Los tesoros escondidos de la cuenca del río Aro


Una investigación financiada por Fonacit permitió a un grupo de científicos de la UCV descubrir los potenciales turísticos, mineros y pesqueros de esta cuenca enclavada entre  los municipios Sucre, Angostura y Heres del estado Bolívar, al sur de Venezuela
 
Una planta de bambú útil para confeccionar telas, ecosistemas únicos para el turismo de aventura, gran variedad de peces ornamentales y un potencial minero de incalculable valor, son algunas de las sorpresas que los científicos de la Universidad Central de Venezuela encontraron en el enigmático río Aro.
Ubicada entre los municipios Sucre, Angostura (antiguo Raúl Leoni) y Heres del estado Bolívar, la cuenca del río Aro abarca una superficie aproximada de 14.500 kilómetros cuadrados. Esta cuenca se encuentra enclavada entre los ríos Caura y Caroní, siendo su límite sur la cuenca alta del río Paragua.
Aunque tiene una extensión de 240 kilómetros de longitud, sólo es navegable por curiaras en su curso más próximo a la confluencia con el río Orinoco, pero este tramo es suficiente para maravillarse con sus riquezas naturales.

PROYECTO
Los estudios sobre la cuenca del río Aro se llevaron a cabo por un equipo de científicos del Instituto Ciencias de la Tierra y el Instituto de Zoología y Ecología Tropical, adscritos a la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
La investigación contó con los recursos financieros aportados por el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias. La misma tuvo como objetivo realizar un diagnóstico inetgral de la cuenca del río Aro evaluando aspectos botánicos, geológicos, geoquímicos, hidrológicos e ictiológicos (peces).
Una comunicación enviada por Fonacit indica que la investigación se fundamentó en la aún vigente Ley Orgánica de Ordenación del Territorio de 1983, la cual fue modificada y aprobada por la Asamblea Nacional en primera discusión en octubre de 2008 y su nombre cambió a Ley Orgánica de Ordenación y Gestión del Territorio que busca establecer un desarrollo sustentable, endógeno, participativo y soberano en la nueva Geometría del Poder que propone el fortalecimiento del Poder Comunal.  
Precisa la nota que uno de los alcances de esta investigación es que sus resultados permitirán “definir los mejores usos sustentables de la tierra que pudiesen ser útiles para la ordenación del territorio en áreas similares del resto del país”.  
El coordinador del proyecto Jean Pasquali, ingeniero geólogo con Doctorado en Geoquímica graduado en la Escuela de Minas de Colorado, agregó que esta investigación en la cuenca del río Aro “puede servir para generar un reglamento y el desarrollo conveniente y sustentable del área, para crear riqueza y bienestar”. 

SORPRESAS CIENTÍFICAS
Entre los resultados de la investigación se destacan:
1.Oportunidades de desarrollo de agricultura intensiva en las cercanías del curso del río Aro, el cual puede ser fuente de agua a través del año, a excepción del período de sequía, cuando la escasez puede ser corregida con la construcción de embalses y con la explotación de aguas subterráneas.
2. Potencial minero importante, más allá de la explotación del oro y diamantes de aluvión que ha sido tradicional a lo largo de la parte baja del río Aro y de los yacimientos de hierro del cerro Bolívar, ya explotado, además del cerro El Trueno, ya parcialmente evaluado.
3. Yacimientos de hierro, manganeso, elementos de las tierras raras, tántalo, rocas ornamentales, arenas silíceas y agua mineral.
4. Varias especies de peces ornamentales que podrían desarrollar una industria de carácter sustentable.
5. Zona protectora en la parte baja del río Aro cercana a su desembocadura en el río Orinoco, para la producción pesquera ya que sirve de criadero para varias especies de importancia económica en la cuenca del río Orinoco.
6. Las aguas superficiales como las subterráneas de la cuenca son óptimas para el uso humano y demás usos comunes, a excepción de pequeñas áreas donde advirtieron mineralizaciones o contaminación.
7. Amplias oportunidades turísticas: parte del curso del río Aro, de fuerte corriente puede servir para turismo de aventura, mientras que otros trayectos o sectores, de navegación más tranquila, serían útiles para la observación de flora y fauna.
8. El elemento fundamental en el potencial turístico observado es el humano. La gente de las cuatro principales poblaciones de la cuenca, Ciudad Piar, La Esmeralda, Moitaco y La Esperanza es respetuosa, atenta, amigable, clave para el desarrollo de este tipo de industria productiva y sustentable.

El campamento Río Aro es un ejemplo del potencial turístico de esta cuenca.

9. Oportunidad económica de explotar de forma sustentable una especie de bambú, planta de la familia de las Poaceae (subfamilia Bambusoidae; tribu bambuseae), que crece abundantemente en los bosques de esa zona, para la confección de telas, pisos de alta calidad y objetos de artesanía.
A partir del diagnóstico de la cuenca del río Aro, Pasquali junto con el equipo de investigadores Aníbal Castillo, Ramón Sifontes, Carlos Yanes y Francisco Provenzano, confía en que la investigación “provea las bases para regular el aprovechamiento de los recursos y su conservación como patrimonio social, tal como se asienta en la Ley Orgánica para la Ordenación y Gestión del Territorio”.  
Fonacit
Según señala su página Web, el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit) es un instituto autónomo, adscrito al Ministerio de Ciencia y Tecnología creado en 1984 con el objetivo de apoyar financieramente la ejecución de los programas y proyectos definidos por el ente rector de la Ciencia y Tecnología, a fin de administrar los recursos asignados por éste al financiamiento de la ciencia, la tecnología y la innovación, velando por su adecuada distribución, sin perjuicio de las atribuciones conferidas a otros entes adscritos.

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