Fauna comercial y sustentable

Para el especialista en cocodrilos, Álvaro Velasco, el aprovechamiento sustentable del recurso fauna debe hacerse conforme a la biología, abundancia y características de la especie

“Toda la fauna debería ser comercial”. Suelta la frase con la seguridad que le dan sus 30 años de experiencia en el manejo de fauna silvestre y acuática en Venezuela.
Álvaro Velasco, biólogo venezolano y presidente regional para Latinoamérica y el Caribe del Grupo de Especialistas de Cocodrilos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), está convencido que las tendencias extremas no funcionan.
Prefiere alejarse de las posturas que están a favor de la conservación “per se” de la especie y de aquella en la que se explota la especie hasta acabarla. A su juicio “debe haber algo intermedio que lo permita”.
Velasco aclara que “sin querer tomar partido”, el valor de conservación y uso de un recurso natural siempre ha estado en cuestionamiento, en especial cuando de beneficios económicos se trata.
“Si uno parte del principio que el aprovechamiento sustentable del recurso se está haciendo conforme a la biología de la especie, donde no la pones en peligro, parte de ese beneficio debería reinvertirse en programas de conservación, bien sea con la misma especie o con otras de las que no se tenga información referida a su estado de conservación u otra especie que se encuentra amenazada de extinción”.

-¿Por qué asevera que toda la fauna se puede comercializar?
La normativa venezolana señala que las especies sujetas a comercio son la baba del Orinoco, el chiguire, los citácidos (una guacamaya y un par de loros) y los morrocoyes. Pero para mí, toda la fauna debería ser comercial, simplemente esta categoría va a depender de la abundancia que tenga la especie en particular y cuyo aprovechamiento no ponga en peligro la subsistencia de ella. En tal sentido, habrá algunas especies que sí permiten su comercialización sin poner en peligro de extinción.

-¿Cómo debe ser un programa donde se comercialice una especie y que a la vez sea sostenible?
Es prioridad conocer la biología de la especie, abundancia y características, que permita un modelo de gestión en función de los productos apetecibles por el mercado, extrayendo una fracción que no afecte la supervivencia de la especie en sí. Por ejemplo, en el caso de la baba del Orinoco se aprovecha sólo animales machos de un 1 metro 80 cm de longitud total, sin tocar la fracción hembra, garantizando la reproducción de la especie. La normativa venezolana indica que deben dejarse los animales jóvenes que son los que tienen una mayor capacidad de reproducción y de transmitir su información genética para que la especie se mantenga en el tiempo.
 
-¿Cuáles han sido los resultados de este programa de la baba del Orinoco?
Ha sido modelo a seguir en países como Estados Unidos, Bolivia, Paraguay, Brasil, Australia y varios del continente africano. Para los años 70, era el único programa de aprovechamiento de cocodrilos en estado silvestre, es decir en su hábitat natural y seguimos siendo reconocidos como el programa más exitoso con estas características. Hasta el 2005, se llegaron a cosechar unos 70 a 80 mil animales por año, siendo su capacidad productiva estimada en unos 100 mil animales al año, sólo en Los Llanos occidentales del país. Este programa implica que todo dueño de tierra pública o privada, solicita una licencia de caza, el cual se otorga previo cumplimiento de una serie de normas, en las que el Ministerio de Ambiente realiza los censos poblacionales para saber cuántos individuos se pueden aprovechar.

-¿Cómo es el proceso de comercialización de la baba del Orinoco?
Todo el proceso ocurre en unos espacios diseñados por el Ministerio del Ambiente donde se regula lo que está entrando y se verifica que fue permisado, ahí convergen la Guardia Nacional, los funcionarios del ministerio y los compradores, tanto de piel como de carne. Toda la piel pasa por esos sitios especiales donde ocurre la fiscalización del producto, en el caso de la carne ésta puede ser movilizada directamente desde los centros de producción hasta los mercados municipales o donde se defina su sitio final de venta. Hoy en día el 100% de la carne se consume en forma salada en el país, se aprovecha totalmente, si sacaste 8 mil animales, son 8 mil salones de carne de baba salada que vendes en el mercado nacional, principalmente en Valencia, Barquisimeto y Los Llanos, a Caracas llega el 30% de la producción y el 100% de la piel es exportado en su gran parte al mercado europeo para la confección de productos de lujo.

- ¿Cuál es la situación actual de este programa de aprovechamiento de la baba del Orinoco?
En la medida que ha pasado el tiempo, los cambios en la normativa han reducido la cantidad de animales que se cosechan, aunado a que ahora se paga un impuesto por el uso de ese recurso, cuya tasa depende de la Ley de Timbres Fiscales, lo que ha traído como consecuencia que todos los años, al aumentar el costo de la unidad tributaria, los impuestos aumentan, en los últimos 10 años se ha elevado en un 30%, y el precio del producto que se obtiene destinado al mercado internacional, no incrementa con la misma rapidez que el impuesto nacional, entonces el programa se ha hecho económicamente inviable y de unos 70 mil animales que se cazaban en 2005, no se llegó a 8 mil en 2009, pero no porque la especie se encuentre amenazada o en peligro por haber sido aprovechada, sino por un problema económico.

