Investigación rezagada (I)

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Ante el recorte en un 6,7% del presupuesto de las instituciones públicas, investigadores de la UNEG y la Estación de Investigaciones Hidrobiológicas de Guayana se encuentran estructurando “estrategias de sobrevivencia”



La investigación vuelve a estar rezagada cuando de crisis fiscal se trata. La contracción en los precios del petróleo de 140 a 40 dólares el barril, obligó al Ejecutivo nacional a un recorte de 6,7% en el presupuesto de todas las instancias públicas, entre ellas las universidades. Este recorte no afecta las partidas destinadas a comedor, transporte, medicinas y servicios generales, pero sí a la investigación y en Guayana ya se está sintiendo.

CASO FUNDACIÓN LA SALLE
Siete proyectos de la Estación de Investigaciones Hidrobiológicas de Guayana (EDIHG), adscrita a la Fundación La Salle, se encuentran paralizados.
El ingeniero José Yépez, vicepresidente del Campus Guayana de la Fundación La Salle y la bióloga Urquía Ravelo, directora de la EDIHG explicaron que el recorte no les afecta directamente porque no son una institución del Estado, sin embargo reciben una subvención del Gobierno nacional a través del Ministerio de Educación Superior que luego se destinan a cada uno de los 11 campus que tiene La Salle en ocho estados del país. El problema es que desde 2006 reciben el mismo presupuesto.
“En realidad cada año hay un recorte, considerando los factores financieros como inflación, ajustes de precios, entre otros”, dijo Yépez al tiempo que señaló que para el Campus Guayana el presupuesto anual asciende a 1.500.000 bolívares fuertes de los cuales el 80% se va en gastos de personal (sueldos y salarios), mantenimiento, funcionamiento de las instalaciones y laboratorios, y el restante 20% a la investigación.
Afirmó que como institución nunca han dejado de trabajar mancomunado con el Estado venezolano, pero no entienden las razones por las cuales se le ha mantenido, por tres años, el mismo presupuesto.
No obstante, Yépez dijo que las conversaciones con el alto gobierno son permanentes a fin de que comprendan la labor emprendida a lo largo del país. “Estamos en un proceso constante de negociación y creemos que llegue a feliz término, por un presupuesto digno. No descartamos que la situación económica global nos vaya afectar, pero es que desde hace tres años la estamos padeciendo”.
Al respecto, Urquía Ravelo, directora de la EDIHG, indicó que en los últimos tres años no han podido incorporar nuevos investigadores, “más bien se han ido cuatro con el consecuente cierre de líneas de investigación como la de zooplancton y la de larvicultura y reproducción de peces”.

APORTE LOCTI
Ravelo reconoció el aporte de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti) cuyas contribuciones para la cartera 2007-2008 permitió fortalecer los laboratorios y renovar los equipos, además de desarrollar ocho proyectos de investigación.
Pero este año, la realidad es muy distinta. Ravelo dijo que de los nueve proyectos aprobados por la Oficina Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación para acceder a recursos vía Locti, la EDIHG logró financiamiento para un solo proyecto referido a la validación de un programa piloto de vigilancia sanitaria del agua destinada al consumo humano en parroquias del Municipio Caroní (Fase II) por un monto de 198.030 bolívares fuertes, el cual culminará el próximo mes de julio.
“No contamos con un presupuesto para ejecutar el resto de los ocho proyectos. Nos preocupa este recorte porque en la medida en que las investigaciones se vean afectadas en su ritmo de trabajo, estaremos dejando de aportar conocimientos fundamentales para el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, que tienen que ver mucho con la seguridad alimentaria y con la soberanía, porque en la medida en que se conozcan nuestros recursos estaremos fortaleciendo la soberanía nacional. Yo espero que esto sea transitorio”.
Ante esta situación, explicó que los investigadores de la EDIHG decidieron dedicarse al análisis y publicación de los resultados de los estudios desarrollados durante 2008, buscar alianzas estratégicas con organizaciones no gubernamentales como la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, siglas en inglés) y establecer convenios directamente con empresas públicas y privadas de la zona.
Asimismo, mencionó que al menos hasta diciembre y a la espera de tener éxito con la cartera Locti 2009-2010, estarán llevando a cabo una reestructuración a fin de impulsar las unidades de servicios ambientales y reforzar las áreas de evaluación de calidad de agua y análisis ictiopatológicos (evaluación de los peces), con el objetivo de contribuir con la generación de ingresos propios para el funcionamiento del Campus Guayana de La Salle.
Sin embargo, aclaró que “nosotros nos debemos a la investigación en dos grandes líneas: ecología acuática y acuicultura, aportando conocimientos de la mano con las comunidades, que contribuyan con el desarrollo del país”.

