El desafío de conservar las cuencas transfronterizas

Desde 1993, las Naciones Unidas adoptó el 22 de marzo como el Día Mundial del Agua, con el fin de fomentar la conciencia pública sobre la necesidad de conservar los recursos hídricos

Los desafíos de preservar las 263 cuencas y lagos que cruzan las fronteras, uniendo 145 naciones en todo el planeta, es el tema escogido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para celebrar este 22 de marzo el Día Mundial del Agua.
Para la Unesco no es un día más. Es un llamado de atención frente a los graves problemas de escasez de agua que enfrentan diversas regiones y donde la disponibilidad de agua dulce de buena calidad “se ha reducido significativamente debido a la contaminación producida por los desechos generados por los humanos, la industria y la agricultura”.
Por eso, ante lo que avizoran muchos expertos -de un futuro lleno de conflictos por el agua-, la Unesco insta a las naciones a seguir fomentando las oportunidades de cooperación para una gestión de los recursos hídricos transfronterizos. La Unesco reporta que en los últimos 60 años, sólo se han denunciado 37 casos de violencia entre países por el agua, frente a 300 acuerdos internacionales por el vital líquido.

CUENCA BINACIONAL
Venezuela comparte cuencas transfronterizas con Colombia, Brasil y Guyana, siendo la más importante, la cuenca binacional del río Orinoco intervenida en un 29% por Colombia y un 71% por Venezuela. Las otras cuencas son la del río Cuyuní que vierte sus aguas hacia Guyana y la cuenca Amazónica donde por un fenómeno de captación fluvial del río Orinoco se desvía formando el Brazo del Casiquiare, el cual se conecta con el río Guainía formando el río Negro que desemboca, finalmente, en el río Amazonas, Brasil.
Según los especialistas, son cuencas con una rica diversidad biológica que se ven impactadas por las actividades humanas, industriales y mineras. Precisamente, la Fundación Mundial para la Naturaleza (WWF) seleccionó a la cuenca del Orinoco como una de las doce cuencas de prioridad en conservación, por los grandes recursos naturales que en ella se albergan y que ameritan ser conservados. Entre las riquezas menciona la fauna acuática, especialmente en peces, aves y reptiles; los bosques primarios; la ganadería extensiva y la diversidad étnica. Hasta el momento se han registrado 17.420 especies de plantas, 1300 de aves, más de 1000 especies de peces, 250 de mamíferos y 119 de reptiles.
Además, tal como lo refleja la literatura científica, el río Orinoco ocupa el tercer lugar entre los más largos afluentes del mundo, drenando una cuenca de 900 mil kilómetros cuadrados.

PROYECTO INTEGRADOR
Actualmente, la WWF con sede en Colombia en conjunto con la Fundación para la Defensa de la Naturaleza (Fudena), con apoyo del Instituto Alejandro Von Humboldt, el Ministerio del Ambiente de Colombia y la Universidad Simón Bolívar desarrolla la iniciativa de manejo integrado de la cuenca del río Orinoco.
Este proyecto comenzó a idearse en noviembre del 2002 y busca levantar información secundaria de la cuenca del río Orinoco que pueda servir de base para futuras investigaciones binacionales. Entre sus objetivos se encuentran:
1. Caracterizar y analizar los principales procesos y dinámicas ecológicas e hidrológicas, así como las principales amenazas que enfrenta la cuenca del Orinoco para identificar áreas importantes para la conservación y uso sostenible.
2. Influenciar el desarrollo de políticas, propuestas y proyectos, que puedan afectar biológica e hidrológicamente la salud de la cuenca.
3. Facilitar la consolidación de las Comisiones Oficiales Técnicas binacionales y de otros grupos de estudio de Colombia y Venezuela, para fortalecer la toma de decisiones favorables al medio ambiente.
4. Influenciar a los actores clave en la cuenca, especialmente usuarios del agua, incrementando su compromiso para implementar tecnologías de producción limpia y promover la creación de nuevas áreas protegidas públicas y privadas.
Asimismo, la iniciativa busca estructurar y actualizar el Sistema de Información Geográfica de la cuenca, destacando información base, temática y de sensores remotos, que son la línea básica para el apoyo y el desarrollo de estrategias de conservación. Este sistema permite obtener fotografías en papel sobre el estado de la cuenca, utilizando imágenes de satélites y mapas del Instituto Cartográfico Simón Bolívar de Venezuela, al igual que de su homólogo de Colombia, a fin de lograr un mapa actualizado que pueda servir para la próxima fase del proyecto.

AMENAZAS COMPARTIDAS
Esta cuenca transfronteriza comparte no sólo el recurso hídrico sino también las amenazas que se ciernen sobre ella. Para la WWF la minería de oro y diamantes en las tierras altas de la Guayana; la explotación de petróleo en el piedemonte de Colombia y los Llanos de Venezuela; la ganadería extensiva, las proyecciones de expansión de la agricultura industrial (como la palma de aceite y arroz) y el desarrollo de megaproyectos de infraestructura, son actividades que “aparecen en el horizonte” tanto de Colombia como de Venezuela, “que si no se manejan apropiadamente podrían afectar grandemente la integridad de esta cuenca binacional”.
Al respecto, Antonio Machado-Allison, biólogo con doctorado en la Universidad George Washington y el Instituto Smithsoniano (Estados Unidos), y profesor Titular del Instituto de Zoología Tropical, advierte que la intensa deforestación en las cabeceras de los principales afluentes del río Orinoco en las regiones andinas de Colombia y Venezuela, “han causado una merma en la intensidad de las lluvias y por supuesto una reducción sustancial del caudal de las aguas”.
Señala que el incremento en el nivel de material sólido suspendido y un aumento de los sedimentos depositados en los canales principales aguas abajo de los ríos, ocasiona una “modificación de las características fisicoquímicas naturales de las aguas y cambios en los diferentes microhábitats que se han desarrollado a lo largo de los diferentes ríos desde sus cabeceras”. Añade que las consecuencias de esto, se ven reflejadas “en una reducción de áreas acuáticas y merma en la calidad del agua, cuyo resultado es la influencia directa sobre los procesos biológicos y los mismos se han afectado sustancialmente evitando que las comunidades acuáticas se desarrollen en óptimas condiciones”.

Bajo el Acta de AlejandrinoLos principios que rigen las negociaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela en cuanto a la gestión integral de las Cuencas de Carraipía-Paraguachón, Catatumbo y Arauca, fueron suscritos en el Acta de San Pedro Alejandrino firmada en 1990 y que contempla:
Equilibrio entre crecimiento económico y preservación del medio ambiente para el desarrollo integral de los respectivos territorios y el bienestar de los pobladores.
Uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales es derecho inherente a la soberanía de cada Estado y no tendrá otras restricciones que las que resulten del derecho internacional.
Utilización racional de los recursos hidráulicos.
Derecho a una participación razonable y equitativa en el uso de las aguas de las cuencas internacionales, determinada a la luz de factores pertinentes (geografía, la hidrología, el uso actual y potencial de los suelos y las condiciones demográficas, económicas y sociales de las poblaciones relacionadas con la respectiva cuenca).
Cuenca Hidrográfica Internacional: se define como el sistema de aguas
superficiales y subterráneas que, en virtud de su relación física, constituyen
un conjunto unitario y fluyen hacia desembocadura común (Art 2, Convención de
Nueva York, 1997).
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