Investigación confirma alta contaminación en lagunas del río Orionoco












El monitoreo se realizó el pasado 22 de noviembre de 2005 en las lagunas rebalseras ubicadas en la zona industrial Matanzas y este fin de semana el Marn estaría coordinando una inspección en el sector

La coloración roja de las aguas inquietó a la estudiante del postgrado de Ecología. Ese lunes 22 de noviembre de 2005, Aracelis Narayán se dispuso a realizar un análisis de agua y sedimentos en las lagunas ubicadas en el sector industrial de Matanzas como parte del trabajo de grado que lleva a cabo en el marco del Proyecto Corredor Ribereño del Orinoco que desde hace dos años viene desarrollando la Universidad Nacional Experimental de Guayana bajo la coordinación de la investigadora Judith Rosales. Sus grandes ojos no daban crédito a lo que veía. En año y medio que llevan monitoreando estas lagunas, no habían registrado valores tan altos de pH y conductividad, parámetros cuyos valores normalmente se encuentran más altos en el Orinoco en aguas bajas (8.5, 70 respectivamente), pero no a niveles tan altos, lo que sugiere que alguna descarga de sustancias químicas está modificando la calidad natural de las aguas generando así un grave problema ambiental.
Narayán explica que las condiciones de las lagunas monitoreadas están elevadas por encima de los parámetros que establece el Decreto Nº 883 (Noviembre 2004). “Los sistemas naturales acuáticos deben tener un pH neutro (cerca de 7), pero en cambio para estos dos sistemas de lagunas se encuentran pH entre 9 y 12”.

Lagunas afectadasNarayán es licenciada en Química, egresada de la Universidad Central de Venezuela y actualmente realiza una maestría en Ciencias Ambientales, mención Ecología Aplicada. Su trabajo consiste en monitorear las lagunas Macanillal o Caribe ubicadas en el sector industrial de Matanzas, entre las empresas Venalum, Bauxilum y Cemex; y la laguna Punta Cuchillo ubicada en el sector de Cambalache frente al relleno sanitario y las lagunas de lodos rojos de Bauxilum. La tercera laguna objeto de estudio (Arahuacas cercana al centro poblado Las Galderas) se encuentra en un sector donde no hay ningún tipo de intervención industrial lo que permite evaluar las diferencias que se encuentran con respecto a las lagunas Macanillal y Punta Cuchillo.
La especialista en Química detalló que en el último monitoreo efectuado el pasado 22 de noviembre se evidenció que la laguna Caribe o Macanillal es la más afectada mostrando valores muy por encima de lo normal, específicamente se registró un pH de 11.98, cuando los valores máximos referidos para este tipo de cuerpos de agua en el Decreto Nº 883 es de 8.50; por su parte, la laguna Punta Cuchillo registró un pH de 9.07 “y una coloración roja de sus aguas”.
“Es importante mencionar que el incremento de este parámetro tan drásticamente en un sistema de aguas lénticas (lagunas) produce un trastorno o alteración de la dinámica natural ocasionando mortandad de peces por toxicidad y deposición de metales en el fondo de la laguna”. Incluso, la investigadora anunció que en ambas lagunas se han observado peces con hemorragias.
La investigadora presume que por la proximidad a la zona industrial Matanzas las aguas de las lagunas presentan un pH tan alto, lo que implica que “debe estarse introduciendo hidróxido de sodio, conocido a nivel industrial como soda cáustica, dentro de estos sistemas. El hidróxido de sodio es un compuesto sumamente tóxico, produce irritación en la piel y hasta se puede formar tumores cancerígenos si lo tienes en muy altas concentraciones”.

