Chapuzón de tortuguillos en el río Caura

Un total de 2.000 tortugas de las especies terecay y arrau fueron liberadas en el marco del programa de conservación de tortugas continentales de la cuenca del río Caura, que desarrollan de forma conjunta el Museo de Historia Natural de la Fundación La Salle y el Zoocriadero Experimental Wasaña de Maripa con apoyo del Ministerio de Ambiente


Fotos cortesia Rojas-Runjiac/Becerra/Sánchez/Mesa

Si pudiesen hablar, seguro se preguntarían el motivo de tanto movimiento. Luego de haber nacido hace un año en cautiverio, un total de 2.000 tortugas de las especies arrau (Podocnemis expansa) y terecay (Podocnemis unifilis), iniciaron el retorno a su hábitat.

Dos curiaras esperaban su llegada en el embarcadero de Maripa, capital del Municipio Sucre al noroeste del estado Bolívar, para trasladarlas aguas arriba del río Caura.
Manos de niños, jóvenes y adultos, levantaban los recipientes de plástico de colores brillantes, donde aguardaban impacientes 1.000 tortuguillos de Terecay nacidos en cautividad un año atrás en el zoocriadero Wasaña de Maripa y 1.000 tortuguillos de Arrau, provenientes de las playas de anidación del refugio de fauna silvestre en el río Orinoco medio, en el marco del programa de Conservación de la Tortuga Arrau que desarrolla el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (MinAmb).
No se imaginaban estos reptiles, de la familia Podocnemididae, que aún les esperaba un viaje de dos horas y media remontando el Caura hasta la comunidad de Jabillal, donde serían liberados.
Pero no estarían solos en su primera inmersión. La brigada ambientalista de la Unidad Educativa Nacional Maripa, coordinada por el profesor José Gregorio Rodríguez, los estudiantes del Liceo Bolivariano Frank Risquez Iribarren, los habitantes de la población de Maripa y de las juntas comunales de las comunidades de Jabillal y Trincheras, el equipo de la Alcaldía de Maripa bajo la dirección de Vilmer Carpio, el personal de la dirección de Turismo de la Alcaldía de Sucre y el ingeniero José Rafael Varela en representación de la jefatura del Área Administrativa del Caura del MinAmb, participaron de esta experiencia conservacionista organizada por el equipo del Museo de Historia Natural La Salle (Mhnls) y el zoocriadero experimental Wasaña.

DE LA MANO CON LA CONSERVACIÓN
El objetivo de lograr la recuperación de las poblaciones de la tortuga Terecay y la tortuga Arrau a través del manejo y uso sustentable de este recurso natural por parte de las comunidades locales, es lo que motiva desde hace cuatro años al equipo de especialistas del Mhnls y del zoocriadero.
El coordinador principal del proyecto e investigador del Mhnls, Arnaldo Ferrer y el especialista en tortugas continentales del Mhnls, Fernando Rojas-Runjaic explicaron que el programa de conservación de tortugas continentales de la cuenca del río Caura, logró completar en 2007 el ciclo inicial de actividades del programa, con la ejecución del primer acto de liberación de 1000 tortuguillos de Terecay de un año de edad, a las aguas del río.
Recordaron que en aquella oportunidad, la población de Maripa participó del evento con la presencia de delegaciones de escuelas y liceos locales, del núcleo Moitaco de la Universidad Simón Rodríguez, autoridades del MinAmb y de la Alcaldía del Municipio Sucre.
“Este año el programa de conservación ha incrementado su radio de acción a través de la puesta en marcha del proyecto Manejo y Conservación de Tortugas Continentales en las Cuencas Bajas de los ríos Caura y Ventuari, el cual cuenta con un importante aporte financiero de la empresa Intyre, del Grupo Z que es una importadora y distribuidora de cauchos, en el marco de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación”.

PROGRAMA INTEGRAL
Mencionaron los investigadores que entre las actividades principales que desarrollan en el marco del proyecto, se encuentran: la educación ambiental y sensibilización de las comunidades locales sobre la necesidad de preservación de las tortugas que habitan sus ríos, y el manejo de las mismas, el cual comprende la recolección de huevos de ambas especies en las playas de anidación, la incubación de los huevos y cría en cautiverio de los tortuguillos desde el momento de la eclosión, y su liberación al medio natural transcurrido un año del nacimiento.
Destacaron la participación de las comunidades rurales e indígenas de la región en cada una de las etapas de esta actividad como fundamental a fin de “minimizar el altísimo porcentaje de mortalidad de estas tortugas durante la fase inicial de sus vidas, por causa del saqueo de nidos, y la depredación natural de neonatos, lo cual debería contribuir a la preservación y recuperación de sus poblaciones”.
Para los especialistas, este programa de conservación de tortugas continentales de la cuenca del río Caura continuará realizando eventos de liberación, “no sólo con el objeto de reforzar las poblaciones de tortugas fluviales sino también con el fin de continuar con el proceso de sensibilización y generación de conciencia entre los habitantes locales hacia la conservación y uso sustentable de este grupo de reptiles”.

Incorporando otras especiesExplicaron los investigadores del Museo Natural de Ciencias de la Fundación La Salle, Arnaldo Ferrer y Fernando Rojas que el programa de conservación de tortugas continentales de la cuenca del río Caura apoyará la ampliación de la infraestructura del zoocriadero Wasaña “a fin de incrementar la capacidad de recepción y mantenimiento de tortuguillos de Terecay y Arrau, las dos especies piloto del proyecto, y de incrementar a corto y mediano plazo la cría de otras especies de tortugas que ya han sido incorporadas al zoocriadero con fines mixtos de conservación, investigación y comercialización, tales como el morrocoy de patas amarillas o montañero (Chelonoidis denticulata), el morrocoy de patas rojas o sabanero (Chelonoidis carbonaria), la mata-mata o caripatua (Chelus fimbriatus), el galápago llanero (Podocnemis vogli) y el chipiro (Podocnemis erythrocephala)”.

A fondo

Terecay (Podocnemis unifilis)
Es de agua dulce, distribuida en la región Oriental de Colombia y Ecuador, el noroeste de Perú, Las Guayanas y
parte de Bolivia. En Venezuela se le encuentra en la cuenca del río Orinoco y en
el Amazonas, donde presenta una amplia distribución con gran variedad de
hábitat, encontrándosele en pequeños caños, lagunas, sabanas inundables y en grandes ríos como el Orinoco, el Apure y el Caura. Alcanza hasta 48 cm de longitud. Su alimentación es omnívora, encontrándose en su dieta principalmente vegetales, crustáceos, moluscos e insectos. Su reproducción se realiza entre los meses de enero a marzo, correspondiendo estos meses al período de verano. El número de huevos por nido oscila entre 25 y 31.Fuente Mhnls
Arrau (Podocnemis expanda)
Es de agua dulce y pesa cerca de 40 kilos. Es la tortuga más grande de Latinoamérica, la hembra puede llegar a medir hasta 70 centímetros de longitud. El color de su carapacho es casi negro formado por placas lisas y grandes, la parte de abajo llamada peto o plastrón es de color amarillento, las patas son cortas y provistas de fuertes
y largas uñas y sus dedos están unidos por una membrana que le permite nadar. Se alimenta de plantas acuáticas, frutas y semillas, pero también se incluyen en su
dieta algunos invertebrados. Además suelen encontrarse en las cuencas de los
ríos Orinoco y Amazonas, pero al momento de poner los huevos prefiere sólo
algunas islas del río Orinoco de suelos arenosos. La tortuga adulta puede llegar
a poner hasta 200 huevos.

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