Detectan 44 nidos de águila harpía en Guayana


Si usted quiere ver un águila arpía sólo tiene que adentrarse en la espesura de Sierra Imataca –donde se han detectado 44 nidos- y buscar una ceiba, árbol preferido por estas aves cazadoras para anidar.
Claro que si quiere conocer más detalles, lo invito a participar en la Campaña Águila Harpía que ayer se inició como parte de las actividades de conservación que promueve la organización ambientalista venezolana Provita con el apoyo de Conservación Internacional, la Gobernación del Estado Bolívar, las universidades Ucab, Uneg y Unexpo, y cuenta con la asesoría del Programa para la Conservación del Águila Arpía.

La historia de Gabriel, una águila harpía rescatada de una nevera


Sus ojos no daban crédito a lo que veían. Cuando abrieron la nevera, se encontraron con un pichón de águila harpía que apenas si podía moverse. Su cautiverio, en lo profundo de Sierra Imataca en la Guayana venezolana, había acabado. Sin embargo, el destino de “Gabriel”, nombre con el cual fue bautizado por sus rescatadores, no es el mismo de muchos de su especie que se ven amenazados por la cacería y la deforestación indiscriminada.

HECP: el inicio
Esta especie, propia de los bosques tropicales, forma parte de la gran variedad de fauna que exhibe Guayana. Según un estudio realizado en los años 90 por el Programa para la Conservación del Águila Arpía en Venezuela, HECP (siglas en inglés), en la región se censaron más de 30 nidos de águila harpía en las tierras bajas al sur del río Orinoco y al este del lago de Guri.
El mayor número de nidos se ubicó al este del poblado de El Palmar en el área de Río Grande de la Sierra de Imataca y al menos 18 de otros nidos se han ubicado e identificado en las adyacencias de lo que es la Reserva Forestal de Imataca, incluyendo un lugar reportado en lo más alto de la altiplanicie de Nuria y otros 4 cerca de Bochinche al sureste de la frontera con Guyana.
Precisamente, el destino de “Gabriel” cambió con la labor de rescate que realizó en esa época el equipo de HECP liderizado por el venezolano Eduardo Álvarez, con el apoyo financiero de la Fundación del Halcón Peregrino, una organización conservacionista de Estado Unidos. En principio, el objetivo del programa era marcar los animales, estudiar su biología, colocarles radios satelitales para conocer cual era su rango de hábitat, tamaño del espacio que habitan y toda la parte biológica de seguimiento y reproducción. Esta labor contó con la colaboración de Edelca, Proforca, Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marn), e incluso de algunos aserraderos de la región.

Vivencias
Una de las personas que participó en estos oprativos fue Luis Balbás quien coordinó la Operación Rescate de Fauna de la represa Caruachi, y además es un estudioso del águila arpía. Sobre “Gabriel” nos comentó que luego de su recuperación durante un año en una de las casas del campamento Guri, lo enviaron -junto a seis más que fueron decomisadas- con el apoyo del Marn y el aval de Edelca a un centro de reproducción en la ciudad de Idaho, Estados Unidos. El apoyo de la Fundación Halcón Peregrino culminó una vez que se lograron recuperar los pichones de águila harpía.
“Una aventura como esa con un animal tan grande, metido en una nevera y una persona que trata de criarlo como un pavo para comérselo en navidad, lo que refleja es ignorancia y también necesidades, ingredientes que juntos, se convierten en una bomba de tiempo para lo que sea”.
Balbás aboga por una ciencia más educativa que vaya dirigida a la gente que interacciona directamente con ese medio, a través de un lenguaje sencillo que “le permita entender que el tema de la conservación es importante y que ese recurso se puede convertir en una especie de mina de oro y no en el sancocho de un día”.