Un pH neutro
El pH del agua determina la solubilidad y disponibilidad biológica de importantes componentes químicos tales como nutrientes, fósforo, nitrógeno, carbono y metales pesados. Si el pH es muy ácido significa que estos componentes pueden solubilizarse (disolverse) en el agua aumentando su concentración hasta niveles que pueden ser dañinos al medio ambiente; en caso contrario, si el pH es básico se produce una precipitación de algunos de esos elementos al fondo de las lagunas pudiéndose incorporar a la cadena alimenticia a través de los organismos bentónicos que viven en el fondo de la laguna.

ConductividadOtro de los parámetros analizado fue la conductividad, que indica el nivel de las sales disueltas en agua. Narayán explicó que aunque la norma no es muy explícita en cuanto a los valores mínimos y máximos de este parámetro, tomaron como línea base los valores de la laguna de control (Arhuacas en Las Galderas) que presenta una conductividad de 40.1 “valores muy bajos comparados con las lagunas con alteraciones industriales”.
El valor más alto que se registró correspondió a la laguna Caribe o Macanillal, con 3.010 mS/cm de conductividad, lo que a juicio de la estudiante de la Uneg “es un claro indicativo de que existe una fuga de desechos industriales hacia esta laguna”.
Estos valores reportados en la mencionada laguna pertenecen al periodo de bajada de aguas (inicio de la sequía), específicamente durante el mes de noviembre de este año.
“Las planicies de inundación de los ríos son grandes reservorios de nutrientes, aquí se deposita la mayor parte de los sedimentos trasportados por el río”, por lo que Narayán advierte de la necesidad de un mayor manejo y control de los desechos producidos por las empresas básicas y privadas a fin de preservar estos ecosistemas.
Este es el primer paso del Proyecto Corredor Orinoco, monitorear y ver en qué condiciones se encuentran estos ecosistemas para luego en una segunda fase, estudiar los procesos de bioacumulación que aparentemente se están suscitando en los mismos y pueden tener efectos en la cadena trófica, incluyendo al hombre.

Superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años



  • Así lo revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales. Los puntos más oscuros indican superficie boscosa mientras que los puntos más claros evidencian la pérdida del bosque. En la imagen del satélite tomada en 1975 se observa una cobertura boscosa en comparación a la imagen tomada en 2005 en la cual se aprecia una disminución considerable de superficie boscosa. (Fotos cortesía Acoana)
    La superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años producto principalmente del uso agrícola, según revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales, Acoana.
    Mariapia Bevilacqua, bióloga de la mencionada organización ambientalista se encuentra en la región para dar a conocer los avances de los resultados de la investigación a las comunidades asentadas en el área de estudio así como también a las instituciones públicas como CVG, Edelca, Inparques y Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales que vienen apoyando el trabajo de campo.
    Explicó la investigadora que el proyecto denominado “Acciones para conservar ecosistemas boscosos en la cuenca del río Caura, Guayana venezolana”, se inició en febrero de este año con el apoyo financiero del capítulo Holanda de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN y se espera que culmine en febrero de 2006.
    La zona de estudio comprende la parte baja del río Caura, a partir de la desembocadura del mismo en el río Orinoco hasta donde empieza el raudal 5 mil, lo que incluye las poblaciones de Trincheras, Jabillal, sector de Guarataro, Las Luisas, La Zamura, el área de Maripa y el Tauca.

    GESTIÓN SUSTENTABLE
    Manifestó que es muy poco lo que se conoce respecto a la extensión, condición de conservación de los bosques y las causas y consecuencias tanto sociales como ambientales de la deforestación para Guayana, de ahí que este proyecto busca responder a esos temas. En tal sentido, añadió que el proyecto tiene como objetivos evaluar los cambios en la condición de los bosques en el bajo Caura “para alcanzar su gestión sustentable en beneficio de todos los habitantes”, por lo que la investigadora destacó la participación de las comunidades del bajo Caura en el desarrollo del proyecto como el segundo objetivo planteado que contempla concienciar a los grupos de interés sobre la situación actual de los bosques y las necesidades de acciones de conservación con el fin de reducir la degradación y pérdida de su cobertura. Enfatizó que el proyecto persigue generar la toma de decisiones con “información, conocimiento y entendimiento de los procesos”.

