El desafío de conservar la Amazonía venezolana

-->El Cerro Autana o Kuawai para la mitología indígena Piaroa.

Esta vasta región alberga uno de los mayores reservorios de biodiversidad del país y del planeta, aún por conocer

Foto Google

En el extremo sur de Venezuela, se atesoran los mitos y la magia que envuelve la enigmática selva amazónica. Protegida desde tiempos milenarios por las deidades indígenas, la Amazonía venezolana se encuentra en estado prístino a pesar de las amenazas que se ciernen sobre sus ecosistemas.
De acuerdo a un estudio realizado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada, Venezuela preserva casi intacta el 71,5 por ciento de su Amazonía, una cualidad en la que incide el hecho de poseer áreas bajo régimen de protección ambiental y tierras indígenas “que en general se encuentran en perfecto estado de conservación”.
Así lo habría querido Wajari, dios creador de los indígenas Piaroa cuando derribó a Kuawai, el árbol de la vida, cuyas ramas colmadas de frutos cayeron hacia el noreste donde hoy se eleva frondosa, la selva húmeda tropical del Amazonas venezolano.

BIODIVERSIDAD
El estado Amazonas es el segundo más grande del país con una superficie de 180.000 km2 y una densidad poblacional de apenas 0,3 habitante por km2. Según el censo nacional de 2001, en ella conviven, 130.182 habitantes, siendo el 45,8% indígena.
Los datos del Ministerio de Ambiente señalan que esta región alberga el 65% de los recursos hídricos y el 30% de los recursos forestales del país, evidenciando “un enorme potencial en su extraordinaria diversidad biológica y sus reservas en minerales estratégicos”. En lo profundo de su selva, en la Sierra Parima, nace el río Orinoco, el tercero más caudaloso del mundo.
En esta Amazonía se encuentran los Parques Nacionales Parima Tapirapeco, Serranía de La Neblina; Yapacana, Duida-Marahuaca; los Monumentos Naturales Piedra El Cocuy, Cerro Autana, Formaciones de Tepuyes, Piedra La Tortuga y Piedra Pintada, además de la parte sur de la Reserva de Biosfera Alto Orinoco-Casiquiare, considerada la mayor área protegida de bosque tropical a nivel mundial.
Diversos estudios registran una alta diversidad biológica y un gran número de especies vegetales y animales endémicas, describiéndose hasta ahora unas 5.000 especies de plantas (25% de la flora venezolana), de las cuales el 15% son endémicos; 90 especies de mamíferos, 674 de aves, 159 de reptiles y 25 familias conocidas de peces.


-->Celebración festiva entre indígenas Waicas

AMENAZA MINERA
El Amazonas cuenta con varios decretos que prohíben la deforestación comercial, la explotación minera metálica y el decreto que norma la actividad turística, orientándola hacia la modalidad del turismo ecológico.
Sin embargo, tal como lo advierte la organización ambienta Provita, “son muy frecuentes las denuncias sobre actividad minera ilegal, principalmente extracción de oro en zonas estratégicas o protegidas, como por ejemplo las cabeceras del río Orinoco, Sierra de Parima y el Parque Nacional Yapacana. También son comunes las denuncias sobre compañías de turismo ilegales”.

Daños a la biodiversidad y al paisaje ocasionados por la minería ilegal. Caño Maraya (2001). Municipio Atabapo. Foto cortesía Iñigo Narbaiza

Al respecto, el biólogo Iñigo Narbaiza, presidente de la Fundación para la Ciencia y Tecnología del estado Amazonas (Fundacite Amazonas), dijo que “alrededor de las minas se produce un impacto muy fuerte sobre la fauna que es cazada para alimentar a los mineros, se produce la contaminación de las aguas, la deforestación y un impacto social negativo para el Estado venezolano, porque esas minas mantienen una economía que no es nuestra, sino fronteriza con Colombia y Brasil, basada además en el contrabando de combustible”.
Ante esta situación, Germán Zambrano, director estadal del Ministerio de Ambiente, en declaraciones ofrecidas a la revista Amazonía, explica que es necesario una mayor vigilancia y cooperación entre las naciones. “Aquí se detienen mineros y a los dos días están fuera. A pesar que pertenecemos al Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) nunca se ha llegado a un acuerdo entre los países del tratado, para resarcir los daños que hacen los connacionales. Aquí la mayoría de los delitos los están cometiendo los naturales de Colombia y Brasil y los gobiernos deberían asumir cierta responsabilidad o cooperación con Venezuela, por los daños que hacen sus connacionales en nuestro Estado”.
Como se recordará, el TCA fue suscrito en 1978 por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Suriname y Venezuela con el objetivo de lograr un desarrollo integrado de la región amazónica, a fin de mejorar el uso y protección de los recursos naturales y el mantenimiento del equilibrio ecológico
Cabe destacar que el estado Amazonas cuenta con un plan de ordenación del territorio, elaborado en 1993, que hasta los momentos no ha sido aprobado por el Gobierno nacional.

DESARROLLO ENDÓGENO SUSTENTABLE
Para el titular de Fundacite Amazonas, esta región presenta todas las oportunidades para implementar planes de desarrollo endógeno sustentable. En tal sentido, dijo que su despacho se encuentra desarrollando dos proyectos dirigidos a lograr este objetivo. El primero se refiere a un proyecto multimedia en software libre, integral y relacional de toda la información referida al estado Amazonas.
“Esta base nos está sirviendo para la planificación y esperamos que pronto sea de insumo para todas las instituciones públicas no sólo del estado sino fuera de éste, porque estará accesible a través de la Web”. Iñigo Narbaiza defiende este proyecto asegurando que si no se cuenta con la información base, “no se podrán ejecutar políticas serias y acertadas en lo que tiene que ver con el desarrollo ni con la conservación de la Amazonía venezolana”.
El otro proyecto se refiere al fortalecimiento de las redes socialistas de innovación productiva para el desarrollo endógeno, a través de las cuales se impulsan rubros locales como el cacao, el caucho natural, el copoazú, el pijiguao (palma cuyo fruto comestible con alto potencial para la alimentación humano y animal), los frutales autóctonos como la piña, el túpiro, entre otros, así como también la piscicultura.
Claro que para lograr estos objetivos, Narbaiza concluye que haría falta una mayor atención al estado Amazonas “desde el punto de vista de los recursos y de suplir las necesidades de la población con una mayor inversión en cuanto a capacitación y desarrollo del conocimiento y de una infraestructura en el área de ciencia y tecnología”.
La oferta académica en Amazonas comprende carreras humanistas con énfasis en Educación ofrecidas por los núcleo de la Universidad Nacional Abierta, Universidad Santa María y Universidad Central de Venezuela, a excepción de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana que ofrece las carreras de Ingeniería Agrónoma e Informática.
Agenda Amazónica
De acuerdo al informe sobre diversidad biológica en Venezuela del Ministerio de Ambiente, la agenda agroambiental definida para el Amazonas contempla los problemas de salud, ambiente, agroalimentarios, condiciones sanitarias, educación, conflictos sociales y políticos, como los más importantes de esta entidad federal, cuyos ejes temáticos son: Agricultura, Ecología y Ambiente y Desarrollo Humano.
“La relación agrícola-ambiental permite realizar investigaciones que generen conocimientos y faciliten el manejo de la fragilidad de los ecosistemas amazónicos, que requieren de tecnologías y métodos adaptados a las condiciones agroecológicas particulares, condiciones socioeconómicas y culturales específicas de este estado”.

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