Reptiles vulnerables

El estado Bolívar, al sur de Venezuela, tiene el privilegio de albergar a la Tortuga Arrau, la Terecay y el Caimán del Orinoco, tres especies de reptiles que se encuentran amenazadas

Se les puede encontrar a lo largo del bien llamado río padre. Desde el Alto Orinoco, en el estado Amazonas, hasta su salida al océano Atlántico, en el estado Delta Amacuro. Aunque su distribución es muy amplia, el Libro Rojo de la Fauna venezolana advierte que la Tortuga Arrau (Podocnemis expanda) y el Caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius) se encuentran en peligro crítico, mientras que la Terecay (Podocnemis unifilis) es considerada una especie en estado vulnerable.
El estado Bolívar, al sur de Venezuela, tiene el privilegio de albergar estas especies amenazadas por el saqueo de nidos, la sobreexplotación de sus poblaciones como fuente de alimento y de otros productos así como también, por la destrucción de su hábitat natural.

Hasta 2007 se han liberado 271 mil individuos de la Tortuga Arrau (Podocnemis expanda).

ARRAU
La última edición del Libro Rojo de la Fauna venezolana (LR) detalla que la tortuga arrau era una especie muy abundante hace 300 años. “A principios del siglo 18 Humboldt estimó una población de 330 mil hembras reproductoras, pero a mediados del siglo 20 quedaban 123 mil”. Un proceso que según registros reseñados por el LR, se ha acelerado en los últimos 50 años, encontrándose un total de 991 tortugas anidando en 2003.
La tortuga arrau es un quelonio de agua dulce que puede llegar a pesar cerca de 40 kilos. Es la tortuga más grande de Latinoamérica, la hembra puede llegar a medir hasta 70 centímetros de longitud. El color de su carapacho es casi negro formado por placas lisas y grandes, la parte de abajo llamada peto o plastrón es de color amarillento, las patas son cortas y provistas de fuertes y largas uñas y sus dedos están unidos por una membrana que le permite nadar.
Esta ha sido una de las especies de quelonios de agua dulce más estudiada por los investigadores. Las numerosas publicaciones indican que se alimenta de plantas acuáticas, frutas y semillas que encuentra en el agua, pero también se incluyen en su dieta algunos invertebrados. La tortuga adulta puede llegar a poner hasta 200 huevos de los cuales sólo el 5 por ciento llega a adulto.
El proceso reproductivo de las tortugas arrau comienza en el mes de octubre con el descenso de las aguas en el Orinoco que permite la congregación de la especie; luego durante el mes de febrero las hembras inician el ritual de tomar el sol en las orillas de las islas que comienzan aparecer a lo largo del cauce del río antes del desove. Este asoleo les toma varios días, entre febrero y principios de marzo, hasta el momento en que anidan, proceso que llevan a cabo durante la madrugada excavando hoyos de hasta 80 centímetros de profundidad.
En él depositan entre 50 y 150 huevos blancos y redondos que son cubiertos con arena convirtiéndose el hoyo en una especie de incubadora cuya temperatura determinará el sexo de los individuos. Los estudios señalan que altas temperaturas de incubación establecen una mayor proporción de hembras mientras que las bajas temperaturas determinan un mayor nacimiento de machos. Lo cierto es que al cabo de esta incubación natural que varía entre 45 y 70 días, los tortuguillos arrau salen a la superficie de la arena para enfrentar toda clase de amenazas.


Desde que se inició el programa de conservación de tortugas continentales en el río Caura (2005) se han liberado un total de 6 mil tortuguillos de terecay.

TERECAY
El LR la describe como una tortuga de agua dulce de tamaño mediano entre 40 y 50 centímetros de longitud máxima (siendo la hembra más grande que el macho), que suele alcanzar un peso entre 9 y 12 kilos. Se distingue de las otras especies de Podocnemis por su caparazón de color café oscuro y negro, con forma convexa, ovalada y más ancha por detrás; la parte de abajo llamada peto o plastrón es de color amarillento, las patas son cortas y provistas de fuertes y largas uñas y sus dedos están unidos por una membrana que le permite nadar. Las crías destacan por las vistosas manchas de color amarillo naranja que se observan sobre la cabeza.
A diferencia de la tortuga arrau, la Terecay prefiere anidar sola o en pequeños grupos y es capaz de utilizar bancos de arena, arcilla o barro e incluso áreas de cultivos abandonados. Su alimentación es omnívora, encontrándose en su dieta principalmente vegetales, crustáceos, moluscos e insectos.
Diversos estudios indican que su reproducción se realiza entre los meses de enero a marzo, correspondiendo estos meses al período de verano, teniendo un número entre 25 y 31 de huevos por nido. El LR explica que la cacería de esta especie se permite pero sujeta al calendario anual de casa deportiva que es definido por el Ministerio de Ambiente, el cual establece la temporada de casa y el número de piezas que pueden ser tomadas.

El Caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius) es una especie en peligro crítico. Hasta 2004 se reintrodujeron un total de 3.747 individuos en su hábitat natural.

UNICA DEL ORINOCO
Como su nombre lo indica, es un reptil que se encuentra sólo en la cuenca del río Orinoco, la cual abarca los territorios de Venezuela y Colombia, aunque en el vecino país se considera prácticamente extinto. Aunque su tamaño lo hace una especie intimidante, el crecimiento del Caimán del Orinoco es lento. Cuando llega a la madurez, lo cual suele ocurrir a los 13 años, alcanza un tamaño de 3 metros, sin embargo, puede llegar hasta seis metros o un poco más, pero siendo un animal tan buscado por el hombre, es difícil que un caimán logre llegar a estos tamaños sin ser cazado y hoy la mayoría de los caimanes observados miden entre 3 y 4 metros.
Suele reproducirse entre los meses de enero y febrero. La hembra construye su nido con ramas de árboles y arena, a la orilla de los ríos, donde deposita entre 40 y 70 huevos. Entre marzo y abril, cuando van a nacer los caimancitos, la hembra regresa al nido y ayuda a sus hijos a llegar al agua, donde los protegerá de otros depredadores.


Refugios de vida
El Libro Rojo de la Fauna venezolana enfatiza la necesidad de continuar las investigaciones para conocer la historia natural de estas especies a fin de diseñar planes de conservación. De ahí la importancia de seguir fortaleciendo el refugio de fauna silvestre y zona protectora de la Tortuga Arrau, creado por el Ministerio de Ambiente en el Orinoco medio, así como también los cuatro centros principales de cría existentes en Venezuela: los hatos Masaguaral (Guárico), El Frío y Puerto Miranda (Apure), y la Estación Biológica de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez), con sede en Guanare (Portuguesa).
Con respecto al Caimán del Orinoco, el Parque Nacional Santos Luzardo y el refugio de fauna silvestre Caño Guaritico fueron ampliados para proteger los hábitats más importantes de esta especie. Por su parte, la Terecay encuentra en el zoocriadero Wasaña en la localidad de Maripa del estado Bolívar, un lugar ideal para su reproducción en cautiverio gracias al programa de conservación que desarrollan de forma conjunta Fundación La Salle, Ministerio de Ambiente y el zoocriadero.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...