-¿Cómo evalúa el programa de aprovechamiento comercial del chiguire?
Este es un programa donde se aprovecha sólo la carne del chiguire previo a la Semana Santa. Lamentablemente, su piel, que es muy apetecible en el mercado argentino y colombiano, no se utiliza en Venezuela. En 39 años de ejecución del programa, se han aprovechado más de un millón de individuos, mediante un plan de manejo cada 3 años de las poblaciones naturales, ubicadas en tierras de propiedad privada en los Llanos inundables del suroeste del país. Actualmente, hay intentos de iniciar la cría en cautiverio de esta especie a través de los consejos comunales campesinos, pero la experiencia de países como Argentina, Colombia y Brasil demostró que no era viable para el caso venezolano, aunque hay experiencias en fincas de Barinas que hicieron un manejo del hábitat, crearon unas lagunas, sembraron el pasto apropiado para el chiguire y al cabo de dos años era la finca que tenía la segunda cosecha más grande del país. 

Citácidos y morrocoyes
El experto Álvaro Velasco señala que el programa de morrocoy se realiza en cautiverio y sólo para el mercado internacional de mascotas, porque no es atractivo a nivel local “En el tema de esta especie hay una práctica cultural de salir a la sabana a cazar morrocoy en vez de comprarlo en el mercado certificado”. Respecto a los citácidos (guacamayas, loros y periquitos) dice que en los años 90, el Estado venezolano descubrió el mercado ilegal de estas especies en el delta del Orinoco y luego de cuatro años de investigación con participación de la comunidad local, diseñó el programa de aprovechamiento con un modelo de seguimiento para el impacto, “el error estuvo en que las cantidades autorizadas no fueron atractivas para el mercado internacional”.

1 comentario:

  1. Por supuesto que estoy de aucerdo con Alvaro Velazco, laconservación perse, es un TLC sembrado por la CIA a traves de la académia la cuál fue diseñada por un sistema de corrupción que obedece intereses foraneos, para egresar profesionales serviles a ese sistema y a esos intereses, pero siempre de espalda al desarrollo del país, la Conservación per se: no toques porque la biodiversidad es de las generaciones del futuro, no te dice de quienes son esas generaciones y cuando ese futuro se hace presente, pero cuando ese país que tiene los recursos, firma un TLC, si descubren de las generaciones del futuro son las de esos paises y tambien descubren que ese futuro se hace presente al firmar el TLC, pero para que esos recursos bipodiversos tengan nuevo amo que si lo aprovechara sustentablemente, miestras tanto los tontos utiles, les cuidan nuestros recursos: que nunca serán nuestros, no ejercemos soberania sobre ellos, mientras aplicas la conservación per se, se los llevan de contrabando y esos paises desarrollados si desarrollan el sector biodiversidad, si ejercen soberania sobre nuestros reursos sin pagar su verdadero valor.

    por eso, publiqué: "Conservación Integral, un nuevo concepto para un nuevo milenio", donde la cosnervación INTEGRA: Conservación Ex Situ et In Situ, con Investigación, Planificación, Manejo, Reprocucción en cautiverio, Legislación y Comercialización, sólo asi haremos una verdadera Conservación Integral de Nuestros Reucrsos, ejerciendo Soberanía sobre nuestros recursos naturales, y no seguir siendo los idiotas utiles a intereses extranjeros. Es necesario desarrollar el rubro Biodiversidad Animal y Vengetal, eso profesionales serviles a intereses extranjeros no crian ni piojos, si capturan aves o mamiferos, reptiles etc. lo único que hacen es matarlos, tiran el cuerpo y guardan la piel, ni siquiera tienen la etica suficiente de estudiarlo completo, no trabajan en equi`po somo en mandas de criminales ambientales, para asesinar un animal y no protestan nunca contra el saque demadera indiscriminado, aunque ya es indiscriminado la tala de un solo árbol de bosques pristino, solo pegan gritos desde una ONG que recibe dolares de la USAID para decir que todo esta en peligro porque vien de esa palabra.

    Sin embargo el cautiverio, los mascoteros erán el último recurso humano para salvar especies en peligro porque estos seres altamente responsables en su gran mayoría, son quienes generan los conocimientos dela Biología de Conservación Integral, ellos generan vida, ellos prodcen fauna silvestre, mientras que los biologuchos conservacionistas per se, la asesinan.

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