Considera necesario divulgar el rol que juega el águila arpía en la cadena de la cual depende el bosque, y que las comunidades indígenas y criollas asentadas en la región reconozcan el valor turístico que tiene llevar a contemplar este tipo de animal.
“Es muy difícil convertir a los campesinos en conservacionistas, pero seguramente su sensibilidad natural los convertiría en aprovechadores de recursos sin que necesariamente lo extingan”.
Experiencia de un aserradero
Balbás considera como un logro el hecho que aserraderos como el de los Hermanos Hernández sean ductores de esta información. Esta empresa ubicada en Upata tiene la concesión de aprovechamiento forestal en el sector Bochinche de Sierra Imataca, lugar donde a principio de los años 90 el personal que realizaba los inventarios detectó un águila harpía que estaba anidada en un árbol muy frondoso de algarrobo y según pudieron observar las dimensiones del nido eran de casi 2 metros de diámetro, constituido por ramas y palos de árboles gruesos.

Carlos Hernández, uno de los directivos de la empresa explicó que de inmediato notificaron al Marn, institución con la cual elaboraron un plan de protección en 40 hectáreas donde estaba ubicado el nido, colocando vallas de señalización y contactaron a Eduardo Álvarez quien anilló al animal para hacerle seguimiento a través del radar e incorporarla al HECP.
“Una de las primeras cláusulas que deben respetar los concesionarios madereros es la concerniente al cuido y conservación del área destinada a la explotación forestal donde se hace énfasis en la conservación de la flora y fauna de la zona”.
Hernández recuerda que cuando apareció el águila harpía “nos sentimos muy orgullosos, porque comenzamos a participar junto a especialistas nacionales e internacionales del programa. Por eso, hemos sido bien exigentes con el personal que tenemos en campo de modo de brindarle a la flora y a la fauna del lugar, el mayor respeto por su conservación”.

Destaca Hernández las charlas que periódicamente dictan al personal que labora en campo y a las comunidades indígenas a quienes se les explican las condiciones especiales en que se encuentra el águila y lo que se persigue con su protección. De igual forma, estas charlas de orientación se dictan al contingente de la Guardia Nacional y del Ejército venezolano que se encuentran en la zona.
Actualmente, el Programa para la Conservación del Águila Harpía en Venezuela, coordinado desde Maracay, requiere una mayor presencia en la región con el fin de mantener viva la labor de personas como Luis Balbás y los Hermanos Hernández en la conservación de esta ave cazadora poco conocida y en peligro de extinción. Un compromiso de todos.

Investigación confirma alta contaminación en lagunas del río Orionoco












El monitoreo se realizó el pasado 22 de noviembre de 2005 en las lagunas rebalseras ubicadas en la zona industrial Matanzas y este fin de semana el Marn estaría coordinando una inspección en el sector

La coloración roja de las aguas inquietó a la estudiante del postgrado de Ecología. Ese lunes 22 de noviembre de 2005, Aracelis Narayán se dispuso a realizar un análisis de agua y sedimentos en las lagunas ubicadas en el sector industrial de Matanzas como parte del trabajo de grado que lleva a cabo en el marco del Proyecto Corredor Ribereño del Orinoco que desde hace dos años viene desarrollando la Universidad Nacional Experimental de Guayana bajo la coordinación de la investigadora Judith Rosales. Sus grandes ojos no daban crédito a lo que veía. En año y medio que llevan monitoreando estas lagunas, no habían registrado valores tan altos de pH y conductividad, parámetros cuyos valores normalmente se encuentran más altos en el Orinoco en aguas bajas (8.5, 70 respectivamente), pero no a niveles tan altos, lo que sugiere que alguna descarga de sustancias químicas está modificando la calidad natural de las aguas generando así un grave problema ambiental.
Narayán explica que las condiciones de las lagunas monitoreadas están elevadas por encima de los parámetros que establece el Decreto Nº 883 (Noviembre 2004). “Los sistemas naturales acuáticos deben tener un pH neutro (cerca de 7), pero en cambio para estos dos sistemas de lagunas se encuentran pH entre 9 y 12”.

