Orinoco: hotel predilecto de las aves migratorias

Foto cortesía Uneg

Cada año, las playas del río padre se convierten en el sitio de alimentación y descanso de 11 especies de aves provenientes de Norteamérica y 11 especies venidas del sur del continente americano

Cada año, las riberas del bajo Orinoco se convierten en el “hotel” predilecto de 11 especies de aves provenientes de Norteamérica (boreal) y 11 especies venidas del sur del continente americano (austral).
El estudio, realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg) sobre la avifauna del Corredor Ribereño del bajo Orinoco, permitió conocer la importancia de este humedal como sitio de alimentación y descanso de aves migratorias australes y boreales.
El equipo conformado por los investigadores Sara Leal, Hernán Castellanos, Rosauro Navarro y Judith Rosales, adscritos al Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana, caracterizó la composición taxonómica de las aves en el sector comprendido entre El Almacén y Los Castillos de Guayana, y analizó la variación espacio temporal en la estructura y composición de la comunidad de aves con relación a la estacionalidad del río. Esta dinámica del río Orinoco se mantiene año tras año, con cuatro estaciones muy marcadas: aguas altas (agosto), bajada de aguas (noviembre), aguas bajas (marzo) y subidas de aguas (junio), lo que a juicio de los investigadores, proporciona cambios en el paisaje, la vegetación y la fauna.
Los resultados de la investigación arrojaron un total de 245 especies de aves distribuidas en 17 órdenes y 45 familias, de los cuales 11 especies de las aves observadas eran migratorias australes y 11 correspondían a especies migratorias boreales.

SEGUNDO LUGAR
La investigación destaca el segundo lugar que ocupa Venezuela, después de Colombia, en recibir la mayor cantidad de especies migratorias que llegan a Suramérica. Los registros muestran que 135 especies de aves que se reproducen en Norteamérica, llegan a Venezuela durante el invierno boreal (entre agosto y noviembre), mientras que 16 especies de aves que se reproducen en Suramérica, llegan durante el invierno austral (entre abril y junio).
Por su parte, las migratorias intratropicales se refieren a las especies que se reproducen en el trópico, pero que migran a otras áreas dentro de la región tropical ya sea dentro o fuera de Venezuela.
La bióloga Sara Leal explica que las aves tienen un importante papel dentro del ecosistema, “están los carroñeros que comienzan el ciclo de descomposición, luego están todas las aves dispersoras de semillas que en cierta forma mantienen la diversidad de un bosque. Incluso hay razones de salud para el hombre, porque algunas especies son comedoras de roedores y de insectos que son las aves más abundantes de acuerdo a sus hábitos alimenticios, gracias a las aves insectívoras es que se mantiene a ras las plagas que uno ni percibe”.

AVES DEL NORTE
La golondrina migratoria boreal (Hirundo rustica). Foto Google

Las observaciones del grupo de investigadores de la Uneg revelan que el inicio de las migraciones boreales coincide con la bajada de aguas del corredor ribereño del bajo Orinoco “y con ello la disponibilidad de hábitat (playas de arena y de arena fangosa) apropiados sobre todo para los playeros”.
Explican que existen pocos registros sobre esta fase, tan solo se conoce el 2% del total de registros de aves para esta fase. “Es durante el periodo de aguas bajas del Orinoco, época de retorno de los migratorios del norte, cuando se registra la mayor diversidad y abundancia de migratorios boreales, (15% del total de registro de aves), particularmente la familia Scolopacidae (Calidris minutilla, Actitis macularia, Tringa solitaria. T. flavipes y T. melanoleuca) e Hirundidae (Hirundo rustica)”.
Ante estos datos, los investigadores sugieren que durante la temporada de aguas bajas, el bajo Orinoco “podría funcionar como una ruta alternativa de retorno de las migratorias boreales (playeros) a la temporada de aguas altas del río Amazonas”.
Al respecto, señalan que anteriores estudios en el bajo Amazonas mencionan pocos registros de playeros durante su retorno al hemisferio norte, planteando como posible alternativa el uso de playas y bancos de arenas del Amazonas central.

AVES DEL SUR
El semillero espiguero bigotudo (Sporophila lineola), migratorio austral, se observa cuando bajan las aguas en el Orinoco (noviembre). Foto Google

En cuanto a las migraciones australes, la investigación detalla que se tienen observaciones en subida de aguas (junio), época en que las aves (Progne tapera, Coccyzus melacoryphus, Elaenia pavirostris, Elaenia strepera, Empidonomus varius, Myiodynastes maculatus, Sporophila bouvronide) se dirigen hacia el norte de América del Sur; mientras que especies como el atrapamoscas tijera (Tyrannus savana) y el semillero espiguero bigotudo (Sporophila lineola) se observan en bajada de aguas (noviembre) cuando comienzan a retornar al sur.
“Estos datos apuntan hacia la importancia del Corredor Orinoco como sitio de alimentación y descanso de migratorios australes y boreales más aun cuando el 72 % de los migratorios del norte y el 64 % de los migratorios australes que se encuentran en el corredor son especies de hábitos ribereños”.

INTRATROPICALES
La investigación también resalta las migraciones intratropicales por cuanto “son un factor que contribuye al cambio en la composición y estructura de las comunidades del corredor”. Dentro de esta categoría, observaron la presencia del gallito claro (Porphyrula flavirostris) que aparece durante la estación de subida de aguas (junio); asimismo, registraron abundancia del garrapatero hervidor (Crotophaga mayor) y de la paloma morada (Columba cayennensis) durante la fase de aguas bajas (marzo). El estudio reseña que estas especies también han sido reportadas como aparentes migratorios del Amazonas.

Migratorias residentes El estudio de la Uneg indica que los movimientos de las aves residentes, dentro de Venezuela, son más importantes de lo que hasta ahora se ha reconocido. “Aunque existe información de ciertos movimientos migratorios de corta distancia de muchas especies, se desconoce la magnitud e importancia de los mismos”.
Según las observaciones realizadas, en el corredor ribereño del bajo Orinoco se identificaron 220 aves residentes de las cuales 79 especies “presentaron cambios estacionales, ya sea porque sólo se registraron durante determinadas fases o porque están presentes todo el año, pero exhiben cambios en su abundancia en determinadas fases, lo que sugiere movimientos locales”. El estudio refiere que de las 79 especies de aves residentes, 34 fueron reportadas por otras investigaciones “como especies con movimientos estacionales, esporádicos, de dispersión o cambios en su abundancia en función de la estacionalidad, pero con escasos estudios que permitan su confirmación”.
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