    HALLAZGOS PRELIMINARES
    En base a los datos preliminares que arroja la investigación, la especialista indicó que en los últimos 30 años “se observa una disminución apreciable de la superficie de los bosques en el bajo caura debido fundamentalmente a la actividad agrícola en los rubros como la yuca, el ñame, algodón, maíz, arroz y fríjol”. La investigación reseña que “en el paisaje actual del bajo río Caura se observa una combinación de bosques primarios y secundarios o rastrojos, así como sabanas y tierras forestales con usos agropecuarios”.
    Incluso, una imagen de satélite del año 1975 deja ver una superficie boscosa sin afectación en el sector Guarataro (Las Luisas y La Zamura) así como en el sector Puerto Cabello (Trincheras y Jabillal) mientras que la misma imagen satelital tomada este año 2005 revela que en los mismos sectores hubo una reducción considerable de bosque. La investigación explica que una de las causas fundamentales de este cambio en la cobertura boscosa está relacionada con la actividad agrícola que se desarrolla en la cuenca baja del río Caura, cuya población representa el mayor número de personas empleadas en actividades agrícolas para el año 1999. Mencionó Bevilacqua que en los últimos 5 años la deforestación ha sido muy alta en el sector de Guarataro, cuya población ya superó a la de Maripa. Las estadísticas presentadas en la investigación dan cuenta de un total de 2 mil 339 habitantes en Maripa (capital del municipio Sucre) para el año 2001 en contraste con los 5.813 habitantes de Guarataro, lo que demuestra una presión de la frontera agrícola. “La población del municipio Sucre ha crecido de forma constante y a la misma velocidad que la población del estado Bolívar”.

    PROPUESTAS

    Ante estos hallazgos, la investigación de Acoana plantea algunas propuestas para conservar la cobertura boscosa “manteniendo los beneficios sociales y ambientales de la cuenca del río Caura”. Bevilacqua dijo que una manera de reducir el aumento de pérdida de bosques naturales es poner en producción las áreas de descanso que los lugareños llaman barbechos o rastrojos. “El gran futuro de estabilizar la pérdida de bosques en el Caura es reactivar las áreas de barbecho con un esquema de manejo sustentable, colaborativo, con cogestión, donde tengan proyectos agroforestales, de plantaciones de sarrapia, que es un cultivo con una tradición de más de 100 años. Esto ayuda a mantener estable la producción agrícola y a no perder bosques naturales”.
    Otra de las soluciones planteadas se refiere a la necesidad de ir incorporando otras actividades como las cooperativas turísticas, el manejo de pesquería, entre otras. Sin embargo, la representante de Acoana enfatizó que reactivar las áreas de bosques secundario, tipo barbecho o rastrojo, “es una gran oportunidad para el esfuerzo del ordenamiento del territorio que está haciendo el Marn y que debería tomarlo en cuenta para darle respuesta a esa gente con necesidades económicas y sociales que tienen que ser satisfechas, si no le damos una respuesta, seguirán tomando bosques naturales”. En tal sentido, indicó que están por firmar un convenio con la Dirección Estadal del Marn-Bolívar para intercambiar información que ayude a fortalecer el proceso de ordenamiento territorial del Caura que actualmente adelanta la máxima autoridad ambiental del país.

    OPORTUNIDAD PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE
    La representante de Acoana, Mariapia Bevilacqua dijo que la reserva del Caura “es un reservorio de valores culturales, tiene etnias indígenas que habitan desde hace más de 200 años y tiene un reservorio hídrico sin contaminación, es un reservorio de biodiversidad, los bosques tienen una riqueza de especies con futuro para la aplicación de medicina tradicional y alopática, de manera que es una oportunidad de desarrollo sustentable, y el futuro del país mira hacia Guayana, y el Caura es parte de ella”.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...