Estudio en el alto Cuyuní reporta nuevas especies de fauna y flora

La alianza entre Gold Reserve-Compañía Aurífera Brisas del Cuyuní y Conservación Internacional Venezuela, con la colaboración científica de once instituciones académicas nacionales e internacionales, permitió conocer el inmenso valor biológico de esta región de la Guayana venezolana
 
Naciente del río Uey en Sierra de Lema. Foto Bruce Holst

Una evaluación rápida de la diversidad biológica de la cuenca alta del río Cuyuní y su confluencia en el río Uey, permitió conocer al menos, seis especies de peces nuevas para la ciencia, así como también nuevas especies de insectos acuáticos, reptiles, plantas y aves para la Guayana venezolana.
El estudio (RAP 55) contó con el apoyo financiero de la compañía aurífera Gold Reserve y su filial en Venezuela, Brisas del Cuyuní, conjuntamente con la organización Conservación Internacional Venezuela (CI Venezuela), y con la colaboración técnica y científica de Fundación La Salle de Ciencias Naturales, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), Universidad Internacional de Florida y Jardín Botánico “Marie Selby” (Estados Unidos), Ascanio Birding Tours, Colección Ornitológica Phelps, Instituto de Zoología Tropical (Universidad Central de Venezuela), Fundación Andígena, Instituto de Ciencias Naturales (Universidad Nacional de Colombia) y el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía (Inpa).
EL MITO EXISTE
El Dorado existe y una de sus joyas emblemáticas es la cuenca del río Cuyuní”. Así lo expresan de forma conjunta Arturo Rivero, presidente de Gold Reserve-Compañía Aurífera Brisas del Cuyuní y Ana Liz Flores, directora de CI Venezuela, para quienes la enorme riqueza de esta cuenca “se certifica en los recursos naturales que ella contiene”, lo cual quedó demostrado en las 1.100 especies colectadas durante la expedición científica realizada entre el 18 y el 31 de enero de 2008.

La nueva especie para la ciencia es el pez Rivulus sp.Foto Oscar Lasso-Alcalá


“Los nuevos registros para la Guayana venezolana incluyen plantas cuya distribución geográfica se relaciona con ambientes tepuyanos de mediana altura en la Sierra de Lema o en la cuenca del río Caroní, nueve especies de peces para la cuenca del Cuyuní, una especie de reptil y ampliaciones de distribución de 11 especies de aves. Para Venezuela se reportan como nuevos registros, seis especies de peces, cuatro especies de invertebrados acuáticos. Como nuevos registros para la ciencia hay probablemente seis especies que están aun bajo descripción".
Explican que a finales de 2006 iniciaron las conversaciones para evaluar la diversidad biológica (flora y fauna) de esta región aún desconocida de la cuenca alta del Cuyuní, “y definir mecanismos para su conservación, dado el alto grado de amenaza que sufre actualmente esa área por la actividad minera no planificada”.
“Es así como surge la idea de explorar y dar a conocer la cuenca del río Uey, un afluente de la cuenca alta del río Cuyuní, en excelentes condiciones de conservación, cuyo tremendo valor en biodiversidad estaba escondido para el mundo y se conocerá a partir de esta publicación”. El libro, que compila los resultados en cuanto a flora, geoquímica de los ecosistemas acuáticos, contaminación por mercurio, macroinvertebrados acuáticos (invertebrados perceptibles a simple vista), peces, anfibios y reptiles, aves y mamíferos, será presentado el próximo 27 de noviembre en Caracas.
INTERÉS BIOGEOGRÁFICO
El estudio señala que la cuenca del río Cuyuní “destaca por reunir gran parte de los ecosistemas guayaneses y albergar muchos de los elementos de la biodiversidad endémicos y únicos de América del Sur”. La ubica en la Guayana oriental venezolana, ocupando una superficie aproximada de 50.000 kilómetros cuadrados, de los cuales 38.000 corresponden a Venezuela y el resto a Guyana.

