martes, 20 de mayo de 2008

La especial flora de la Guayana venezolana

Estudios indican que la variedad de los ecosistemas únicos presentes en el Escudo de Guayana, tales como los tepuyes o mesetas de arenisca, alojan “una flora sumamente especializada en sus cumbres aplanadas”


Fotos tomadas del Vol. I de la enciclopedia “Flora de la Guayana venezolana”.

No es precisamente una guía de campo para llevar en el morral. Mide medio metro de ancho y pesa 18 kilos, pero en sus más de seis mil páginas se pueden observar en forma gráfica, la especial “Flora de la Guayana venezolana” con sus más de 9.500 especies de plantas distribuidas en 235 familias y 1.800 géneros.

Este esfuerzo editorial, llevado a cabo en un tiempo record (un total de 9 volúmenes publicados entre 1995 y 2005), vino a culminar un largo camino de investigación que se inició en el año 1983 con los estudios preliminares sobre la vegetación y la flora de Guayana a cargo del ya fallecido botánico Julian Steyermark y que el profesor de Botánica de la Universidad de Michigan, (Estados Unidos), Paul Berry continuó junto a los investigadores del Jardín Botánico de Missouri (Estados Unidos), Kay Yatskievych y Bruce Host, así como también con el investigador de la Fundación Instituto Botánico de Venezuela, Otto Huber.
Los nueve tomos, en cuya confección participaron más de 200 personas, es considerado el diccionario básico de la flora de la Guayana venezolana, porque tal como lo explica el investigador y co-editor del mismo, Paul Berry, ahora vendría la etapa de profundizar en la biología reproductiva de las especies, en el análisis de los niveles de endemismo y ahondar en el parentesco de las especies (filogenética).
El primer volumen es un recorrido por la geología, vegetación y análisis florístico de la Guayana venezolana, integrada por los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro; con un especial recuento de las exploraciones botánicas llevadas a cabo a lo largo de los últimos 250 años de historia invaluable acerca de la flora de esta región.
El resto de los ocho libros describen las distintas familias de las plantas vasculares en orden alfabético y con ilustraciones de especies por cada género, recreadas por Bruno Manara del Herbario Nacional de Venezuela.

BIODIVERSIDAD PARA CONSERVAR
Tal como lo recoge el informe sobre “Prioridades de Conservación de la Biodiversidad de la Guayana” (Paramaribo 2002), el Escudo de Guayana abarca los sistemas montañosos que forman las cuencas hidrográficas entre los ríos Orinoco y Amazonas, con una superficie de 2,5 millones de kilómetros cuadrados.
En él se encuentra más del 25 por ciento de los bosques tropicales húmedos que aún quedan en el planeta “y sus variados paisajes destacan por su endemismo biológico, sus ecosistemas singulares, sus bosques excepcionalmente prístinos y su diversidad cultural”. Estos aspectos, confirma el informe, permiten que sea uno de los pocos lugares donde aun se conserva la salud de sus ecosistemas.
El informe resalta la vida silvestre tropical de esta región como una de las tres zonas más ricas de todo el planeta, “se calcula que el Escudo de Guayana contiene unas 20.000 especies de plantas vasculares de las cuales 35 % son endémicas”.
Asimismo, destaca la variedad de los ecosistemas únicos presentes en el Escudo de Guayana, tales como los tepuyes o mesetas de arenisca que se alzan entre 1.000 y 3.000 metros desde las planicies, alojando “una flora sumamente especializada en sus cumbres aplanadas”.
Entre los 50 o más tepuyes de la región, el informe menciona a los macizos de la Neblina, Chimantá, Duida-Marahuaka, Auyán-Tepui, Sipapo y Jaua como los centros más importantes del endemismo y la diversificación en especies de la región guayanesa.

FLORA CON HISTORIA ESPECIAL

Para el investigador Paul Berry, la flora de la Guayana venezolana “tiene una historia y un futuro muy especial”. Su recorrido, a lo largo de estos últimos años estudiando este ecosistema, le permite afirmar que es una flora caracterizada por su alto nivel de endemismo, es decir que no existen en ninguna otra parte del mundo.
“Especialmente en la cima de los tepuyes, con 120 géneros y 3.750 especies ubicadas sólo en esta vasta extensión de territorio. La cuarta parte de las especies endémicas que crecen encima de los tepuyes se dan en ciertos y determinados tepuyes”.
Paul Berry, insiste en la necesidad de emplear este conocimiento florístico “en estudios que arrojen luz sobre la evolución de la flora y de las impresionantes radiaciones adaptativas que han ocurrido en la zona”. Como ejemplo, menciona las Rapateaceae, Bonnetiaceae, Heliamphora, Saccifolium, y Pakaraimaea, entre otros. El botánico destaca el alto índice de plantas carnívoras presentes en esta zona, entre ellas del género de las Bromeliáceas “que sólo se da en la Región Guayana, y con los estudios se descubrió que algunos miembros de ellas son carnívoras, algo que no se conocía y que está relacionado con el bajo nivel de nutrientes y la gran lixiviación de los suelos”.

MAYOR INVESTIGACIÓN
Berry, quien también participó del grupo de expertos reunidos en Paramaribo, menciona lo dispersa que ha sido la recolección de plantas dentro del Escudo de Guayana. A su juicio, esta práctica “ha ocasionado grandes brechas en la cobertura florística, especialmente en las tierras bajas”, no así en las tierras altas ubicadas en las montañas donde se hizo una recolección botánica, “pero las grandes cadenas montañosas situadas al sur de Venezuela siguen prácticamente inexploradas”.
“Mirando hacia el sur y el oeste hacia el Brasil amazónico, al norte del río Amazonas y al sudeste de Colombia, quedan grandes brechas en nuestros conocimientos, lo que hace que los cálculos sobre la diversidad y el endemismo de las especies en estas áreas sean menos confiables”.
Además, el especialista en florística reconoce que numerosos especimenes de plantas del Escudo de Guayana que figuran en las colecciones de varias decenas de museos y herbarios, “todavía no han sido identificados ni incorporados en las bases de datos”.
Prioridades de conservaciónEl informe de Paramaribo señala que las prioridades definitivas para la conservación de la biodiversidad del Escudo de Guayana contemplan 41 áreas con una superficie de 1,2 millones de kilómetros cuadrados.
Entre las áreas prioritarias que pertenecen a la categoría de máxima importancia biológica se encuentran los ecosistemas de tierras intermedias y altas donde se ubican los tepuyes. Mientras que las áreas referidas a la categoría de máxima presión producida por la actividad humana se encuentran a lo largo de los ríos Orinoco y Amazonas.
No obstante, el informe reconoce que existen áreas sin clasificar “por la falta de exploración científica y de información disponible”. De igual forma, el informe advierte que existen áreas “relativamente intactas” que sufren menos el impacto de la actividad humana por estar ubicadas en los sectores oeste y este del Escudo Guayanés, sin embargo prevé “que la colonización aumente a lo largo de la carretera Manaos y Puerto Ordaz”.
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