CASO UNEG
Una investigación sobre la propagación de especies forestales maderables, que necesitaba salir este mes a recoger las semillas, fue paralizada.
Otro proyecto que busca evaluar los distintos tipos de suelos para la siembra de yuca y que requiere de recursos para el trabajo de campo, fue paralizado. Quince estudiantes de la Maestría en Ciencias Ambientales que están haciendo sus tesis en el marco del proyecto de investigación del Corredor Ribereño del Orinoco quedaron a la espera.
Hasta la comunidad de Las Galderas, que también participa dentro del mencionado proyecto, ha tenido que suspender la recolección de semillas para el vivero.
Aunque aclara que no es catastrofista, el antropólogo Alexander Mansutti, coordinador de Investigación y Postgrado de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) dijo que el impacto del recorte presupuestario “es muy severo”. El presupuesto de esta casa de estudios es de 55 millones de bolívares fuertes, reconducido desde 2005, de los cuales se destinan 2 millones 100 mil bolívares fuertes para Investigación y Postgrado.
“Todos los proyectos de investigación quedaron con cero bolívares en su presupuesto, salvo aquellos que cuentan con recursos externos, el resto ha tenido que regresar a la gaveta”.
Añadió que tampoco cuentan con recursos para la compra de insumos utilizados en los centros de investigación como el de materiales que trabaja con aluminio o el de biotecnología que no tiene recursos para las salidas de campo.
Dijo que todos estos proyectos están a la espera de las gestiones que la rectora estaría haciendo en Caracas con el fin de conseguir recursos adicionales, en especial para los proyectos críticos que se deben desarrollar en un determinado periodo de tiempo, “de lo contrario pierden calidad y validez”.
Los investigadores venezolanos son muy testarudos, confesó Mansutti “y ésta no es la primera vez que ocurre. Hemos aprendido a adaptarnos a las circunstancias”. De hecho, la UNEG acaba de inaugurar el Centro de Investigaciones de Matemáticas Pura, único en la región.

SOBREVIVIR
Al igual que la Fundación La Salle, los investigadores de la UNEG se encuentran estructurando “estrategias para la sobrevivencia”; dedicados a la ordenación de datos y resultados de sus investigaciones realizadas en 2008; y a la espera de que esta crisis sea coyuntural.
“Estos son los efectos de un país mágico que ha caído muchas veces en el mismo hueco, que cada vez que suben los precios del petróleo piensan que eso va a ser eterno y que cuando nos despertamos nos damos cuenta que debimos ahorrar en tiempos de precios altos para cuando vengan las bajadas”, sentenció Mansutti.

Conocer la ciencia
Alexander Mansutti, coordinador de Investigación y Postgrado de la UNEG, aclaró
que no quería especular sobre las intenciones de una política de recorte de este
tipo, “más bien me atrevería a pensar que hay mucha ignorancia sobre el
funcionamiento de la ciencia. Yo entiendo que la normativa que dictó el
Presidente de la República busca regular los gastos excesivos en la
instituciones públicas, pero estoy seguro que él no pensó en las universidades
cuando dictó esa medida, sería absurdo”.
Cifras
Fundación La Salle
5
investigadores, 4 asistentes de investigación y 1 asistente administrativo
2 proyectos de investigación activos
7 proyectos de investigación paralizados
5 investigadores adscritos al PPI (*)

UNEG
6 proyectos de investigación activos
27 proyectos de investigación paralizados
10 centros de investigación
47 investigadores adscritos al PPI

(*) Programa de Promoción del Investigador
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