Superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años



  • Así lo revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales. Los puntos más oscuros indican superficie boscosa mientras que los puntos más claros evidencian la pérdida del bosque. En la imagen del satélite tomada en 1975 se observa una cobertura boscosa en comparación a la imagen tomada en 2005 en la cual se aprecia una disminución considerable de superficie boscosa. (Fotos cortesía Acoana)
    La superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años producto principalmente del uso agrícola, según revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales, Acoana.
    Mariapia Bevilacqua, bióloga de la mencionada organización ambientalista se encuentra en la región para dar a conocer los avances de los resultados de la investigación a las comunidades asentadas en el área de estudio así como también a las instituciones públicas como CVG, Edelca, Inparques y Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales que vienen apoyando el trabajo de campo.
    Explicó la investigadora que el proyecto denominado “Acciones para conservar ecosistemas boscosos en la cuenca del río Caura, Guayana venezolana”, se inició en febrero de este año con el apoyo financiero del capítulo Holanda de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN y se espera que culmine en febrero de 2006.
    La zona de estudio comprende la parte baja del río Caura, a partir de la desembocadura del mismo en el río Orinoco hasta donde empieza el raudal 5 mil, lo que incluye las poblaciones de Trincheras, Jabillal, sector de Guarataro, Las Luisas, La Zamura, el área de Maripa y el Tauca.

    GESTIÓN SUSTENTABLE
    Manifestó que es muy poco lo que se conoce respecto a la extensión, condición de conservación de los bosques y las causas y consecuencias tanto sociales como ambientales de la deforestación para Guayana, de ahí que este proyecto busca responder a esos temas. En tal sentido, añadió que el proyecto tiene como objetivos evaluar los cambios en la condición de los bosques en el bajo Caura “para alcanzar su gestión sustentable en beneficio de todos los habitantes”, por lo que la investigadora destacó la participación de las comunidades del bajo Caura en el desarrollo del proyecto como el segundo objetivo planteado que contempla concienciar a los grupos de interés sobre la situación actual de los bosques y las necesidades de acciones de conservación con el fin de reducir la degradación y pérdida de su cobertura. Enfatizó que el proyecto persigue generar la toma de decisiones con “información, conocimiento y entendimiento de los procesos”.

    HALLAZGOS PRELIMINARES
    En base a los datos preliminares que arroja la investigación, la especialista indicó que en los últimos 30 años “se observa una disminución apreciable de la superficie de los bosques en el bajo caura debido fundamentalmente a la actividad agrícola en los rubros como la yuca, el ñame, algodón, maíz, arroz y fríjol”. La investigación reseña que “en el paisaje actual del bajo río Caura se observa una combinación de bosques primarios y secundarios o rastrojos, así como sabanas y tierras forestales con usos agropecuarios”.
    Incluso, una imagen de satélite del año 1975 deja ver una superficie boscosa sin afectación en el sector Guarataro (Las Luisas y La Zamura) así como en el sector Puerto Cabello (Trincheras y Jabillal) mientras que la misma imagen satelital tomada este año 2005 revela que en los mismos sectores hubo una reducción considerable de bosque. La investigación explica que una de las causas fundamentales de este cambio en la cobertura boscosa está relacionada con la actividad agrícola que se desarrolla en la cuenca baja del río Caura, cuya población representa el mayor número de personas empleadas en actividades agrícolas para el año 1999. Mencionó Bevilacqua que en los últimos 5 años la deforestación ha sido muy alta en el sector de Guarataro, cuya población ya superó a la de Maripa. Las estadísticas presentadas en la investigación dan cuenta de un total de 2 mil 339 habitantes en Maripa (capital del municipio Sucre) para el año 2001 en contraste con los 5.813 habitantes de Guarataro, lo que demuestra una presión de la frontera agrícola. “La población del municipio Sucre ha crecido de forma constante y a la misma velocidad que la población del estado Bolívar”.

    PROPUESTAS

    Ante estos hallazgos, la investigación de Acoana plantea algunas propuestas para conservar la cobertura boscosa “manteniendo los beneficios sociales y ambientales de la cuenca del río Caura”. Bevilacqua dijo que una manera de reducir el aumento de pérdida de bosques naturales es poner en producción las áreas de descanso que los lugareños llaman barbechos o rastrojos. “El gran futuro de estabilizar la pérdida de bosques en el Caura es reactivar las áreas de barbecho con un esquema de manejo sustentable, colaborativo, con cogestión, donde tengan proyectos agroforestales, de plantaciones de sarrapia, que es un cultivo con una tradición de más de 100 años. Esto ayuda a mantener estable la producción agrícola y a no perder bosques naturales”.
    Otra de las soluciones planteadas se refiere a la necesidad de ir incorporando otras actividades como las cooperativas turísticas, el manejo de pesquería, entre otras. Sin embargo, la representante de Acoana enfatizó que reactivar las áreas de bosques secundario, tipo barbecho o rastrojo, “es una gran oportunidad para el esfuerzo del ordenamiento del territorio que está haciendo el Marn y que debería tomarlo en cuenta para darle respuesta a esa gente con necesidades económicas y sociales que tienen que ser satisfechas, si no le damos una respuesta, seguirán tomando bosques naturales”. En tal sentido, indicó que están por firmar un convenio con la Dirección Estadal del Marn-Bolívar para intercambiar información que ayude a fortalecer el proceso de ordenamiento territorial del Caura que actualmente adelanta la máxima autoridad ambiental del país.

    OPORTUNIDAD PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE
    La representante de Acoana, Mariapia Bevilacqua dijo que la reserva del Caura “es un reservorio de valores culturales, tiene etnias indígenas que habitan desde hace más de 200 años y tiene un reservorio hídrico sin contaminación, es un reservorio de biodiversidad, los bosques tienen una riqueza de especies con futuro para la aplicación de medicina tradicional y alopática, de manera que es una oportunidad de desarrollo sustentable, y el futuro del país mira hacia Guayana, y el Caura es parte de ella”.

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