Pitcairnia caricifolia en el bajo río Uey. Foto Bruce Holst

Asimismo, detalla que el río Cuyuní recorre 750 kilómetros de longitud desde sus cabeceras localizadas en la Serranía de Lema y el Cerro Venamo, entre los 1300 y 1500 metros de elevación. Sus aguas son claras y negras, lo que le confiere a la región un gran interés desde el punto de vista biogeográfico. “Sin embargo, a pesar de este hecho, su importancia geopolítica por ser una zona fronteriza y presentar una de las explotaciones mineras más importantes de oro y diamantes en el país, la cuenca ha recibido poca atención en cuanto a los recursos biológicos. A esto se suma una profunda alteración de los bosques circundantes, así como de la calidad del agua”.
El grupo de científicos que participó en la expedición coinciden en señalar que el río Uey “es uno de los principales afluentes en esta sección de la cuenca, que se mantiene todavía en condiciones prácticamente prístinas”.
Número de especies colectadas
517 Plantas125 Peces29 Anfibios
24 Reptiles254 Aves87 Mamíferos
RECOMENDACIONES PARA CONSERVAR
Para Rivero y Flores las recomendaciones a partir de esta evaluación incluyen:
1. Promover el establecimiento de un área protegida en la cuenca media y alta del río Uey.
2. Continuar con el monitoreo de aguas y las evaluaciones de contaminación mercurial y medidas para la reducción de emisiones de mercurio.
3. Promover actividades de manejo sostenible de los recursos naturales con la población local y su mayor involucramiento con el tema de conservación de la cuenca.
4. Implementar un programa de monitoreo de biodiversidad en el área, con el posible establecimiento de una estación biológica en la subcuenca del río Uey, una vez que se haya establecido una figura de resguardo del área.
Hypsiboas cinereascens. Foto Barrio Amorós

Los representantes de Gold Reserve y Conservación Internacional Venezuela están convencidos de que los resultados de este RAP, representa “el inicio de una nueva forma de mirar el desarrollo para esa área”. Junto a sus aliados, esperan que esta evaluación contribuya a la conservación de la cuenca del río Cuyuní, y presentan estos resultados para que los tomadores de decisiones “puedan ejercer las acciones necesarias contando con información científica que los respalde”.
RAP
Esta técnica rápida de obtener información biológica de una región, con el objetivo de adelantar acciones de conservación, conocida como RAP (por sus siglas en inglés), fue patentada por Conservación Internacional, y la misma se inició en el año de 1990 con evaluaciones rápidas en las regiones de Papúa, Nueva Guinea, Sudáfrica y en los países de Suramérica como Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú, Paraguay, Guyana, Surinam y Venezuela, siendo en este último donde se han realizado el mayor número de evaluaciones rápidas o RAP. Tal como lo explica CI, el objetivo primordial de los RAP es “determinar los valores biológicos y de conservación para ecosistemas acuáticos continentales, ecosistemas terrestres y ecosistemas marinos a través de inventarios rápidos, y transmitir la información a los gerentes ambientales, políticos, conservacionistas, científicos y agencias promotoras internacionales para la toma de decisiones”.

Únete al Día Internacional de Acción Climática


Una de las actividades realizadas en San Francisco en 2008. Foto cortesía 350.org

Este sábado 24 de octubre se llevará a cabo el Día Internacional de Acción Climática con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de disminuir las concentraciones de CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero causante del cambio climático

350 partes por millón (ppm), es la cifra que a partir de este 24 de octubre, Día Internacional de Acción Climática, quedará plasmada en la mente de los habitantes de este planeta. Este día, más de 170 países, incluido Venezuela, estarán realizando una serie de actividades en las cuales se destacará el número 350 ppm, con el objetivo de llamar la atención de los líderes políticos y los encargados de tomar decisiones, sobre la importancia de promover un acuerdo decisivo con medidas efectivas, para reducir los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.
Este número, es el límite máximo seguro de CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero causante del cambio climático. Los registros actuales indican que este límite de 350 ppm ha sido sobrepasado y se ubica en 390 ppm, una diferencia que a juicio del científico de la Agencia Espacial de los Estados Unidos, James Hansen “no parece abrumadora, pero es imprescindible que los niveles de dióxido de carbono sean reducidos para preservar el planeta en donde la civilización se ha desarrollado, y la vida en la Tierra esta adaptada”.
Según el Panel Intergubernamental del Cambio Climático, los impactos del cambio climático en los países de América del Sur se verían reflejados en: cambios en la disponibilidad de agua, pérdida de tierras agrícolas o anegamiento de áreas costeras, ribereñas y llanas; con lo que se “agravarían los problemas socioeconómicos y sanitarios, fomentarían la migración de las poblaciones rurales y costeras, y recrudecerían los conflictos nacionales e internacionales”.

