación de los agentes económicos y sociales, y la toma de medidas preventivas y paliativas por parte de gobiernos e instituciones internacionales”. I Foro Internacional de la Sequía, celebrado en España 2007.   

Acoana fortalece programa de telemedicina en el Caura


Fotos cortesía Acoana

La Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales estará tres semanas impulsando el programa Telecaura que busca promover un mayor acceso a la salud de las poblaciones indígenas más vulnerables

La Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales (Acoana) está convencida de la necesidad de fomentar “ambientes y comunidades saludables”, más aún cuando los índices de malaria en el estado Bolívar, sur de Venezuela, están resurgiendo.
Su trabajo constante en la cuenca del río Caura los ha llevado a crear el programa Telecaura, que tiene como objetivo “promover un mayor acceso a la salud de las poblaciones indígenas vulnerables, así como también mejorar sus oportunidades para llevar a cabo acciones de desarrollo local, educación, conservación ambiental y cultural en sus territorios tradicionales”.
Mariapia Bevilacqua, doctora en Ciencias Biológicas y presidenta de la asociación, anunció que desde ayer y por un lapso de tres semanas estarán recorriendo las comunidades indígenas del Alto Caura a fin de impulsar este proyecto con el cual esperan beneficiar más de 19.000 habitantes del Municipio Sucre, de los cuales 42% corresponde a la población indígena, principalmente de las etnias Ye’kwana y Sanema en áreas muy remotas a lo largo de la cuenca (alrededor de 53 comunidades).
Dijo que el punto central de esta iniciativa es “la adopción de tecnologías de información y comunicación para transmitir, almacenar y recuperar datos para la asistencia en salud y educación, así como contribuir con el suministro de medicinas para la atención primaria de comunidades indígenas muy vulnerables”.

SALUD PÚBLICA
Acoana inició en 2005 el Proyecto Wesoichay (malaria en lengua yekuana) dirigido a formular un modelo de gestión pública para controlar la malaria y mejorar la salud pública en la cuenca del Caura, fortaleciendo las capacidades del gobierno y las comunidades locales para instrumentarlo. Este proyecto contó con la participación de la Organización Indígena Kuyujani, el Ministerio de Salud y el Instituto de Salud Pública del estado Bolívar; recibiendo aportes financieros de la Delegación Europea en Venezuela, el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, y el International Development Research Center Canadá.
Entre los principales hallazgos, Acoana evidenció “vacíos de información para la prevención y el control de la malaria; capacidad limitada de atención sanitaria y de investigación; aumento de las oportunidades de contacto hombre-vector promovido por la transformación de los ecosistemas alrededor de las comunidades y patrones de movilización de la población y, baja participación comunitaria para identificar y adecuar respuestas efectivas para mejorar la salud local”.
De hecho, un análisis de las cifras epidemiológicas indicó que a partir de 1995 y hasta 2005, la región del Caura contribuyó con 16.639 casos de la malaria registrada en toda Venezuela.
Refirió Acoana que la malaria es la tercera enfermedad más infecciosa del mundo, la cual genera grandes costos sociales y económicos, “particularmente en regiones tropicales donde su proliferación ha sido vinculada a procesos de cambios climáticos globales, cambios de uso de la tierra, degradación ambiental, pobreza y cambios socio-culturales”.
Precisó que las comunidades indígenas se han visto afectadas en su calidad de vida y en la salud de los ecosistemas debido a “la explotación intensa de los recursos naturales”. Incluso, las informaciones recogidas por esta asociación en las comunidades indígenas ubicadas en zonas remotas de la cuenca del río Caura, afirman que la malarialrepresenta uno de los problemas más importantes de salud pública, siendo percibida como una enfermedad “últimamente incontrolable, que genera costos socioeconómicos e impacta sus esfuerzos de desarrollo y protección de territorios tradicionales”.

TELECAURA
Esta iniciativa de Acoana busca promover “la adopción de tecnologías de información y comunicación para mejorar los sistemas de atención y de información sobre salud en las zonas remotas del estado Bolívar, poco atendidas y tradicionalmente excluidas, con poblaciones indígenas vulnerables y en riesgo; teniendo particular interés en la vigilancia eco-epidemiológica basada en las comunidades locales”.
La propuesta está orientada a la instalación y puesta en funcionamiento de cuatro Centros Remotos de Telemedicina, los cuales permitirán a los enfermeros indígenas, adscritos a los ambulatorios rurales tipo I ubicados en las comunidades remotas, contar con un servicio diferido para acceso a la opinión médica especializada.
De igual forma, con estos centros se establecerán las bases científicas, tecnológicas y de innovación, que vendrán a fortalecer “el sistema de vigilancia eco-epidemiológica y entomológica basado en las comunidades indígenas pertinentes para la prevención y control de la malaria, así como otras enfermedades endémicas y afecciones frecuentes a la salud materno-infantil”.
Este proyecto se encuentra debidamente inscrito y certificado, para aportes Locti, en el Sistema para la Declaración y Control de Aporte de Inversión en Ciencia Tecnología e Innovación. 
Actualmente, cuenta con el apoyo del Instituto de Salud Pública del Estado Bolívar (Distrito Sanitario / Dirección de Salud Ambiental y Contraloría Sanitaria) y Cenasai, como responsables de Vigilancia Epidemiológica; Ministerio de Salud (Dirección de Control de Vectores y Fauna Nociva); Universidad de Carabobo (Biomed) e Instituto de Altos Estudios en Salud Pública “Arnoldo Gabaldón”(Centro de Investigaciones de Campo Francesco Vitanza - Tumeremo) como responsables de Vigilancia Entomológica; Telesalud de Venezuela, responsable de las consultas médicas y de la instalación de la plataforma tecnológica de telemedicina; Organización Indígena de la Cuenca del Caura Kuyujani como responsable de la contraparte local indígena y de la logística de movilización fluvial. Asimismo, ha recibido aportes del Fonacit-Misión Ciencia; Delegación de la Comisión Europea en Venezuela; Inversiones Hillock 3; Políclinica Las Mercedes; Mack de Venezuela C.A. y Mack Vehículos Industriales; y vía Locti através de Ericcson de Venezuela e Instrumentalia, C.A. Los interesados en invertir en esta causa pueden contactar a los coordinadores del proyecto a través del 0212-7631054.

Acoana en Guayana
Desde que fue creada en 1995, Acoana es una institución de carácter ambiental y social “comprometida con la conservación de la diversidad biológica y las áreas naturales del país”. Tal como lo expresa en su página Web www.acoana.org, su trabajo se enfoca hacia la generación de información técnica, la investigación básica y orientada, la formación y capacitación de recursos humanos para la gestión, la divulgación de información, y el desarrollo comunitario; todo ello con el fin de apoyar la toma de decisiones informadas para la conservación del patrimonio natural de Venezuela. Además del programa Telecaura y el proyecto Weisochay, Acoana desarrolla un trabajo para integrar el uso sustentable y la conservación de ecosistemas boscosos en la comercialización de la cestería ye`kwanas y continúa dictando el curso sobre manejo de áreas protegidas con enfoque ecosistémico, utilizando el Parque Nacional Canaima como caso de estudio.
Cifras
30.462 casos de paludismo en el estado Bolívar fueron reportados en 2009 de los 35.725 registrados a nivel nacional.
6092 casos acumulados de paludismo en el estado Bolívar hasta el 20 de febrero, de los cuales el 88% están ubicados en las parroquias San Isidro, Dalla Costa, Ikabarú, Barcelona, Pedro Cova, Guarataro y Asunción Farreras.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...