Lagunas afectadasNarayán es licenciada en Química, egresada de la Universidad Central de Venezuela y actualmente realiza una maestría en Ciencias Ambientales, mención Ecología Aplicada. Su trabajo consiste en monitorear las lagunas Macanillal o Caribe ubicadas en el sector industrial de Matanzas, entre las empresas Venalum, Bauxilum y Cemex; y la laguna Punta Cuchillo ubicada en el sector de Cambalache frente al relleno sanitario y las lagunas de lodos rojos de Bauxilum. La tercera laguna objeto de estudio (Arahuacas cercana al centro poblado Las Galderas) se encuentra en un sector donde no hay ningún tipo de intervención industrial lo que permite evaluar las diferencias que se encuentran con respecto a las lagunas Macanillal y Punta Cuchillo.
La especialista en Química detalló que en el último monitoreo efectuado el pasado 22 de noviembre se evidenció que la laguna Caribe o Macanillal es la más afectada mostrando valores muy por encima de lo normal, específicamente se registró un pH de 11.98, cuando los valores máximos referidos para este tipo de cuerpos de agua en el Decreto Nº 883 es de 8.50; por su parte, la laguna Punta Cuchillo registró un pH de 9.07 “y una coloración roja de sus aguas”.
“Es importante mencionar que el incremento de este parámetro tan drásticamente en un sistema de aguas lénticas (lagunas) produce un trastorno o alteración de la dinámica natural ocasionando mortandad de peces por toxicidad y deposición de metales en el fondo de la laguna”. Incluso, la investigadora anunció que en ambas lagunas se han observado peces con hemorragias.
La investigadora presume que por la proximidad a la zona industrial Matanzas las aguas de las lagunas presentan un pH tan alto, lo que implica que “debe estarse introduciendo hidróxido de sodio, conocido a nivel industrial como soda cáustica, dentro de estos sistemas. El hidróxido de sodio es un compuesto sumamente tóxico, produce irritación en la piel y hasta se puede formar tumores cancerígenos si lo tienes en muy altas concentraciones”.

Un pH neutro
El pH del agua determina la solubilidad y disponibilidad biológica de importantes componentes químicos tales como nutrientes, fósforo, nitrógeno, carbono y metales pesados. Si el pH es muy ácido significa que estos componentes pueden solubilizarse (disolverse) en el agua aumentando su concentración hasta niveles que pueden ser dañinos al medio ambiente; en caso contrario, si el pH es básico se produce una precipitación de algunos de esos elementos al fondo de las lagunas pudiéndose incorporar a la cadena alimenticia a través de los organismos bentónicos que viven en el fondo de la laguna.

ConductividadOtro de los parámetros analizado fue la conductividad, que indica el nivel de las sales disueltas en agua. Narayán explicó que aunque la norma no es muy explícita en cuanto a los valores mínimos y máximos de este parámetro, tomaron como línea base los valores de la laguna de control (Arhuacas en Las Galderas) que presenta una conductividad de 40.1 “valores muy bajos comparados con las lagunas con alteraciones industriales”.
El valor más alto que se registró correspondió a la laguna Caribe o Macanillal, con 3.010 mS/cm de conductividad, lo que a juicio de la estudiante de la Uneg “es un claro indicativo de que existe una fuga de desechos industriales hacia esta laguna”.
Estos valores reportados en la mencionada laguna pertenecen al periodo de bajada de aguas (inicio de la sequía), específicamente durante el mes de noviembre de este año.
“Las planicies de inundación de los ríos son grandes reservorios de nutrientes, aquí se deposita la mayor parte de los sedimentos trasportados por el río”, por lo que Narayán advierte de la necesidad de un mayor manejo y control de los desechos producidos por las empresas básicas y privadas a fin de preservar estos ecosistemas.
Este es el primer paso del Proyecto Corredor Orinoco, monitorear y ver en qué condiciones se encuentran estos ecosistemas para luego en una segunda fase, estudiar los procesos de bioacumulación que aparentemente se están suscitando en los mismos y pueden tener efectos en la cadena trófica, incluyendo al hombre.

Superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años



  • Así lo revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales. Los puntos más oscuros indican superficie boscosa mientras que los puntos más claros evidencian la pérdida del bosque. En la imagen del satélite tomada en 1975 se observa una cobertura boscosa en comparación a la imagen tomada en 2005 en la cual se aprecia una disminución considerable de superficie boscosa. (Fotos cortesía Acoana)
    La superficie boscosa de la cuenca baja del río Caura se ha reducido en los últimos 30 años producto principalmente del uso agrícola, según revela una investigación que lleva a cabo la Asociación Venezolana para la Conservación de Áreas Naturales, Acoana.
    Mariapia Bevilacqua, bióloga de la mencionada organización ambientalista se encuentra en la región para dar a conocer los avances de los resultados de la investigación a las comunidades asentadas en el área de estudio así como también a las instituciones públicas como CVG, Edelca, Inparques y Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales que vienen apoyando el trabajo de campo.
    Explicó la investigadora que el proyecto denominado “Acciones para conservar ecosistemas boscosos en la cuenca del río Caura, Guayana venezolana”, se inició en febrero de este año con el apoyo financiero del capítulo Holanda de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN y se espera que culmine en febrero de 2006.
    La zona de estudio comprende la parte baja del río Caura, a partir de la desembocadura del mismo en el río Orinoco hasta donde empieza el raudal 5 mil, lo que incluye las poblaciones de Trincheras, Jabillal, sector de Guarataro, Las Luisas, La Zamura, el área de Maripa y el Tauca.

    GESTIÓN SUSTENTABLE
    Manifestó que es muy poco lo que se conoce respecto a la extensión, condición de conservación de los bosques y las causas y consecuencias tanto sociales como ambientales de la deforestación para Guayana, de ahí que este proyecto busca responder a esos temas. En tal sentido, añadió que el proyecto tiene como objetivos evaluar los cambios en la condición de los bosques en el bajo Caura “para alcanzar su gestión sustentable en beneficio de todos los habitantes”, por lo que la investigadora destacó la participación de las comunidades del bajo Caura en el desarrollo del proyecto como el segundo objetivo planteado que contempla concienciar a los grupos de interés sobre la situación actual de los bosques y las necesidades de acciones de conservación con el fin de reducir la degradación y pérdida de su cobertura. Enfatizó que el proyecto persigue generar la toma de decisiones con “información, conocimiento y entendimiento de los procesos”.

    HALLAZGOS PRELIMINARES
    En base a los datos preliminares que arroja la investigación, la especialista indicó que en los últimos 30 años “se observa una disminución apreciable de la superficie de los bosques en el bajo caura debido fundamentalmente a la actividad agrícola en los rubros como la yuca, el ñame, algodón, maíz, arroz y fríjol”. La investigación reseña que “en el paisaje actual del bajo río Caura se observa una combinación de bosques primarios y secundarios o rastrojos, así como sabanas y tierras forestales con usos agropecuarios”.
    Incluso, una imagen de satélite del año 1975 deja ver una superficie boscosa sin afectación en el sector Guarataro (Las Luisas y La Zamura) así como en el sector Puerto Cabello (Trincheras y Jabillal) mientras que la misma imagen satelital tomada este año 2005 revela que en los mismos sectores hubo una reducción considerable de bosque. La investigación explica que una de las causas fundamentales de este cambio en la cobertura boscosa está relacionada con la actividad agrícola que se desarrolla en la cuenca baja del río Caura, cuya población representa el mayor número de personas empleadas en actividades agrícolas para el año 1999. Mencionó Bevilacqua que en los últimos 5 años la deforestación ha sido muy alta en el sector de Guarataro, cuya población ya superó a la de Maripa. Las estadísticas presentadas en la investigación dan cuenta de un total de 2 mil 339 habitantes en Maripa (capital del municipio Sucre) para el año 2001 en contraste con los 5.813 habitantes de Guarataro, lo que demuestra una presión de la frontera agrícola. “La población del municipio Sucre ha crecido de forma constante y a la misma velocidad que la población del estado Bolívar”.