RED MUNDIAL
Esta campaña mundial es promovida a través de la página Web 350.org/es, fundada por el escritor y ambientalista estadounidense Bill McKibben, quien fue uno de los primeros en escribir sobre el calentamiento global. Tal como lo expresa en su portal, el objetivo es “construir un movimiento que una al mundo alrededor de las soluciones necesarias para la crisis climática; soluciones que demandan justicia, responsabilidades comunes pero diferenciadas entre los países”.
Están convencidos que para superar el problema del cambio climático deben “moverse rápidamente”, de cara al tratado medioambiental que se presentará durante la Cumbre del Clima que tendrá lugar en Copenhague, Dinamarca del 7 al 18 de diciembre de 2009.
“Sin embargo, los planes actuales para el tratado no son lo suficientemente fuertes como para devolvernos la seguridad. Este tratado necesita subir el precio del carbono a un nivel que nos haga dejar de consumirlo tanto. Además, tiene que garantizar a los países pobres una oportunidad para el desarrollo. Este año podemos crear un movimiento popular conectado a través de Internet que sea activo en el mundo entero. Podemos hacer que los legisladores sean responsables de elaborar un tratado que sea fuerte, justo y basado en los últimos datos científicos. Si lo logramos, podremos hacer que el mudo vuelva a 350 y a un clima seguro. No será fácil, y es por ello por lo que necesitamos toda la ayuda posible”.

PROMOTOR NACIONAL
En Venezuela, la organización ambientalista Vitalis es la promotora de los esfuerzos de esta campaña mundial, planificando más de 24 actividades a desarrollarse en distintos estados del país. En una nota de prensa, explican que por cada evento llevado a cabo el 24 de Octubre, los organizadores tomarán fotografías que muestren el número 350 y las cargarán al sitio Web (350.org/es) “para generar una petición mediante un importante caudal de información visual de todas partes del mundo que será exhibido en pantallas gigantes en el Times Square de Nueva York, y enviados directamente a las oficinas centrales de las Naciones Unidas en esa misma ciudad”.
Vitalis coincide con lo señalado por el secretario de la ONU para el Cambio Climático, Yvo de Boer al asegurar que “la acción ciudadana será la única solución para crear la voluntad política necesaria”.

DESDE CASA
Desde los propios hogares se puede contribuir con la reducción de emisiones de CO2 al año, por ejemplo: al cambiar cinco bombillas por las de bajo consumo, se ahorran unos 250 kilos de CO2; al apagar totalmente la corriente que le llega a la computadora se reducen 39 kilos de CO2; al ubicar la nevera en un lugar fresco se ahorra hasta 150 kilos de CO2; tender la ropa al aire libre ahorra unos 50 kilos de CO2 cada año; usar la bicicleta ahorra hasta 240 kilos de CO2 anual, entre otros.

Acciones en Venezuela
En Nueva Esparta: Se llevará a cabo un concierto y campaña de concientización en la Isla de Margarita.
En Falcón. Con el Parque Nacional Médanos de Coro, importante paisaje natural venezolano como escenario, ciudadanos vestidos de blanco con carteles de 350 ppm realizarán una cadena humana.
En Vargas: En Playa Candilejas (Vasito), Catia La Mar, más de 350 jóvenes demarcarán con su presencia la línea de la marea que se alcanzaría como consecuencia del aumento del nivel del mar provocado por el derretimiento de los polos y delinearán el número 350 para ser fotografiados desde el aire.
En el Zulia: En la vereda del Lago de Maracaibo se reunirá un grupo de activistas para formar el número 350 con una cadena humana bajo el lema por un futuro sano. Shows y bandas amenizarán la jornada.
En Anzoátegui: ciudadanos asistirán a un foro sobre la alteración climática en el mundo con intercambios de opiniones y conclusiones sobre la materia.
En Aragua: Alumnos de la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela en Maracay, vestidos de blanco y con el número 350, llevarán a cabo la campaña Reciclaje 350, que consiste en informar a peatones de la Avenida Bolívar, sobre las opciones que contribuyen a disminuir los gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático global, haciendo especial énfasis en el reciclaje.
En Carabobo: se desarrollará un programa radial por 350 ppm en Radio Panela 97.7 FM de San Joaquín y en Valencia, se plantarán árboles, promoviendo el mensaje de que Venezuela es consciente de los problemas ambientales y la conservación de bosques y reforestación son algunas de las acciones posibles para frenar el cambio climático.
En Barinas: Los estudiantes de la Unellez promoverán esfuerzos de sensibilización con niños y jóvenes en diversas actividades.
En el Distrito Capital: Se transmitirá un programa dedicado exclusivamente a divulgar los alcances de 350, a través de la Salamandra (95.5FM). Más información www.vitalis.net

