Investigación rezagada (II)

Foto cortesía Unexpo
Al menos 80 proyectos de investigación se han visto impactados en la Universidad Nacional Experimental Politécnica (Unexpo), luego del recorte presupuestario decretado por el Gobierno nacional


Al menos 80 proyectos de investigación se han visto impactados en la Universidad Nacional Experimental Politécnica (Unexpo), luego del recorte presupuestario decretado por el Gobierno nacional para hacerle frente a la crisis fiscal, producto de la baja en los precios del barril de petróleo.
Uno de esos proyectos consistía en evaluar tres tipos de acero que usan los tubos de la industria petrolera, pero los recursos sólo alcanzaron para analizar sólo uno enviado por Pdvsa, empresa con la cual se estableció un convenio hace cinco años y que concluye en junio. Con este estudio se buscaba optimizar el tiempo de vida útil de estos tubos, “pero lo que se planteó inicialmente se tuvo que dejar hasta allí. Esta empresa también sufrió un recorte y los objetivos que se tenían planteados se redujeron a la mitad”.
La ingeniera Sugehis Liscano, coordinadora nacional de Investigación de la Unexpo explicó que el impacto fue de casi un 90% en el presupuesto destinado a investigación (1.836.000 BsF), porque ese 6,7% establecido por el Ejecutivo nacional no fue lineal, afectó sólo unas partidas.
“El recorte presupuestario llegó sin previo aviso. Se tiene una asignación presupuestaria, se planifican actividades enmarcadas en dicho presupuesto y de la noche a la mañana nos llega una comunicación indicando que está suspendido todo, porque viene un recorte en una serie de partidas, pero existen compromisos adquiridos”.
Añadió que hasta abril se llevaron a cabo las actividades según lo planteado en el presupuesto, pero a partir de mayo la situación cambió. “No hay para gastos de funcionamiento básico como tinta y papel, asistencia a eventos, cursos, no hay para compra de equipos ni insumos de laboratorio, estamos trabajando bajo perfil, con lo mínimo”.
Una realidad que se repite en los tres vicerrectorados de la Unexpo (Puerto Ordaz, Barquisimeto y Caracas), aunque tal como señala Liscano “la sede de Puerto Ordaz está mejor preparada, porque además de manejar presupuesto vía el Ejecutivo, cuenta con la Fundación del Instituto Politécnico (Fundiup) que permite a los investigadores prestar asistencia técnica a las empresas y esa es una vía de ingresos; claro, nunca llega a los montos que se reciben por el Ejecutivo, pero ayuda a solventar en algún sentido”.
Con respecto a la continuidad de la revista arbitrada “Universidad, Ciencia y Tecnología”, dijo que esperan que pueda seguir adelante porque cuenta con subvenciones por parte del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (Fonacit) y Fundacite Bolívar, “pero éstas son instituciones del Estado que también sufrieron recortes y hasta ahora no hemos recibido respuestas por parte de ellas ante estas subvenciones”.
La misma Liscano ha visto paralizar su propio proyecto de investigación por falta de recursos. El objetivo de su estudio es la evaluación de recubrimientos resistentes a altas temperaturas con aplicación en las plantas de reducción directa –recién nacionalizadas, por cierto-, encargadas de reducir el mineral de hierro y convertirlo en briquetas.
Ya le quedan pocos insumos y materiales necesarios en laboratorio, de ahí que se encuentra tomando previsiones para buscar nuevas alianzas que le permitan lograr el financiamiento y continuar adelante con este proyecto.

PRESUPUESTO INSUFICIENTE
“Todavía no lo digerimos y mucho menos lo aceptamos”, aseveró Minerva Arzola, directora de Investigación y Postgrado del Vicerrectorado Puerto Ordaz, al consultarle sobre el impacto que una medida como ésta ha causado en la comunidad de investigadores. Detalló que el presupuesto inicial de 2009 era de 584.000 bolívares fuertes, el cual resultó “en su momento insuficiente para lograr desarrollar las actividades de investigación programadas para este año”, pero luego con el recorte decretado por el Gobierno nacional en marzo, el presupuesto para investigación disminuyó hasta 153.000 bolívares fuertes, “con el agravante que cuando se nos informó del recorte, ya habíamos ejecutado un trimestre”. Dijo que cerca de 80 proyectos se han visto impactados, recordando que la investigación que se realiza en Venezuela y en Guayana, se ejecuta en las universidades, por lo que “no contar con los recursos económicos necesarios, puede originar la desaparición de la actividad investigativa”.

INCERTIDUMBRE
Para Sugehis Liscano, existe “incertidumbre” en los investigadores de la Unexpo por el recorte a otras instancias como el Programa de Promoción del Investigador (PPI) que lleva a cabo el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Oncti), debido a que aun no se han cancelado lo correspondiente al primer trimestre de 2009. “Esa es otra incertidumbre, porque no se sabe si se va a cerrar el PPI, tampoco se tiene una posición oficial sobre la convocatoria 2009-2010”.
Lo cierto es que ha bajado el ánimo de los investigadores frente a esta situación, según comenta Liscano quien avizora un panorama de baja productividad en investigación y aumento en la desmotivación de los profesores que se dedican a la ciencia “aunque todos tienen una esperanza de que esto va a pasar”.
De hecho, siguen trabajando y presentando solicitudes para divulgar los avances y resultados de sus investigaciones en eventos como el de la Séptima Conferencia Latinoamericana y del Caribe for Engineering and Technology - June 2 - 5 San Cristobal,Venezuela de Ingeniería y Tecnología, a celebrarse del 2 al 5 de junio en San Cristóbal.
Sin embargo, para asistir a este evento, se están haciendo “maromas” como gastos compartidos de viáticos, utilizando para eso los recursos obtenidos a través de la coordinación de Postgrado que prácticamente está subvencionando a Investigación, luego que la dirección de Investigación y Postgrado, estableciera nuevas estrategias de financiamiento para cumplir con las actividades planificadas antes del recorte presupuestario.
Al respecto, Minerva Arzola dijo que ante esta situación de emergencia financiera, el departamento que dirige se encuentra replanteando el plan de trabajo, confiando en la capacidad del recurso humano y en la infraestructura científica y tecnológica que tienen.
“En época de crisis, generalmente, el ser humano potencia su creatividad, lo cierto es que no vamos a permitir que desaparezca la actividad investigadora, considerando que contamos con investigadores formados, con experiencia industrial y académica, con centros de investigación especializados en el área tecnológica de interés para la región Guayana y con la motivación para seguir adelante”.

Contradictoria decisión
Este recorte afectó básicamente a la investigación, lo que a juicio de Sugehis
Liscano, coordinadora nacional de Investigación de la Unexpo resulta “extraño”
viniendo de una política gubernamental que le ha dado impulso al desarrollo de
la ciencia y la tecnología. “Es algo como contradictorio, porque hay programas
que siguen funcionando como la Misión Ciencia y los recursos que se pueden
obtener a través de las empresas vía Locti, pero puede ser que el Estado esté
viendo que nos ha dado otras vías previas para conseguir recursos y entienda que
podamos prescindir de este aporte. El problema es que desde hace cinco años las
universidades mantienen el mismo presupuesto”.

Cifras
3 Vicerrectorados (Barquisimeto-Puerto Ordaz-Caracas)
3 Núcleos (Carora-Charallave-Guarenas)
35 centros de investigación (30 Puerto Ordaz, 1 Barquisimeto, 5 Caracas)
60 docentes adscritos al Programa de Promoción del Investigador (22 en Puerto Ordaz, 7 en Caracas, 31 en Barquisimeto)
80 proyectos de investigación afectados
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