    PROPUESTAS

    Ante estos hallazgos, la investigación de Acoana plantea algunas propuestas para conservar la cobertura boscosa “manteniendo los beneficios sociales y ambientales de la cuenca del río Caura”. Bevilacqua dijo que una manera de reducir el aumento de pérdida de bosques naturales es poner en producción las áreas de descanso que los lugareños llaman barbechos o rastrojos. “El gran futuro de estabilizar la pérdida de bosques en el Caura es reactivar las áreas de barbecho con un esquema de manejo sustentable, colaborativo, con cogestión, donde tengan proyectos agroforestales, de plantaciones de sarrapia, que es un cultivo con una tradición de más de 100 años. Esto ayuda a mantener estable la producción agrícola y a no perder bosques naturales”.
    Otra de las soluciones planteadas se refiere a la necesidad de ir incorporando otras actividades como las cooperativas turísticas, el manejo de pesquería, entre otras. Sin embargo, la representante de Acoana enfatizó que reactivar las áreas de bosques secundario, tipo barbecho o rastrojo, “es una gran oportunidad para el esfuerzo del ordenamiento del territorio que está haciendo el Marn y que debería tomarlo en cuenta para darle respuesta a esa gente con necesidades económicas y sociales que tienen que ser satisfechas, si no le damos una respuesta, seguirán tomando bosques naturales”. En tal sentido, indicó que están por firmar un convenio con la Dirección Estadal del Marn-Bolívar para intercambiar información que ayude a fortalecer el proceso de ordenamiento territorial del Caura que actualmente adelanta la máxima autoridad ambiental del país.

    OPORTUNIDAD PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE
    La representante de Acoana, Mariapia Bevilacqua dijo que la reserva del Caura “es un reservorio de valores culturales, tiene etnias indígenas que habitan desde hace más de 200 años y tiene un reservorio hídrico sin contaminación, es un reservorio de biodiversidad, los bosques tienen una riqueza de especies con futuro para la aplicación de medicina tradicional y alopática, de manera que es una oportunidad de desarrollo sustentable, y el futuro del país mira hacia Guayana, y el Caura es parte de ella”.

Investigan contenido de mercurio en los habitantes de El Plomo y El Casabe

La investigación es financiada por Fundacite Guayana con el apoyo del Donsejo de Investigación de la UDO y contempla el análisis de cabello, orina, tejidos y sangre del cordón umbilical y placenta por un período de dos años

Evaluar el contenido de mercurio presente en las muestras de los habitantes de El Plomo, en el municipio Piar, y El Casabe en el municipio Raúl Leoni, al sur de Venezuela, es el objetivo de la investigación que adelanta un grupo de investigadores de la Universidad de Oriente (UDO), con el apoyo del Consejo de Investigación de esta casa de estudios y el aporte financiero de Fundacite Guayana, ente regional de la ciencia y la tecnología.
El equipo está conformado por los profesores de la UDO: Luis Rojas, Gustavo Valderrama y Luis Álvarez, quien ayer confirmó la subvención otorgada por el ente rector de la ciencia y la tecnología en la región, por un monto de 4 millones 500 mil bolívares para realizar el estudio.

Guayana tendrá su red telemática


Con una inversión total de 3 millardos de bolívares, la red conectará a los distintos municipios del Estado a través de un sistema inalámbrico de funcionamiento

La puesta en marcha de la primera fase de instalación de la Red Telemática de Guayana (Retig), espera tan sólo por la aprobación de los 380 millones de bolívares que están siendo tramitados a través de la Ley de Asignaciones económicas Especiales (Laes) y con los cuales esperan interconectar, a los municipios Heres y Caroní, y a la población de El Pao, en el municipio Piar del estado Bolívar.

Hacia el fortalecimiento del Sistema Nacional de Innovación


Los actores involucrados en el quehacer científico, tecnológico e innovación deben sumar esfuerzos para consolidar el SIN

La evolución del Sistema Nacional de Innovación (SIN) en la región Guayana ha sido lenta según lo manifiesta el presidente de Fundacite Guayana, Erwin Vásquez, en un trabajo realizado por los investigadores Minerva Arzola y Tito Marín, y que fue reseñado en la edición número 27 de la revista Universidad, Ciencia y Tecnología de la Unexpo.

Biocomplejidad: Un nuevo reto en la investigación ambiental


Un grupo de investigadores de Estados Unidos y Venezuela esperan conocer cómo es la dinámica social y natural de los sistemas intervenidos

Bajo el título “Biocomplejidad: Integración de modelos de la dinámica humana y natural en paisajes de bosques a través de escalas y culturas”, un grupo de investigadores de Estados Unidos y Venezuela esperan conocer cómo es la dinámica de los sistemas intervenidos, tanto social como natural, y las relaciones recíprocas por las cuales ellos se afectan, con el objetivo, a largo de plazo, de simular escenarios que coadyuven a los actores involucrados a tomar decisiones en la búsqueda del manejo sustentable de esos espacios naturales.