El fuego acelera la degradación boscosa de la Gran Sabana


Así lo señala una investigación financiada por Edelca y la alemana Universidad de Gottingen, cuyos resultados fueron publicados en la revista Scientia Guaianae Nº4

Como una espada de Damocles, el fuego siempre está presente en la Gran Sabana, al sur de Venezuela, uno de los paisajes más atrayentes del planeta, pero ¿cuál es su impacto en este ecosistema?
Una investigación sobre la dinámica bosque-sabana realizada en el sector sureste de la subcuencas de los ríos Yuruaní, Arabopó y Alto Kukenán en el Parque Nacional Canaima, señala que el fuego actúa como un factor acelerador del proceso de degradación de los bosques en la Gran Sabana.
“Se ve que los incendios, que afectan la sabana en un ritmo anual o bianual, alcanzan frecuentemente los bosques”. En el mencionado estudio científico, financiado por la empresa venezolana generadora de hidroeléctrico dar Edelca y la Universidad de Gottingen (Alemania), cuyos resultados fueron publicados en la revista Scientia Guaianae Nº4 (1994), se confirma que existe una “reducción de la superficie boscosa y una expansión de la sabana, esencialmente debido a una combinación de fragilidad latente en la vegetación, baja capacidad de recuperación de ésta y frecuencia de incendios”.

SUELOS MUY POBRES
El estudio explica que esa fragilidad y la baja recuperación de los bosques, se debe a que los mismos se desarrollan sobre suelos muy ácidos, con alta saturación de aluminio; marcada pobreza de nutrientes (principalmente calcio) y con una muy baja relación de calcio y aluminio.
“Estas condiciones limitan la actividad de los microorganismos y fauna del suelo, generando una acumulación paulatina de material orgánico en la superficie de éste y determinan una elevada mortalidad de las raíces que penetran en el suelo mineral”.

Byrsonima verbascifolia, especie de dicotiledonia cuya recuperación frente al fuego resultó más lenta en comparación a las ciperáceas. Foto tomada del libro Scientia Guaianae Nº4


Sin embargo, por algo dicen que la naturaleza es sabia y la misma vegetación se ha encargado de buscar una solución al problema de la pobreza de nutrientes. Según detalla la investigación, gran parte del sistema de raíces finas del bosque se traslada hacia la superficie del suelo “para así capturar y asimilar directamente o por vía de las micorrizas (hongos) los nutrientes liberados por la descomposición del material orgánico allí acumulado”.
No obstante, los investigadores agregan que estas raíces superficiales, en la temporada de sequía, hacen que la vegetación sea susceptible a impactos por la falta de agua y a los incendios.
“En la medida que el bosque pierde los nutrientes almacenados en la vegetación y en la capa orgánica, se va desestabilizando con una consecuente disminución en crecimiento y regeneración vegetal. Si la magnitud de los daños es muy grande o la frecuencia de las perturbaciones es alta, el bosque se va degradando paulatinamente siendo finalmente sustituido por comunidades arbustivas (matorrales) o por sabanas”. Un ejemplo de esto último, son las sabanas que han quedado en Arabopó y Kukenán.

COMPORTAMIENTO DEL FUEGO
Con el apoyo de la CVG Estación Científica Parupa, se ejecuta un proyecto de investigación a largo plazo coordinado por los profesores Bibiana Bilbao, Carlos Méndez, Alejandra Leal y María Dolores Delgado, todos adscritos al Laboratorio de Ecología Vegetal, de la Universidad Simón Bolívar.
El objetivo del experimento es conocer el comportamiento del fuego y el impacto del régimen de quemas en las características de la vegetación, suelo y atmósfera en las sabanas de la cuenca del Alto Caroní. Para esto han escogido una zona de estudio cercana a la Estación Científica Parupa, al norte de la Gran Sabana, donde abundan las gramíneas (Axonopus anceps, Axonopus pruinosus, Trachypogon plumosus) y las ciperáceas (Lagenocarpus rigidus y Bulbostylis paradoxa); mientras que las dicotiledóneas (Vismia sp. y Byrsonima verbascifolia) son muy escasas.

