Sin barreras a la migración de aves

Bandada de Calidris, aves de migración boreal


Las aves migratorias celebran hoy su día sorteando toda clase de obstáculos en sus largas rutas, desde líneas eléctricas, postes de transmisión de TV y teléfonos móviles hasta ventanas de cristal y edificios cada vez más altos

Fotos cortesía Rosauro Navarro

Desde la antigüedad han fascinado a filósofos, poetas, científicos, astrólogos e incluso hechiceros. Por eso, no es de extrañar que ellas también celebren su existencia y su importante rol dentro del inmenso ecosistema terrestre.
El Día Mundial de las Aves Migratorias (WMBD por sus siglas en inglés) fue instaurado en el año 2006 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), en el marco del Acuerdo para la Conservación de las Aves Acuáticas Migratorias de África y Eurasia y la Convención sobre Especies Migratorias. Estos tratados internacionales establecieron que cada año durante el segundo fin de semana del mes de mayo, se impulsara una campaña para sensibilizar a la humanidad sobre la conservación de estas especies y sus hábitats en todo el mundo.
“Barreras a la migración” es el mensaje escogido para 2009, con el cual buscan concientizar a las comunidades sobre los obstáculos que se interponen en las largas rutas de migración que por años han establecido estas aves.
El comunicado de la WMBD advierte que las rutas “se ven dificultadas por los parques eólicos, las líneas eléctricas, los postes de transmisión de TV y de teléfonos móviles, las ventanas de cristal, los edificios elevados y otras construcciones”, ocasionando incluso la muerte de numerosas aves. Además “estas estructuras también pueden conducir a pérdida de hábitat, desplazamientos y perturbaciones”.
Para Achim Steiner, Secretario General Adjunto y Director Ejecutivo del Pnuma la dependencia que tienen las aves migratorias de hábitats y ecosistemas saludables “las convierten en indicadores claves sobre si la comunidad internacional está verdaderamente haciendo frente a la pérdida y a la erosión de los recursos naturales del planeta”.
Los estudios más recientes del Pnuma indican un descenso en muchas de las especies de aves migratorias a lo largo de las mayores rutas, como la Africana-Euroasiática donde el 41% de las 522 poblaciones de aves acuáticas migratorias registradas para esta ruta, están disminuyendo. Asimismo, “un estudio desarrollado en Australia muestra que las poblaciones de 36 especies de aves playeras migratorias que viajan a lo largo de la ruta de Asia Oriental-Australasia han decaído hasta un 75% en los últimos 25 años. Al mismo tiempo aves boreales en el Hemisferio Occidental, como la Reinita de Canadá, que migra desde el extremo norte de Canadá hacia Sudamérica esta descendiendo, debido a la perdida de sus territorios boscosos de reproducción”.

PERSONAJE DE LA HISTORIA
Rosauro Navarro, coordinador del Grupo de Investigaciones Ornitológicas (GIO) en Guayana, explica que la literatura mundial reseña la fascinación, incógnitas y reflexiones que las aves migratorias han causado en todo tipo de gente.
“Se adivinaba el porvenir con el vuelo de las aves, las invasiones de algunas especies anunciaban la guerra o la llegada de alguna epidemia. En algunos pueblos españoles, con el vuelo de las aves principalmente golondrinas y vencejos, se predice si va a llover o no. Los poetas tenían admiración a las especies más llamativas y cantoras como las golondrinas, cigüeñas, ruiseñor, mientras los cazadores se interesaban por especies cuya cantidad de alimento y sabor era mayor, al mismo tiempo nuestro refranero esta lleno de referencias a las aves como "Por San Blas a la cigüeña veras".
Comenta que hasta en la Biblia aparecen referencias de aves migratorias como las cigüeñas, tórtolas, golondrinas y grullas, más aún, dice que este fenómeno llamó la atención de pensadores y científicos que intentaban explicar la aparición y desaparición de las aves en épocas muy concretas del año.
“En la antigua Grecia, el filósofo Aristóteles explicaba el fenómeno diciendo que con los efectos del frío unas especies reaccionan desplazándose a regiones más cálidas, como las grullas y los pelícanos o descendiendo de las montañas, mientras que otras entran en una especie de letargo y se refugian en agujeros para hibernar, así las golondrinas se esconden en agujeros perdiendo las plumas, de donde salen en primavera recubiertas de nuevas plumas”.
Catoptrophorus semipalmatus, ave de migración boreal
Una teoría que según añade Navarro, fue rebatida en 1770 por el naturalista Georges Buffon quien demostró en su obra " Historia natural de las aves", que cualquier ave sometida al frío, lejos de caer en el letargo perecía irreversiblemente.

AÚN POR ESTUDIAR
Explica el ornitólogo que las migraciones de aves venidas de Norteamérica están muy bien estudiadas, a diferencia de las aves que vienen del sur del continente americano “cuyos patrones y causas migratorias se desconocen”.
Los estudios realizados en el corredor ribereño del río Orinoco (Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz) por un equipo de investigadores de la UNEG, entre los que se encontraban Navarro y Sara Leal, arrojaron que cada año, las riberas albergan 17 especies de aves provenientes de Norteamérica (conocidas como boreales que llegan entre agosto y noviembre) y 11 especies venidas del sur (llamadas australes que llegan entre abril y junio). Incluso, en la zona urbana de Puerto Ordaz se avistaron un numeroso grupo de golondrinas (Progne tapera) migratorias que se refugian en la Plaza del Sur, en pleno centro de la ciudad.
Para Navarro este es uno de los principales sistemas de migración del mundo en el cual las aves que se reproducen en los climas templados del sur, se mueven luego al trópico escapando de las bajas temperaturas invernales.
“En Suramérica se produce lo que se conoce como migración parcial, esto significa que de una población sólo algunos individuos migran, mientras el resto permanece residente en un sitio durante todo el año. Estos individuos de una misma población probablemente posean un genoma similar, sin embargo muestran extremos del comportamiento migratorio”.
Y este comportamiento, es lo que atrae a muchos investigadores y observadores de aves como Navarro porque tal como lo explica, “se abre una interesante contradicción entre la idea ampliamente aceptada de que la migración es un comportamiento genéticamente determinado, y lo que se observa en la naturaleza es que no todos los individuos de la misma población exhiben comportamiento migratorio”.
Una migración que usted puede observar con sólo pasear por las riberas del Orinoco o acercarse hasta la Plaza del Sur del centro de Puerto Ordaz, eso sí, busque unos binoculares.
Gallito claro
Mayor concienciaEl ornitólogo Rosauro Navarro, coordinador en Guayana del Grupo de Investigaciones Ornitológicas (GIO), informó que desde el año 1999, en Venezuela se lleva a cabo el programa y establecimiento de Áreas de Importancia para la Conservación de Aves o IBAs (siglas en ingles), coordinado por la Sociedad Conservacionista Audubon con apoyo de su socio Bird Life Internacional. Dijo que hasta los momentos, se han identificado 72 áreas de importancia para la conservación de aves, “sin embargo todas estas medidas quedan en el aire debido a la falta de cultura ambiental de nuestra población en general, que destruye de manera acelerada los hábitat naturales o de descanso de estas especies migratorias, obligándolas a cambiar de ruta o de sitios de descanso o de alimentación”.
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