Parque Nacional Canaima cumple 43 años de creado


El 12 de junio de 1962, el Ejecutivo Nacional crea esta figura jurídica con el fin de proteger los legendarios tepuyes y el imponente Salto Parecupá-vena o Kerepakupai-merú, mejor conocido como el Salto Ángel


“Tu individualidad se desvanece cuando llegas a la sombra de los tepuy, donde las chicharras han invitado a todas las aves a participar…”, le decía la voz de la serpiente a Makunaima (*) y tan cierto es, que cualquier humano que visite el Parque Nacional Canaima pierde esa particularidad del ser para integrarse como un todo a la naturaleza. De ahí, que hoy, cuando se cumplen 43 años de creado según decreto Nº 770 del 12 de junio de 1962, debemos sentirnos orgullosos de ser depositarios de uno de los escenarios paisajísticos más deslumbrantes del mundo, declarado por la Unesco, Patrimonio Natural de la Humanidad.
Nuestro Macizo Guayanés alberga los tres millones de hectáreas que integra el Parque Nacional Canaima. Según la publicación “Áreas Naturales Protegidas de Venezuela”, la figura jurídica de Parque Nacional se otorga con el objetivo de “conservar y preservar las características naturales únicas que forman parte del Escudo Guayanés”. Entre ellas, destaca que es uno de los núcleos continentales más antiguos del planeta “con una edad aproximada de 2 mil millones de años…y una capa de rocas sedimentarias…depositadas hace unos mil setecientos millones de años”. Además de poseer los indescriptibles Tepuyes que en su mayoría alcanzan alturas que varían entre los 2 mil y 2 mil 700 metros, siendo el más imponente, el Auyantepuy de donde cae el conocido Salto Ángel o Parecupá-vena o Kerepakupai-merú (en lengua Pemón) “el salto más alto del mundo con una caída libre de agua de 979 m”.
Por su parte, la organización ambientalista venezolana Bioparques, recuerda que Canaima es el segundo parque nacional más grande de Venezuela, por lo que se divide en dos sectores: el sector occidental, llamado Canaima, “comprende la localidad del mismo nombre, así como el Macizo del Chimantá y el Auyán-tepui, donde se encuentra el Salto Ángel o Kerepakupai-merú”; mientras que el sector oriental, donde se ubica la Gran Sabana, “abarca una gran extensión donde dominan las sabanas abiertas y destacan los imponentes tepuyes”.

Flora y fauna únicas
Otra de las características únicas que presenta Canaima y que motivaron la creación del Parque Nacional fue la flora y la fauna de la Gran Sabana, donde se encuentran numerosas especies endémicas. Bioparques hace un llamado de alerta por cuanto “de las especies de flora presentes en el sector oriental, la palma moriche y el palmito están en estado vulnerable, debido al intenso uso para elaborar diferentes productos y a la destrucción de su hábitat”.
“En cuanto a la fauna, de las 351 especies de mamíferos conocidas en Venezuela, 145 han sido registradas en el Parque Nacional Canaima. Algunas de ellas están restringidas al Escudo de Guayana como la pereza de tres dedos guayanesa, el murciélago blanco, el murciélago nectarívoro y la rata arborícola cola de pincel”. Otras de las especies endémicas, agrega Bioparques, son la comadrejita tepuyana y el ratón de Roraima.
El registro que se tiene con relación al número de especies de aves presentes en el Parque Nacional Canaima, la organización señala que “para la Gran Sabana se han descrito 495 especies de aves de las 1.323 registradas en el país. Se han reportado también más de 60 especies de anfibios y unas 70 de reptiles. Asimismo, se han encontrado 52 especies de peces, con amplia distribución en todos los ríos de la Gran Sabana, además de 14 especies endémicas de la zona”. Es importante destacar que la distribución de la fauna dependerá de los tipos de vegetación y de la capacidad del bosque para producir alimentos ya sea frutas, hojas y semillas; además de la altura en la cual se ubican los bosques donde habita la fauna.