Bulbostylis paradoxa, ciperácea que evidenció una fuerte recuperación después de la quema.Foto tomada del libro Scientia Guaianae Nº4


En los primeros resultados de la investigación se observó que las especies dominantes estudiadas, reaccionaban ante el fuego rebrotando. “Las gramíneas y ciperáceas mostraron altas tasas de crecimiento longitudinal en rebrotes después de la quema con respecto a las dicotiledóneas, evidenciando, su buena capacidad de respuesta y resistencia a la acción del fuego”. Por su parte, las dicotiledóneas evidenciaron una recuperación más lenta, “aunque la sobrevivencia reportada en las últimas fechas de evaluación (un año después de la quema) fue casi del 100%”.
“En todas las parcelas quemadas se observó la floración profusa de Bulbostilys paradoxa. Esto parece reflejar una respuesta específica de este organismo frente al fuego, debido a que en las parcelas de control, nunca se observó individuos en estado de floración durante el período de muestreo”.
Estos resultados permiten deducir que “estas comunidades vegetales poseen una baja capacidad de recuperación frente al fuego, ya que si bien se presenta una alta sobrevivencia de las especies dominantes, en un ciclo de un año no alcanzan su estado inicial en lo que respecta a la cobertura”.
Para los científicos de la USB, “esto podría representar un punto clave en la degradación del paisaje de la Cuenca alta del Río Caroní”, por lo que esperan continuar sus investigaciones con el fin de evaluar el impacto de los frecuentes incendios a largo plazo.
Fragilidad
1.- Los suelos de la Gran Sabana son muy pobres en nutrientes, muy ácidos, con problemas de toxicidad de aluminio a muy poca profundidad de los horizontes del suelo, generalmente a los 40 o 50 centímetros, lo que impide que las raíces penetren lo suficiente.
2.- Las raíces se limitan a desarrollarse en esos centímetros donde está almacenada el agua, que no es suficiente para mantener el verdor del bosque durante la época seca.
3.- La defensa de estos árboles durante la sequía es su desfoliación, en la cual las hojas se caen al suelo y hacen un manto espeso (material combustible) sobre la superficie, lo cual favorece aún más al fuego cuando penetra en el bosque.
4.- El bosque muere y viene un proceso sucesional, donde rebrotan las especies dominantes y los arbustos. En los suelos hay mucha materia orgánica (cenizas) pero la capacidad de regeneración es lenta y el fuego entra cada año.
5.- Debido a la alta precipitación, altas temperaturas y la alta humedad, las ramas y las hojas se descomponen rápidamente en la época de lluvias y las raíces y hongos permiten que esa materia orgánica sea asimilada nuevamente por la planta. Prácticamente, la planta se alimenta de si misma y al eliminar esto, el suelo no tiene capacidad para darle oportunidad a otra vegetación que se instale ahí. La lluvia arrastra la materia orgánica (cenizas) quitándole a la planta los pocos nutrientes para existir, llega un momento en que la sabana no tiene capacidad para regenerarse y de ahí vienen los procesos de desertificación.

Comunidad de El Porvenir lucha por un ambiente sano


Así quedó demostrado durante el encuentro realizado esta semana en la sede del huerto comunitario que tienen los habitantes de este sector de Las Amazonas



Fotos Jesús Abinazar

Los vecinos de El Porvenir 3, en el sector Las Amazonas, están decididos a promover un ambiente sano en su comunidad. Así quedó demostrado durante el encuentro realizado esta semana en la sede del huerto comunitario que tienen los habitantes de esta populosa zona de Ciudad Guayana, al sur de Venezuela.
A la reunión también asistieron los representantes del Centro de Formación Guayana (CFG), Alexis Martínez y Pedro Baldovino, de Salud para Guayana (Sapagua), Dionisia González y Abelis Del Valle de Rojas y del Servicio Voluntario Internacional (SVI), Paola y Martino. Estas instituciones -sin fines de lucro- vienen trabajando desde 2006, cuando promovieron un diagnóstico participativo con las comunidades que integran Las Amazonas (El Porvenir, Belorizonte y Las Teodokildas). Los resultados de ese primer análisis arrojaron tres temas fundamentales para mejorar sus vidas: el ambiente (debido a la contaminación generada por la basura), la salud y la educación.
Durante la reunión, los vecinos dijeron estar conscientes que el mal manejo de los desechos sólidos está causando una serie de enfermedades, en especial en los niños que corretean por las calles de tierra junto a las cucarachas, las ratas y las moscas, que proliferan de los dos botaderos cercanos a la comunidad, ocasionándoles ronchas, gripe y hongos en la piel.
Dicen que a este sitio viene gente de Las Amazonas y de otros sectores a botar basura y escombros, con lo cual se incrementan los problemas de salubridad, ante un camión del aseo urbano que sólo llega cuando la comunidad ya ha enviado unas cuantas comunicaciones a la Alcaldía de Caroní. “No es un servicio regular”, expresan al unísono. Además, su conciencia les dice que quemar la basura no es la solución porque contaminan el aire y enferman a los niños, pero todos se hicieron la misma pregunta “qué hago”.
Entre las propuestas presentadas, y que tuvo mayor acogida, fue la de seguir fortaleciendo la separación de los desechos y enviarlos al huerto comunitario para utilizarlos como abono orgánico. De igual forma, insistieron en la necesidad de favorecer la regularidad en el servicio de aseo urbano.

