Biodiversidad agrícola en la Amazonía venezolana

El Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología se propone fortalecer la investigación de los principales rubros agrícolas de esta región. como oportunidad de desarrollo para la seguridad alimentaria local

Copoazú, yuvía y túpiro serán algunos de los ingredientes exóticos que formarán parte de la oferta alimenticia del venezolano. Al menos es la visión a largo plazo que se propone fortalecer el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (MppCyT), como oportunidad de desarrollo para la seguridad alimentaria local, impulsando la investigación de los principales rubros agrícolas presentes en la Amazonía venezolana.

Este es un tema considerado por el ente rector de la ciencia y la tecnología del país, como prioritario, por cuanto la biodiversidad agrícola presente de manera exponencial en los tres estados que conforman la región amazónica (Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro), “significa una riqueza y una ventaja comparativa, la cual podría potenciarse con mayor investigación y desarrollo”.

VISIÓN COMPARTIDA
Desde el año pasado, la ingeniera forestal Alcira Ascanio, consultora del MppCyT recorre los estados amazónicos del país, coordinando el proceso de consulta nacional sobre la concepción de la Amazonía venezolana, entre los diversos actores públicos y privados con el objetivo de construir de forma participativa, una visión compartida de esta región que permita “ejecutar los planes de desarrollo gubernamental o privado basados en un mismo concepto desde el punto de vista geológico, biológico, social y cultural”.
La representante del MppCyT reconoce que no ha sido tarea fácil concertar diversos intereses, sin embargo indica que es “prioritario encontrar puntos de contacto e interés común entre los organismos públicos y privados, y propiciar actividades que tengan precisamente, un interés entre los tres Estados, más allá de las particularidades de cada uno”.
La primera acción fue realizar un diagnóstico preliminar basado en una encuesta en la que participaron un importante número de organismos gubernamentales y privados de los tres estados, cuyos resultados arrojaron una realidad que evidencia la necesidad de una mayor divulgación y promoción de todos los conceptos referentes al ambiente, biodiversidad, amazonía y biocomercio. Entre las consideraciones analizadas destaca:
1. El 43% del financiamiento recibido por los actores para la ejecución de programas y proyectos relacionados al desarrollo sustentable en la amazonía, fueron otorgados por organismos nacionales; mientras que el 42% llegaron por la vía de instituciones internacionales.
2. El 56% de los encuestados considera que los modelos de gestión del Estado venezolano empleados en la cuenca amazónica no son apropiados para el desarrollo sustentable.
3. El 49% está convencido que los recursos de esta región están seriamente amenazados.
4. El 37% cree que la inserción de áreas protegidas en los planes de desarrollo y en los instrumentos de planificación a nivel nacional, regional y municipal, es incipiente.
5. El 35% señala que es fundamental el papel de la ordenación territorial en la cuenca amazónica.
6. El 72% propone el desarrollo biotecnológico como una prioridad.
Asimismo, la encuesta advirte sobre las amenazas a la biodiversidad de la Amazonía resumidas en: biopiratería, turismo no regulado, difícil acceso, altos costos de inversión científica, técnica y profesional, minería, proyectos no cónsonos con la zona, transculturización, contaminación, quema, deforestación, sequía, erosión del suelo, invasiones, conflictos fronterizos y venta ilegal de combustible.
Finalmente, el diagnóstico fue validado por los mismos actores que participaron, determinando que tanto la biodiversidad agrícola como la salud, son las principales áreas prioritarias para desarrollar un estudio prospectivo en la Amazonía venezolana con miras al fortalecimiento de la seguridad alimentaria local, un tema fundamental para el MppCyT, plasmado en el Plan de la Nación y enmarcado dentro la crisis alimentaria mundial.

POTENCIAR LA INVESTIGACIÓN
Entre los rubros más importantes señalados en el estudio diagnóstico, se encuentran merey, copoazú, túpiro, yuvía, coco, caimito, pijiguao y arazá, en cuanto a frutas; yuca y ocumo chino, en raíces y tubérculos. De igual forma, entre los cultivos agrícolas destaca caña de azúcar, palma africana, plátanos y cambures; y finalmente entre las especies forestales resaltaron caucho, palma moriche y chiquichique.
Por su parte, los rubros más representativos en fauna fueron los peces, tanto comestibles como ornamentales, chiguires búfalos y abejas meliponas.
Ascanio dice que corresponde ahora hacer un diagnóstico de la agrobiodiversidad y elegir cuales de estos rubros antes mencionados, serán objeto del estudio prospectivo y a su vez, determinar los ejes productivos. Ascanio resalta que la concepción prospectiva del estudio “es un proceso dinámico, que permite explorar eventos futuros capaces de generar estrategias desde el presente y es un recurso que orienta el desarrollo socioeconómico de la región”.
De tal forma, que la misión del MppCyT será la de “potenciar estas investigaciones, con apalancamiento tecnológico y con apoyo en cuanto a ciencia y tecnología”.

EJES PRODUCTIVOS
La representante del MppCyT explica que los criterios para identificar los ejes productivos, estarán sustentados en que sean actividades generadoras de empleo, con efectos multiplicadores significativos, con mayor potencial productivo y con una visión de largo plazo; existan canales de comercialización; que sean actividades compatibles con los sistemas ecológicos de la región; de fácil acceso a tecnologías apropiadas y que sean sustentables.
Las variables a considerar serán: suficiencia, accesibilidad, sustentabilidad, autonomía, usos del territorio, dimensión social y productos-producción y productividad; infraestructura física, vial y de combustible así como también institucional, social y de servicios.
Ascanio espera ahora iniciar la fase de selección de un panel de consulta a nivel nacional y a nivel local, a fin de generar una tormenta de ideas entre el equipo de la dirección de Planificación del MppCyT y el panel de consulta nacional, con el objetivo de elegir de forma participativa, los rubros y los escenarios exploratorios donde aplicar el estudio prospectivo por los actores de los tres estados. Finalmente, este instrumento será validado con los expertos y actores para luego acompañar al MppCyT en las actividades relacionadas con la Agenda Regional de los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Inmensa región amazónicaSe considera que la región amazónica del país abarca además los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, para totalizar una superficie de 596.240 km2.
En el estado Amazonas la superficie ocupada por las llamadas Área Bajo Régimen de Administración Especial (Abraes), integradas por Parques Nacionales y Reservas Forestales, es de 66.507 km2, lo que equivale al 7,2% de la superficie del país, en los cuales se encuentran. 12 monumentos naturales, 1 zona protectora, 4 parques nacionales, 1 reserva de biosfera, 1 reserva forestal.
En el estado Bolívar la superficie ocupada por estas Abraes alcanza 124.164 km2, es decir el 13,5 % de la superficie del país, albergando 6 monumentos naturales, 1 zona protectora, 2 parques nacionales, 3 reservas forestales, 2 lotes boscosos, 3 áreas boscosas bajo protección y 1 reserva de fauna.
En el estado Delta Amacuro la superficie ocupada es de 8.801 km2, equivalentes al 0,9 % de la superficie del país, en los cuales se encuentran 1 parque nacional, 1 reserva forestal, 2 áreas boscosas bajo protección y una reserva de biosfera.
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