Amenazas
Hoy, cuando se cumple un año más de creada la figura de Parque Nacional Canaima, las amenazas a su frágil ecosistema señaladas por Bioparques en su último monitoreo, “ponen en riesgo la protección de la diversidad biológica en el mediano plazo”. Entre las amenazas, el informe destaca: el turismo no regulado, los incendios, el crecimiento demográfico, infraestructura incompatible con el paisaje y los valores culturales, desarrollos hidroeléctricos y conflictos de manejo con las comunidades indígenas.
“Por ello es cada vez más inminente implementar iniciativas que armonicen con la conservación de la biodiversidad del parque y con el aprovechamiento y uso sustentable de los recursos naturales por parte de las comunidades indígenas. Asimismo, es importante y determinante la colaboración de los miles de turistas que visitan el parque cada año”. Si queremos que las aves sigan aceptando la invitación de las chicharras para ese concierto en los majestuosos tepuyes, debemos apoyar las distintas iniciativas tanto del Estado venezolano como de las organizaciones ambientalistas en el manejo y conservación del Parque Nacional Canaima.
(*) Libro de cuentos “Makunaima en el valle de los Kanaimas” de Lino Figueroa.

Parques de papelLa organización ambientalista Bioparques considera que en Venezuela existen “excelentes figuras legales que resguardan al ambiente y un conjunto de parques que protegen nuestros recursos naturales. Lamentablemente en muchos casos estas leyes no se cumplen, por lo que estos parques existen en papel, pero no funcionan correctamente en la realidad”.


Acciones como regalo
1 Cuando te acerques a disfrutar de los particulares paisajes que ofrece nuestro patrimonio natural de la humanidad recuerda contribuir con la conservación de nuestros recursos naturales y causar el menor impacto posible en tu visita.
2 Respeta las señalizaciones y utiliza los caminos ya existentes para movilizarte dentro del parque. No intentes abrir caminos nuevos con tu vehículo.
3 Coloca la basura en los sitios destinados para ello, si es posible lleva tu propia bolsa de desechos e incluso colócala en algún contenedor fuera del parque nacional.
4 Evita encender fogatas, son sumamente peligrosas para la integridad biológica del parque.
5 No extraigas minerales ni compres artesanía que utiliza materiales como el jaspe y el caolín.

El origen de los lodos rojos

Cada año, durante la época de lluvias, salta a la luz pública uno de los principales problemas ambientales de la zona industrial Matanzas: la laguna de lodos rojos
La intención era ir a pescar. El camino de tierra nos conducía a la laguna de Cambalache, cuando de pronto una enorme valla nos detuvo el paso. Se leía: “Prohibido el paso. Laguna de licor de soda cáustica”. Detrás se podía observar dos lagunas con una mezcla de lodo color ladrillo. El más pequeño del grupo atinó a preguntar ¿y eso qué es?.
Los llamados lodos rojos se han constituido en uno de los principales problemas ambientales de las industrias básicas de Guayana, pero ¿cómo se originan?.
En el proceso de refinación de la bauxita para la obtención de la alúmina, materia prima necesaria para la producción de aluminio, se generan los lodos rojos y la soda caústica (cóctel) que son depositados en las lagunas próximas al río Orinoco.

De Pijiguao a Matanza
Todo comienza en la serranía de Los Pijiguaos, en el municipio Cedeño, estado Bolívar, Venezuela, donde están localizadas las minas de bauxita, mineral de donde se obtiene la alúmina (óxido de aluminio) necesaria para la industria del aluminio.
La bauxita es transportada por vía fluvial a través del río Orinoco por la empresa del estado venezolano CVG Bauxilum hasta la planta procesadora de alúmina ubicada en el parque industrial de Matanzas, en Ciudad Guayana, principal zona industrial del estado Bolívar.
La mitad de la bauxita extraída de la mina es alúmina y la otra mitad es de arcilla; la que luego es transformada en materia prima, mediante el proceso Bayer, una tecnología patentada hace más de 200 años.
De acuerdo al superintendente de Ambiente e Higiene de CVG-Bauxilum, ingeniero Danny Morales, la tecnología Bayer “es un proceso químico que busca separar la materia prima (alúmina) que es el óxido de aluminio, de todos los otros óxidos como hierro, titanio silicio entre otros; para luego tomar lo que resta para la producción de aluminio”.
El problema ambiental de los lodos rojos comienza en el proceso de separación cuando se utiliza la soda cáustica a altas temperaturas y a una alta presión para obtener la alúmina.
Se producen dos millones de toneladas anuales de bauxita por consiguiente se genera un millón de tonelada de lodo al año que al final del proceso, termina siendo el cuello de botella “ambiental” de CVG Bauxilum, empresa que estima invertir 117 millones de dólares para manejar este problema.