HUERTO COMUNITARIO
Manuel Jiménez pertenece al grupo del huerto comunitario que desde hace más dos años se creó como una herramienta para enfrentar el tema de la basura. Junto a él, también trabajan de forma voluntaria Gregory Jiménez, Diana Ravelo, Glorimer Jiménez, Nairilys Arzolay y Antonio.
Jiménez destacó que en el huerto se cultiva sin fertilizantes químicos, el abono que utilizan lo sacan a partir de los desechos orgánicos que separan de la basura, los cuales son colocados en un compostero donde sigue un proceso de descomposición que resulta en abono orgánico, incluso, uno de los 18 canteros con que cuentan (empezaron con 3), es utilizado para cultivar lombrices, de cuyas excretas sacan el “humus” que luego destinan como abono.
De esta forma siembran productos orgánicos como lechuga, acelga, calabacines, pimentón, yuca, patillas, cebollín, tomates, ají dulce y auyama; alimentos que luego se reparten en la comunidad. Claro, Manuel objeta “la flojera” que parece haber en algunos vecinos que no se incorporan a esta práctica de separar los desechos orgánicos y dejarlos en los tambores que colocaron a la entrada del huerto, “prefieren mandarlas hasta los dos botaderos que tenemos por acá cerca”.
Para controlar las plagas utilizan diversas técnicas naturales como el “chirero” (picante) que actúa como repelente o la pega de ratón en un plástico amarillo que atrapa los insectos, “hasta ahora no hemos tenido problemas con eso”. Con lo que han tenido inconvenientes es con la respuesta que esperan de las comunicaciones enviadas a los organismos públicos para que los apoyen en este proyecto. “Hemos metido cartas en la Alcaldía y en otros, pero no”.

SALUD PARA EL PORVENIR
Abelis Del Valle de Rojas trabaja desde hace 17 años en Sapagua. Su labor en la comunidad de El Porvenir se ha dirigido hacia la promoción e incorporación de más mujeres en el grupo de salud “La Cayena”, y junto al SVI, dictar talleres de alimentación sana y de plantas medicinales basados en los productos que salen del huerto comunitario, enseñándoles a realizar sus propios jarabes naturales para combatir las enfermedades más comunes como el asma, la fiebre, la diarrea, entre otras.
“Trabajamos con la verdolaga, la pira, la yerba de Caracas, la citronela, la sábila, la tuna, incluso no hace mucho bautizamos el recetario alimentario y de plantas medicinales que elaboraron las mismas compañeras que participaron en el taller”.
Rojas indicó que también instruyen en la preparación de la papilla milagrosa creada por Sapagua para mejorar la salud de los niños desnutridos. Dijo que estos talleres se llevan a cabo todos los miércoles tanto en la escuela de El Porvenir como en la sede del huerto comunitario.

FORMANDO Y CAPACITANDO
Alexis Martínez del CFG explicó que ellos están brindando herramientas, en cuanto a formación y capacitación, encauzadas a las organizaciones comunales como El Porvenir, La Porfía 3 y San José de Cacahual, a fin de implementar huertos comunitarios, entendidos como un medio para lograr la organización, además de fomentar el respeto por la naturaleza, aprender a cultivar y cuidar la salud. Destacó la importancia de que los vecinos establecidos, manejen las herramientas necesarias y que están contempladas en la Ley de Consejos Comunales (elaboración de proyectos, normas de convivencia, plan de desarrollo de la comunidad, etc.), porque la consigna es “saber más para luchar mejor”.

Desde Italia
El Servicio Voluntario Internacional es una institución del Episcopado italiano con más de 20 años en el país y desde hace seis años trabaja en las barriadas de Ciudad Guayana. Su misión es ayudar en la organización de los grupos sociales apoyando a los que ya existen y aquellos que están en pleno proceso de organización, para que puedan constituirse y responder a las necesidades que ellos mismos vean que existen en la comunidad. Sus representantes se rotan cada tres años, ahora acaban de llegar desde Italia, Paola y Martino, dos jóvenes convencidos de que las cosas se pueden empezar a cambiar “por lo menos desde tu casa”.
“El SVI ayuda con herramientas para que la comunidad pueda materializar sus ideas y seguir solos y le hacemos seguimiento a las acciones implementadas por ellos”.
Paola y Martino estarán por tres años y se dedicarán a fortalecer estos dos grupos, tanto el del huerto comunitario como el de salud de Las Amazonas, para que puedan seguir solos y apoyar otras experiencias. Tienen en proyecto empezar tres nuevas experiencias de huerto comunitario, tres grupos de salud y abordar el tema de la separación de los desechos sólidos, proponiendo cuatro puntos para la recolección de la basura.

Abiertas inscripciones para el II Congreso de Biodiversidad del Escudo de Guayana

Más de 100 especialistas en biodiversidad del Escudo de Guayana, reunidos en 2002 en Suriname, acordaron que los “tepuyes” (montañas) son una de las áreas prioritarias que pertenecen a la categoría de máxima importancia biológica. En la foto se observa la cima del Tepuy Roraima.




El encuentro será en la ciudad de Macapá, al noreste de Brasil, en el campus de la Universidad del estado de Amapá, donde se espera la participación de más de 300 estudiantes e investigadores de Brasil, Guyana, Suriname, Guyana Francesa, Colombia y Venezuela

Internarse en el Escudo de Guayana es encontrarse con las misteriosas riquezas naturales, aún desconocidas para la ciencia, y con las leyendas que rodean más de dos mil millones de años de antigüedad. Todo un reto para los científicos que estarán participando en el II Congreso Internacional de Biodiversidad del Escudo de Guayana, a realizarse del 1 al 4 de agosto de 2010 en la ciudad de Macapá, capital del estado Amapá, al noreste de Brasil.
Este evento, organizado por el Núcleo de Altos Estudios Amazónicos (Naea), institución adscrita a la Universidad Federal de Pará, tiene como objetivo conocer y discutir sobre los avances alcanzados en el estudio de la biodiversidad de este ecosistema único en el planeta así como también, compartir las experiencias en el uso y manejo de sus recursos naturales.
La sede del encuentro será el campus de la Universidad del Estado de Amapá y contará con la participación de más de 300 estudiantes e investigadores de Brasil, Guyana, Suriname, Guyana Francesa, Colombia y Venezuela, países que integran el Escudo de Guayana.

Macapá, capital del estado Amapá, al noreste de Brasil.

El portal de la Naea (www.ufpa.br/naea) informa que hasta el 31 de octubre se estarán recibiendo los resúmenes de las investigaciones más recientes, en las áreas temáticas de flora, fauna, ecosistemas, servicios de la biodiversidad, impactos y restauración, biología y gestión de la conservación, propuestas comunitarias de conservación y manejo.
Detalla que las opciones para la presentación oral o de póster serán evaluadas y aceptadas de acuerdo con la posibilidad de espacios físicos y temporales para tales modalidades. Los interesados en participar, pueden acceder a la página Web http://www.ufpa.br/naea/pdf/II_Congr_guianas_ESPANHOL.pdf o enviar un mensaje de correo electrónico a guianasnaea@gmail.com dirigido al comité organizador, presidido por la especialista en antropología de la Naea, Ligia Lopez Simonian.