Peligrosa y Corrosiva
El funcionario de CVG Bauxilum explicó que la soda cáustica es hidróxido de sodio, un álcali fuerte que cuando esta mezclado con agua se disocia completamente. “Es sodio y oxidrilo –oxigeno e hidrógeno- que cuando reacciona el oxidrilo se transforma en agua. Está clasificado como un material peligroso porque eleva el PH que es la medida de la acidez o alcalinidad del agua, además es corrosivo”.
Ocasiona quemaduras dependiendo del tiempo que el líquido permanezca en contacto con la piel.
Impermeabilización de lagunasHace 22 años cuando fue diseñada Interalúmina, para aquel entonces con la empresa suiza Alusuisse se contempló la disposición de lodo en dos lagunas para un periodo de quince años. En un principio se pensaba que la primera disposición de ese lodo iba a servir de recubrimiento del fondo de las lagunas y así lograr su impermeabilización. “Los lodos son materiales de consistencia limosa, con partículas pequeñas que podían sellar el fondo de las lagunas”.
Esta teoría funcionó en una primera etapa cuando “la presión que ejercía ese volumen de lodo que estaba dispuesto no era tan grande y hacía que las filtraciones no fueran evidentes”.
¿Por qué utilizar las lagunas al lado del Orinoco?Danny Morales (DM): Por el beneficio del puerto que permitía sacar los productos desde ese puesto, la electricidad que era un factor importante y porque eran naturales, lo que significaba que desde el punto de vista de la ingeniería, la concavidad estaba hecha. Era simplemente disponer los lodos.
¿Existía una ordenanza ambiental para ese entonces?
DM: Lo que pasa es que para ese entonces existía una Ley Orgánica del Ambiente, pero no leyes penales o normas y decretos ejecutivos que establecieran los parámetros por los cuales nos podíamos medir. A partir de la Ley Penal del Ambiente y los decretos ejecutivos que son las normas técnicas ambientales, Bauxilum y todas las empresas de la región y del país comenzaron un proceso de adecuación ambiental y en eso estamos.Pero el tiempo es indetenible. La empresa CVG Bauxilum amplió la capacidad de la planta, que primero fue diseñada para un millón de toneladas de bauxita, ahora su capacidad aumentó a dos millones de toneladas métricas anuales; lo que significa el doble de producción de lodo rojo, que llevó a la empresa a elevar los diques hasta los 21 metros de altura sobre el nivel del mar, a fin de aumentar la capacidad de retención de lodo.
Este aumento ha generado más presión sobre el fondo de las lagunas causando filtraciones de soda caústica que pudieran comprometer la calidad de agua de la laguna de Cambalache y por ende del río Orinoco, lo que motivó a la empresa ha estudiar el caso.
Filtración de lodos rojos al río Orinoco
SolucionesEl problema ambiental que genera la disposición final de los lodos rojos producto de la separación de la alúmina contenida en la bauxita, llevó a la empresa CVG Bauxilum a destinar una mayor inversión en esta área y a incorporar la variable ambiental en todo el proceso industrial.
Aparte de la inversión directa que se estima en 108 millones de dólares, a través del convenio con Pechiney; el superintendente de Ambiente e Higiene de la empresa, Danny Morales explicó que la unidad a su cargo, dispone en su presupuesto para este año de 107 millones de bolívares para la vigilancia ambiental.
Hasta ahora las acciones emprendidas por la empresa han estado orientadas a aumentar la vida útil de las lagunas, a través de la elevación de los diques; a disminuir la cantidad de agua que llega a las mismas y a la construcción de más canales de recolección de sobrenadante (filtrado) de las lagunas, alrededor de todo el dique de contención.

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