I CONGRESO
Venezuela tuvo el privilegio de organizar el I Congreso de Biodiversidad del Escudo de Guayana, el cual se llevó a cabo del 20 al 24 de marzo de 2005 en la ciudad fronteriza venezolana de Santa Elena de Uairén, con el apoyo de la Universidad Nacional Experimental de Guayana y el Programa Bioguayana de Fundacite Bolívar. En aquella oportunidad se congregaron 320 participantes venidos de 13 países, que reafirmaron su compromiso de trabajar unidos en sinergia con el saber y la voluntad de las comunidades locales, para la implementación exitosa de estrategias efectivas de conservación y uso sostenible del Escudo Guayanés.
Sus recomendaciones sobre el enfoque que debe seguir el proceso de generación del conocimiento y la gestión de la biodiversidad del Escudo Guayanés fueron recogidas en la Declaratoria de Santa Elena de Uairén, documento que resalta “la importancia singular de la Biodiversidad del Escudo Guayanés para el mundo entero”. La declaración enfatiza los aportes realizados por los participantes en el I Congreso, los cuales “ofrecen mayor conocimiento y evidencia de la fragilidad e importancia de los sistemas naturales del Escudo Guayanés” y que han permitido mostrar “la necesidad de formular estrategias efectivas e implementar acciones concretas de manejo a corto plazo, dada la continuación y aceleración de amenazas a la integridad y sustentabilidad de este patrimonio natural único e irremplazable”.

AMENAZAS
Este documento alerta sobre las graves amenazas que afectan la biodiversidad y que surge “por el incremento de actividades humanas, particularmente los proyectos estatales de desarrollo a escala regional”. Advierte que a pesar de la importancia biológica que revisten los ecosistemas presentes en el Escudo de Guayana, “se han tomado pocas acciones a nivel internacional, regional y local para limitar estas crecientes amenazas. Por ello, el I Congreso destaca la importancia de integrar la complejidad de los aspectos sociales, culturales, económicos y políticos, de la región en los planes y estrategias de conservación y uso sostenible”.
En tal sentido, exhorta a los Estados que integran este patrimonio natural –Venezuela, Brasil, Colombia, Guyana Francesa, Guyana y Suriname-, “a establecer políticas públicas que hagan posible el manejo sostenible de los sistemas naturales, basadas en las recomendaciones que emanan tanto del conocimiento científico como del saber de las culturas locales”. Enfatiza el documento que es el momento de tomar acciones concretas a corto plazo para evitar “la perdida de diversidad que alteraría los modos de vida de las comunidades locales”.
“Este I Congreso ha permitido mostrar la importancia crucial de la participación de las comunidades locales, especialmente las indígenas, en la elaboración de los planes y estrategias de conservación y uso de la Biodiversidad. Para lograr esta participación es necesario el reconocimiento pleno de los derechos de las comunidades locales y la construcción intercultural de una ética socio-ambiental compartida. Hemos constatado los resultados positivos de los programas que emanan de las poblaciones locales, y que irradian al resto de la sociedad a través de varios procesos, entre ellos la educación ambiental”.
También insta a los países de la región y a la comunidad internacional “a proporcionar el apoyo político, institucional y financiero necesario” a fin de hacer posible una participación más equitativa en estos congresos de científicos y comunidades de todos los países del Escudo de Guayana.
“Este encuentro ha permitido mostrar los beneficios del trabajo en conjunto de científicos, representantes gubernamentales y pobladores locales, por lo que exhortamos dar continuación a estos esfuerzos en todos los países del Escudo”. De igual forma, la declaratoria resalta las inmensas potencialidades con que cuenta la región para “desarrollar alternativas de uso integral y sostenible de los servicios ecosistémicos dentro de un modelo de desarrollo respetuoso de la Biodiversidad”.

Ecosistema prístino
El Escudo de Guayana abarca los sistemas montañosos que forman las cuencas hidrográficas entre los ríos Orinoco y Amazonas, con una superficie de 2,5 millones de kilómetros cuadrados. En él se encuentra más del 25 por ciento de los bosques tropicales húmedos que aún quedan en el planeta, caracterizados por su alto endemismo biológico, sus ecosistemas singulares, sus bosques excepcionalmente prístinos y su diversidad cultural. En cuanto a la vida silvestre tropical de esta región, los especialistas concuerdan en señalar que es una de las tres zonas más ricas de todo el planeta, calculando que el Escudo de Guayana contiene unas 20.000 especies de plantas vasculares, de las cuales 35 % son endémicas.
Macapá

Según la Enciclopedia Microsoft Encarta, Macapá es la capital del estado septentrional de Amapá (región Norte de Brasil), situada en el denominado canal del Norte, en el delta del Amazonas, en la línea del ecuador. Es el principal centro comercial, industrial y de transportes del estado, destacándose entre sus actividades económicas la extracción en sus yacimientos mineros de manganeso, oro, hierro, estaño y casiterita, así como la producción de sus industrias siderúrgicas y agroalimentarias y sus aserraderos. Alcanzó la categoría de ciudad en 1856 y cuenta con una población para 2004, de 326.466 habitantes.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...